¿No estas preparado para donar?

Aún así hay otras 5 maneras como puedes ayudar a Aleteia

  1. Reza por nuestro equipo y por el éxito de nuestra misión
  2. Habla de Aleteia en tu parroquia
  3. Comparte el contenido de Aleteia con tus amigos y tu familia
  4. Desactiva el bloqueo de publicidad cuando nos visites
  5. Suscríbete a nuestra newsletter gratuita y leenos a diario

¡Gracias!
El equipo de Aleteia

Suscríbete

Aleteia

Abusos: Órdenes católicas del mundo apoyan al Papa en la tolerancia cero

ABUSE
Comparte

Afirman que sus instituciones tienen ahora una mayor conciencia del problema del abuso y se comprometen a mejorar los protocolos y niveles de protección especialmente en escuelas y hospitales 

El abuso de niños es un mal en todo tiempo y lugar: este no es un punto negociable”, escriben las congregaciones y ordenes católicas masculinas y femeninas del mundo, a través de un comunicado conjunto en la víspera del inicio en el Vaticano de la cumbre sobre “la protección de los menores en la Iglesia” (21-24 de febrero 2019). 

Los religiosos y religiosas del mundo aseguran unirse en la misión del papa Francisco de “reconocer humildemente y confesar el mal que se ha hecho; de acoger a los supervivientes, de aprender de ellos cómo acompañar a quienes han sido objeto de abusos y cómo desean que escuchemos sus historias”.

Se trata de una toma de conciencia significativa por parte de quienes tienen a su cargo escuelas, centros para la infancia, universidades, etc,. además de administrar hospitales y gestionar asistencia sanitaria a infantes y adultos vulnerables en estructuras que en el mundo son en total 115.352, según datos de la agencia vaticana Fides, en octubre del 2014.

Sin contar los centros educativos, en el campo de la instrucción y la educación la Iglesia administra en el mundo 73.489 escuelas infantiles frecuentadas por 7.043.922 alumnos; 95.644 escuelas primarias con 33.289.532 alumnos; 47.415 institutos de secundaria con 20.015.659 alumnos. Además sigue a 2.535.327 alumnos de escuelas superiores y 2.904.964 estudiantes universitarios.

Entonces, afirman los religiosos y religiosas “a través de las escuelas y hospitales que muchos de nosotros regentamos, podemos hacer la diferencia. Estas instituciones tienen ahora una mayor conciencia del problema de abuso, así como mejores protocolos y niveles de protección. Los niños que acuden a estos lugares están más seguros que nunca”.

Las palabras ahora deberán llevar a la acción de la tolerancia cero, que exigen las víctimas reunidas en asociaciones y grupos que llegan a Roma en estas horas para hacer sentir sus voces de rabia, sufrimiento y deseo de justicia.

Víctimas llegan al Vaticano

Precisamente, tras el lanzamiento de la cumbre anti abusos ante la prensa internacional en la sede de la Oficina de Prensa de la Santa Sede, Peter Isely, abusado por un sacerdote de Wisconsin y miembro de EGA (Ending of Clergy Abuse), una organización que reúne a 22 víctimas de los cinco continentes, también clamó justicia en la calle, en plena vía de la conciliación, ante las cámaras y los micrófonos.

Asimismo, el director ad interim de la Oficina de Prensa vaticana, Alessandro Gissotti, informó este miércoles 18 de febrero que el Comité Organizador de la Cumbre sobre Protección de Menores, se ha encontrado durante dos horas, esta mañana, con un grupo de representantes de las víctimas de abusos cometidos por miembros del clero.

“Estuvieron presentes 12 personas, hombres y mujeres”, provenientes de varios países del mundo y de diversas organizaciones.

“Los miembros del Comité están muy agradecidos con las víctimas que han participado por su sinceridad, la profundidad y la fuerza en sus testimonios”.

Conversión 

En este contexto, los religiosos y religiosas lanzaron un mensaje difundido este 19 de febrero de 2019, renovado de conversión y de aceptar las culpas del pasado, para mirar hacia el futuro con esperanza y con intención de redención mirando las heridas del pasado, para que nadie más deba sufrir.

“Nos sentimos necesitados de conversión y queremos cambiar. Queremos actuar con humildad. Queremos identificar nuestros puntos ciegos. Queremos denunciar cualquier abuso de poder. Nos comprometemos a caminar con aquellos a quienes servimos, avanzando con transparencia y confianza, honestidad y sincero arrepentimiento”, escriben.

Consideran importante, como el papa Francisco lo ha hecho, condenar “la cultura del clericalismo que ha obstaculizado nuestra lucha contra los abusos y que, de hecho, forma parte de sus raíces”. 

Admisión daños y formación 

Además, admiten que “el fuerte sentido de familia en nuestras Órdenes y Congregaciones –algo por lo general muy positivo– puede hacer difícil condenar o denunciar el abuso”. 

“Esto -se lee en el comunicado-  dio lugar a una lealtad injustificada, a errores en el juicio, a lentitud en el actuar, a negar los hechos y a veces a encubrirlos”. 

Entretanto, anuncian la integración de la protección de menores y adultos vulnerables en los programas de formación, “asegurando que en cada etapa se proporcione una adecuada instrucción y educación tanto a los formadores como a los formandos”. 

Hospital de campaña

Y expresan que si bien comprenden que las personas que han sido víctimas de abuso por parte de sacerdotes o religiosos/as puedan querer estar lejos de la Iglesia y de quienes la representan, comunican que pedirán a Centros de Espiritualidad que “desarrollen programas especiales para acompañar a cualquier persona, víctima de abusos, que desea encontrar ayuda en sus dificultades respecto a la fe y al sentido de la vida”.

Así, manifiestan su deseo de ser hospital de campaña en el campo de batalla de los abusos: “Sabemos que hay algunos supervivientes que quieren recorrer este camino de sanación, y trataremos humildemente de caminar con ellos”.

¡Mea culpa!

Los religiosas y religiosos reconocen también negligencias y procedimientos “inadecuados” en el momento de prevenir y curar las heridas de los abusos detrás de una “vergonzosa incapacidad de comprender” el dolor de las víctimas. 

“Ofrecemos nuestras más sinceras disculpas y nuestro pesar. Les pedimos que crean en nuestra buena voluntad y sinceridad. Y les invitamos a trabajar con nosotros para crear nuevas estructuras que aseguren la minimización de los riesgos”, agregan. 

Bajar la cabeza 

Los Superiores y Superioras Mayores de Órdenes y Congregaciones religiosas del mundo entero se dirigen a los supervivientes de los abusos bajando la cabeza.

“Inclinamos nuestras cabezas con vergüenza al darnos cuenta de que este abuso ha tenido lugar en nuestras Congregaciones y Órdenes, y en nuestra Iglesia. Hemos aprendido que quienes abusan ocultan deliberadamente sus acciones y son manipuladores.”

Autoridad 

En especial, remarcaron que los abusos no fueron atendidos por las autoridades cuando debían: “Por definición, es difícil descubrir estos abusos. Nuestra vergüenza aumenta al constatar que no nos hemos dado cuenta de lo que estaba ocurriendo. Al mirar las Provincias y Regiones de nuestras Órdenes y Congregaciones en el mundo entero, nos damos cuenta de que la respuesta de las personas en autoridad no ha sido la que debía haber sido. No han sabido ver las señales de alarma o no se las tomaron en serio”.

Soluciones

Los religiosos y religiosas sostienen igualmente que trabajan en la implementación de soluciones en materia de abuso sexual a niños y niñas y en tomar correctivos al abuso de poder y conciencia de parte de quienes tienen autoridad en la Iglesia: “En relación a las esperanzas puestas en este encuentro, los religiosos y religiosas dan cuenta de que “es posible imaginar nuevos pasos hacia adelante”, y “tomar decisiones para que la implementación pueda ser rápida y universal, con el debido respeto a las diversas culturas”.

Seminarios 

Queremos asegurar que quienes piden generosamente unirse a las órdenes religiosas o que son formados en los seminarios vivan en lugares seguros, donde se alimenta su vocación y donde reciban ayuda para crecer en madurez en su deseo de amar a Dios y al prójimo”, escriben.

Y se comprometen además en mejorar la “selección de los candidatos que entran en la vida religiosa” pues es también “algo en lo que podemos colaborar, identificando las mejores prácticas. Dicha selección ha de ser obligatoria y de la mejor calidad”. 

Abusos dentro y fuera  

Por otro lado, la cumbre sobre la protección de los menores en la Iglesia que iniciará este jueves es una ocasión para abordar un problema que va más allá de la Iglesia, que involucra a toda la sociedad.

Por ello, los religiosos expresan encontrar a menudo situaciones donde los niños no son deseados y son víctima de abuso, de olvido y de maltrato, narrando la propia experiencia.

Y distinguen un común denominador: “Vemos a niños soldados; la trata de menores; el abuso sexual a menores; el abuso físico y emocional a menores. Son voces que claman”, expresan.

Lo común a todas estas situaciones es la vulnerabilidad. Los niños son los sujetos más vulnerables en nuestras sociedades. Los niños pobres, discapacitados o indigentes, los que viven en los márgenes, que pertenecen a las clases sociales o castas más bajas pueden ser particularmente vulnerables. Son considerados ‘no esenciales’, ‘objeto’ de uso y abuso”.

El liderazgo del Papa 

Los religiosos y religiosas indican que el liderazgo del Papa ha sido clave. “Él nos ha mostrado el camino en muchos de estos ámbitos; ha reconocido el dolor y la culpa; se ha encontrado con supervivientes; ha reconocido sus propios errores y la necesidad de aprender de esas personas supervivientes”.

“A partir de mañana viviremos algunas jornadas de diálogo y comunión, de escucha y de discernimiento. Que sean un tiempo de conversión. No queremos anunciarnos a nosotros mismos, sino a Aquel que murió por nosotros”, se lee en la cuenta en español del papa Francisco de este miércoles. #PBC2019

https://twitter.com/Pontifex_es/status/1098213179203747840

Newsletter
Recibe gratis Aleteia.
Los lectores como usted contribuyen a la misión de Aleteia

Desde nuestros inicios en 2012, los lectores de Aleteia han crecido rápidamente en todo el mundo. Nuestro equipo está comprometido con la misión de proporcionar artículos que enriquezcan, inspiren y nutran la vida católica. Por eso queremos que nuestros artículos sean de libre acceso para todos, pero necesitamos su ayuda para hacerlo. El periodismo de calidad tiene un costo (más de lo que la venta de publicidad en Aleteia puede cubrir). Por eso, los lectores como USTED son fundamentales, aunque donen incluso tan poco como 3$ al mes.