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Si todas las cosas te salen mal… busca tu pollo

DEBTS
Shutterstock-Pop Paul-Catalin
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A veces las dificultades llegan en cascada, pero nunca hay que perder la esperanza. El ejemplo de este famoso te ayudará a enfrentar la dificultad.

Las desgracias nunca vienen solas, dice el dicho popular. Y precisamente es popular porque, unos más que otros, lo hemos comprobado en nuestra propia vida. ¿Nunca te ha ocurrido que mientras un pariente ha de ser operado de urgencia, otro familiar sufre un accidente y ambos necesitan de ti en distintos hospitales? ¿O te toca de cerca la situación de alguien que pierde el trabajo cuando acababa de entrar en gastos mayores como una hipoteca?

La escalada de acciones negativas en nuestra vida parece en ocasiones un tobogán. O se puede comparar a una bola de nieve, que en vez de frenar va creciendo. Comienza con la contrariedad de que llueve y estrenabas zapatos de ante, o que te manchas la corbata en pleno almuerzo de negocios; sigue con novedades penosas y acaba con el fallecimiento de una persona querida o una enfermedad muy grave. Un día así (o una temporada) querrías meterte en la cama, hundirte en las sábanas y no salir de allí.

Si todas las cosas te salen mal, si no parece que nada te vaya bien y las perspectivas son negras, puede servirte como ejemplo esperanzador lo que le sucedió a un hombre que hoy es famoso prácticamente en todo el mundo. 

Hablamos del Coronel Sanders. Se trata del fundador de KFC (antes Kentucky Fried Chicken). Su trayectoria es un cúmulo tal de desgracias, traspiés, sinsabores y obstáculos, que de haber estado en su lugar creo que muchos habríamos tirado la toalla.

KFC
Shutterstock-Radu Bercan

Sin embargo, el caso de Sanders se estudia hoy en las escuelas de negocios y aparece en multitud de libros de autoayuda porque es toda una lección de superación.

Vamos a conocer su vida:

A los 5 años murió su padre. A los 16 años dejó de estudiar. A los 17 años ya había perdido mas de 4 trabajos.

A los 18 se casó.

Entre los 18 y 22 años trabajó como conductor y no le fue bien. Se unió al ejercito y fue rechazado. Intentó ingresar en la escuela judicial y fue rechazado también. Hizo de vendedor de seguros pero fracasó.

A los 25 años su esposa lo dejó y se llevó a su única hija. Se convirtió el lava platos en una pequeña cafetería. Falló en el intento de recuperar a su hija, pero con el tiempo convenció a su esposa para que regresara a casa.

A los 65 años se retiró. En el primer día de su jubilación, el Gobierno le dio un cheque por 105 dólares. Dándose cuenta de que no podía mantenerse ni a sí mismo decidió suicidarse, le atormentaba la idea de haber tenido una vida fallándoles a todos. Se sentó bajo un árbol y se dio cuenta de que había algo que aún no había hecho, y eso era cocinar.

Con los dólares que le dio el Gobierno, Sanders compró una freidora, hizo pollo frito utilizando su receta única y lo vendió puerta a puerta en su pueblo cerca de Kentucky.

A los 88 años, el Coronel Sanders, fundador de Kentucky Fried Chicken, era multimillonario.

Esta trayectoria tan accidentada ayuda a considerar que siempre se está a tiempo de remontar, de volver a la casilla de salida y comenzar de nuevo. Nunca sabemos cuándo se acabará la mala temporada, así que es preciso luchar y seguir adelante.

Si llevas una mala racha, no te desanimes y piensa dónde está tu pollo.

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