¿No estas preparado para donar?

Aún así hay otras 5 maneras como puedes ayudar a Aleteia

  1. Reza por nuestro equipo y por el éxito de nuestra misión
  2. Habla de Aleteia en tu parroquia
  3. Comparte el contenido de Aleteia con tus amigos y tu familia
  4. Desactiva el bloqueo de publicidad cuando nos visites
  5. Suscríbete a nuestra newsletter gratuita y leenos a diario

¡Gracias!
El equipo de Aleteia

Suscríbete

Aleteia

La desesperación tienen rostro de familias migrantes centroamericanas. Y de niños…

BORDER
Comparte

El pasado viernes 15 de marzo, en el extremo noroeste de México, Playas de Tijuana (Baja California), 52 migrantes con sus hijos pequeños rompieron la cerca de metal que se interna en el mar para intentar pasar a Estados Unidos, en el área de San Diego (California)

Haga click aquí para abrir el carrusel fotográfico

Las cámaras de los turistas que estaban en ese momento en el lugar de los hechos –junto con las cámaras de seguridad de la Patrulla Fronteriza de Estados Unidos– dieron cuenta del dramático momento en que adultos, con niños en brazos, cruzan la línea.

Se trata de uno más de los episodios de rabia y desesperación que se producen entre Tijuana y San Diego. Familias enteras llegadas de Centroamérica y refugiadas en albergues del lado mexicano, atraviesan, con riesgo infinito, la frontera.

Podrían ser separados

En efecto, ponen en riesgo sus vidas y las de sus hijos. Como “criminales” (según la retórica de la administración federal) que están invadiendo el territorio estadounidense, pueden ser detenidos con balas de verdad por los agentes fronterizos.

Además, aunque la instrucción de llevar a cabo la “tolerancia cero” en contra de quienes crucen ilegalmente la frontera se ha detenido por la presión interna y externa, los adultos pueden ser separados de los pequeños mientras se realiza una investigación sobre el parentesco.

El viernes pasado, tras cruzar la malla fronteriza, los migrantes corrieron a lo largo de la playa en el territorio estadounidense de Imperial Beach, hasta que un motociclista de la Patrulla Fronteriza los interceptó. De inmediato llegaron más unidades para llevarlos detenidos.

Ingresar en grupo

Los detenidos suman 52 personas entre adultos –hombres y
mujeres—adolescentes y varios niños de brazos. Los migrantes, desesperados, rompieron la valla metálica que se interna en el mar y corrieron por la arena. Solo pudieron avanzar unos 200 metros en la “tierra de la gran promesa”.

La policía fronteriza los detuvo, les prohibió que hablaran con los medios de comunicación que se hicieron presentes en el lugar y ordenó que el grupo se sentara en el borde de un sendero fangoso, mientras recogían sus pertenencias en bolsas de papel.

Ingresar en grupo y de forma coordinada en una práctica común entre los migrantes de esta zona, sin embargo las autoridades estadounidenses se encuentran monitoreando cada punto de la valla divisoria territorial, ya sea con agentes, con cámaras de vigilancia, incluso vía satelital.

Familias atribuladas

Según informa la autoridad fronteriza de Estados Unidos, en los cinco meses que van del actual año fiscal 2019 (que comenzó en octubre de 2018), los agentes de la Patrulla Fronteriza han aprehendido un mayor número de “unidades familiares” que en todo el año fiscal 2018.

En el período actual (octubre 2018 a febrero 2019) los agentes han arrestado a cerca de 136.000 personas calificadas como “unidades familiares”, mientras que en todo el año fiscal 2018 (de octubre de 2017 a septiembre de 2018) fueron arrestados 107.212 miembros de “unidades familiares”.

Los migrantes saben que las posibilidades de internarse en Estados Unidos son, prácticamente, nulas. Ello habla de su desesperación. Una desesperación que cada día tiene más el rostro de familias atribuladas, perseguidas, acorraladas. Y de niños de brazos.

Newsletter
Recibe gratis Aleteia.