¿No estas preparado para donar?

Aún así hay otras 5 maneras como puedes ayudar a Aleteia

  1. Reza por nuestro equipo y por el éxito de nuestra misión
  2. Habla de Aleteia en tu parroquia
  3. Comparte el contenido de Aleteia con tus amigos y tu familia
  4. Desactiva el bloqueo de publicidad cuando nos visites
  5. Suscríbete a nuestra newsletter gratuita y leenos a diario

¡Gracias!
El equipo de Aleteia

Suscríbete

Aleteia

‘La Biblia’ en versión televisiva

THE BIBLE
© Lightworkers Media
Comparte

En algunos episodios es notable la influencia de 'La Pasión de Cristo' 

Haga click aquí para abrir el carrusel fotográfico

Aunque la producción data de 2013, y sólo tiene una temporada, en la actualidad puede verse La Biblia en el Canal Historia, una serie de diez episodios que contaba con un reparto de desconocidos, salvo detrás de las voces en off: el narrador de la versión norteamericana es Keith David, mientras que el de la versión británica es Robert Powell (en lo que, sin duda, es un guiño a su interpretación de Jesucristo en la miniserie de Franco Zeffirelli titulada Jesús de Nazaret, de 1977), sin olvidarnos de Paul Freeman, uno de los villanos de En busca del arca perdida.

Al principio de cada episodio nos anuncian que está inspirada en las historias de La Biblia y advierten: la serie contiene escenas de violencia. Este aspecto es uno de los que hoy nos interesan, a la hora de comentarla: porque la televisión de la actualidad ya no es la televisión del pasado, donde todo procuraba edulcorarse y se restringían o censuraban los aspectos relacionados con el erotismo o la violencia.

En este sentido, las series son ahora más realistas, aunque esto provoque el desagrado de algunos televidentes. La Biblia en diez episodios (cinco dedicados al Antiguo Testamento y otros cinco dedicados al Nuevo Testamento) no es de ninguna manera superior a la versión de Zeffirelli, pero sí nos aproxima más a la esencia de cómo algunos hombres se las gastaban en aquellos tiempos, cuando de torturar, lapidar y asesinar se trataba. 

Otro de los aspectos interesantes es que, al distribuir su narrativa mediante temas y argumentos aislados (“Éxodo”, “Tierra prometida”, “Esperanza”, “Pasión”, “Valor”, etcétera), no es necesario seguirla entera.

De hecho, yo sólo he visto algunos de los capítulos, sobre todo los que giran en torno al Nuevo Testamento, porque me interesaba comprobar hasta qué punto se contagia de la influencia de La Pasión de Cristo, la deslumbrante película de Mel Gibson que marcó un antes y un después en determinados aspectos (han pasado ya quince años desde su estreno).

La influencia es notable en los episodios titulados “Traición” y “Pasión”, que giran en torno al prendimiento, acusaciones, juicio, martirio y crucifixión de Jesucristo, como trataré de demostrar a continuación.

Diogo Morgado, actor nacido en Portugal, interpreta con solvencia a Jesucristo en su juventud: aunque su físico y sus rasgos lo asemejan más a Chris Pine, transmite la bondad precisa en la mirada como para ajustarse a una producción televisiva, aunque algunos preferimos a Jim Caviezel, a Willem Dafoe o a Joaquin Phoenix porque sus rostros y sus interpretaciones transmitían más ambigüedad pero también más dolor.

Morgado, por fortuna, también nos recuerda un poco al Mesías de Ted Neely en Jesucristo Superstar, ópera rock que a unos cuantos nos entusiasma: es decir, su rostro es más para todos los públicos que el de los actores antes mencionados. 

Sin entrar en detalles ni en valoraciones técnicas para no aturdir al personal, cito a continuación algunos momentos en los que el modo de filmar de Gibson caló en la serie: durante el prendimiento, cuando llegan a detenerlo, vemos al fondo y a cámara lenta las antorchas de quienes van a detener a Jesús.

En varios momentos insertan planos de Satán mientras observa sus padecimientos, igual que sucedía en La Pasión…, aunque allí el Demonio tenía apariencia de mujer y aquí es un hombre; la crudeza de los latigazos, la colocación de la corona de espinas y las posteriores vejaciones y palizas, que antes de la película de Mel Gibson habían sido menos crudos o más tolerables para nuestra sensibilidad en otros largometrajes, son ahora más violentos, aunque sin llegar a los extremos que padecía Caviezel.

El instante en el que cae con la cruz, de camino al Calvario, y ve a su madre y ella se acerca es casi un calco del filme de 2004; los planos de la mano agujereada por el clavo, una vez ha resucitado, también nos recuerdan a los planos de la mano de Caviezel cuando salía de su sepulcro…

Si bien convergen en algunos puntos, el filme y estos episodios, nadie ha vuelto a sacudirnos y emocionarnos con una historia de los evangelios como lo hizo Mel Gibson.

Como curiosidad cabe señalar que, un año después de su pase por las televisiones, convirtieron la segunda mitad de la serie en la película Son of God, que al parecer ni siquiera se estrenó en España.   

 

Ficha Técnica

Título original: The BiblePaís: Estados UnidosDirector: Crispin Reece, Tony Mitchell, Christopher SpencerGuión: Richard Bedser, Alexander Marengo, Adam Rosenthal, Christopher Spencer, Colin Swash, Nic YoungMúsica: Lorne Balfe & Hans ZimmerGénero: Serie de tv / Drama / Evangelios Duración: 440 min.Reparto: Diogo Morgado, Darwin Shaw, Paul Brightwell, Roma Downey, Greg Hicks, Sebastian Knapp, Amber Rose Revah, Adrian Schiller, Andrew Brooke, Matthew Gravelle, Simon Kunz, Joe Wredden, Andrew Scarborough, Paul Marc Davis, Paul Freeman, Mohamen Mehdi Ouazanni

Newsletter
Recibe gratis Aleteia.