¿No estas preparado para donar?

Aún así hay otras 5 maneras como puedes ayudar a Aleteia

  1. Reza por nuestro equipo y por el éxito de nuestra misión
  2. Habla de Aleteia en tu parroquia
  3. Comparte el contenido de Aleteia con tus amigos y tu familia
  4. Desactiva el bloqueo de publicidad cuando nos visites
  5. Suscríbete a nuestra newsletter gratuita y leenos a diario

¡Gracias!
El equipo de Aleteia

Suscríbete

Aleteia

La noble y la esclava: santas Perpetua y Felicidad

FELICITY
Comparte

Patronas de las madres y de las jóvenes embarazadas

Haga click aquí para abrir el carrusel fotográfico

Perpetua y Felicidad o también llamada Felicitas, eran dos jóvenes de Cartago (Túnez) que fueron arrestadas bajo el dominio del emperador Severus Settimus en el año 202, junto a otros jóvenes. Perpetua era una joven aristocrática y culta, madre de un pequeño niño que estaba amamantando. Felicidad era su esclava y se encontraba en el octavo mes de embarazo.

Perpetua se había iniciado en la religión cristiana por medio de un diácono, llamado Sáturo. Con ella se convirtieron también sus esclavos: Felicidad, Revocato, Saturnino y Segundo. Un día que todos ellos estaban reunidos fueron apresados con la acusación de “cristianismo”

Mientras Perpetua estaba en prisión, por petición de sus compañeros mártires, fue escribiendo en un diario todo lo que le iba sucediendo, que fue llamado Passio Perpetuae et Felicitatis. Gracias a él tenemos constancia de lo ocurrido.

Así lo contaba Perpetua: “Nos echaron a la cárcel y yo quedé consternada porque nunca había estado en un sitio tan oscuro. El calor era insoportable y estábamos demasiadas personas en un subterráneo muy estrecho. Me parecía morir de calor y de asfixia y sufría por no poder tener junto a mí al niño que era tan de pocos meses y que me necesitaba mucho. Yo lo que más le pedía a Dios era que nos concediera un gran valor para ser capaces de sufrir y luchar por nuestra santa religión”.

Al día siguiente dos diáconos pagaron a los carceleros para que Perpetua pudiera amamantar a su niño, en un lugar un poco más ventilado, hasta el día de la condena.

Los hombres fueron condenados a morir desmembrados por las fieras y las mujeres debían ser amarradas para que unas vacas furiosas las cornearan. Felicidad, por estar embarazada, se salvaba de la condena y eso la entristecía mucho, ella deseaba tanto recibir el bautismo de sangre junto a sus “hermanos”. Entonces los cristianos oraron con fe, y Felicidad dio a luz una linda niña, horas antes de la condena. La niña fue confiada a una cristiana que la cuidó y la hizo crecer en el amor a Cristo, ese amor tan grande que del su madre felizmente pudo dar testimonio con el bautismo de sangre en el martirio después de su nacimiento.

Patronazgo

Como no podía ser de otra manera santa Perpetua y Felicidad son las patronas de las madres y de las embarazadas. También son patronas de los ganaderos, los carniceros y de las ciudades de Cartago, Viezon y Cataluña.

Lugares de Culto

En 439, las reliquias de San Perpetua, al verse en peligro por la invasión de los vándalos, fueron trasladadas a Roma. De allí, en el 843, pasó a la abadía de Dèvres, a Saint-Georges-sur-la-Prée (Francia). Después de que esta abadía fuera saqueada por los normandos en el 903, fueron trasladados a Vierzon, donde actualmente se encuentra, en la iglesia de Notre Dame de Vierzon.

En 1632, la ciudad fue gravemente afectada por una epidemia de peste: los habitantes recurrieron a la santa. Hicieron una procesión en su honor, prometiendo a la santa que si la plaga cesaba, pondrían su cabeza en un relicario de plata, y efectivamente la plaga cesó.

En 1907, el P. Delattre descubrió y restauró una antigua inscripción en la basílica Majorum de Cartago. En dicha basílica habían sido enterrados los cuerpos de los mártires, según dice expresamente Victor Vitese, un obispo africano del siglo V que había visitado la tumba.

El contenido de la inscripción es el siguiente: “Aquí reposan los mártires Sáturo, Saturnino, Revocato, Secúndulo, Felícitas y Perpetua, quienes sufrieron en las nonas de marzo”. Sin embargo, no es posible afirmar con toda certeza que esa inscripción sea la de la losa sepulcral de los mártires.

Curiosidades

Perpetua, mientras estaba encarcelada, tuvo varias visiones, las cuales transcribió en su diario. Así relató una de ellas: “Pocos días después, mientras estaba yo orando, se me escapó el nombre de Dinócrates (su hermano de sangre que había muerto a los siete años). La cosa me sorprendió mucho, pues yo no estaba pensando en él. Al punto comprendí que debía orar por él y así lo hice con gran fervor e insistencia…”

Gracias a este precioso relato escrito, podemos saber cuánto era valioso ya, desde el tiempo de los primeros cristianos, la oración a los fieles difuntos y a las almas del purgatorio.

Arte y Cultura

Santa Perpetua y Felicidad son generalmente representadas en la arena, embestidas por una vaca, o abrazándose para darse fuerzas y en otras dándose el beso de la paz.

Algunas representaciones las reproducen con tez oscura y otras con tez blanca. Hay muchos preciosos iconos ortodoxos sobre las santas, que a diferencia de los católicos apostólicos romanos, las conmemoran el 1 de febrero.

Oración

Señor, tus santas mártires Perpetua y Felicidad,
a instancias de tu amor,
pudieron resistir al que las perseguía y superar el suplicio de la muerte;
concédenos, por su intercesión, crecer constantemente en nuestro amor a ti.

Por nuestro Señor Jesucristo,
tu Hijo, que vive y reina contigo en la unidad del Espíritu Santo y es Dios por los siglos de los siglos.

Amén.

(oración litúrgica).

Fuente: Vida de los Santos, Alban Butler; santiebeati.it

 

Newsletter
Recibe gratis Aleteia.