Aleteia logoAleteia logo
Aleteia
lunes 30 noviembre |
San Andrés Apóstol
home iconCultura e Historia
line break icon

Isabel la Católica: La reina erudita y las escuelas palatinas

HENRY IV

Juan García Martínez (1828–1895)-PD

Sandra Ferrer - publicado el 12/02/19

Cuando accedió al trono, se dio cuenta de la pobre educación adquirida en su infancia y decidió que ni sus hijos ni los de los nobles de la corte sufrieran las mismas carencias. 

Cuando nació en el palacio de Juan II de Castilla en Madrigal de las Altas Torres, nadie esperaba que aquella pequeña infanta terminara siendo una de las soberanas más destacadas de su tiempo. Por aquel entonces, el heredero era su hermanastro Enrique, que ascendería al trono en 1454 como Enrique IV, cuando Isabel era aún un bebé de poco más de tres años. El nuevo soberano terminaría teniendo una hija, Juana, que no llegaría a reinar. Tampoco el hermano pequeño de Isabel, quien fallecería en extrañas circunstancias en 1468.

Mientras Isabel crecía ajena a los entresijos de la corte, fue educada por varios religiosos y por su propia madre, Isabel de Portugal, que le dieron una profunda formación piadosa y le enseñaron los típicos aspectos reservados a las niñas como coser y bordar, pero poco le enseñaron de política, historia u otras disciplinas necesarias para una futura reina.

Convertida en reina en 1474, Isabel dedicó largas horas de estudio para ejercer con eficacia sus tareas de gobierno. Estudia la reina, somos agora estudiantes, así definió un miembro de su corte el ambiente intelectual que se respiraba a su alrededor. Isabel invitó a su lado a humanistas como Pedro Mártir de Anglería o Lucio Marineo Sículo y se rodeó de muchos otros hombres sabios. También de mujeres, las llamadas Docta puellae, que demostraron en aquellos tiempos que el intelecto femenino podía igualar, e incluso superar, al masculino.

Las damas de la corte se unieron a la reina en las veladas de estudio y lectura. De todas ellas, permanecieron algunos nombres propios. El más conocido de todos, el de Beatriz Galindo, recordada popularmente como “La latina” por su alto conocimiento del latín, idioma que enseñó a la soberana católica. Beatriz Galindo fue maestra de la reina y también de sus hijos, el príncipe heredero y las infantas, y de los jóvenes de la corte, a los que transmitió toda su sabiduría. Todos, sin distinción de género, fueron educados en igualdad de condiciones. Griego, latín, historia, geografía, matemáticas, princesas y damas nobles pudieron acercarse al conocimiento en las excepcionales escuelas palatinas que la reina Isabel fomentó durante su reinado.

Isabel quería una corte de hombres y mujeres formados y preparados para ejercer una administración efectiva de su gobierno y para ello creó las escuelas palatinas, academias formativas supervisadas por una de las eruditas de su corte, Juana de Mendoza. Aquella fue una oportunidad única para las mujeres, que aún deberían esperar siglos para poder acceder a las universidades y a una formación en igualdad de condiciones con los hombres. Ellas asistieron a las aulas palaciegas en calidad de alumnas y de maestras.

La reina defendió las capacidades intelectuales de las mujeres ofreciendo a las más jóvenes la posibilidad de acceder a sus escuelas de palacio. En alguna ocasión, llegó incluso a abrir las puertas de las universidades, un espacio eminentemente masculino, a alguna de ellas. Tal fue el caso de Lucía de Medrano, que aprovechó la oportunidad brindada por la soberana y terminó siendo catedrática de Retórica en la Universidad de Salamanca.

También ayudó a otras damas eruditas a difundir sus ideas. Así fue con Isabel de Villena, una religiosa que llegó a abadesa y fue autora de una vida de Cristo en la que se ponía el acento en la importancia de las mujeres en los tiempos en los que vivió Jesús. Vita Christi, un alegato en favor de la dignidad femenina, se publicó en 1497 con la ayuda de la reina.

Las escuelas palatinas y la presencia de mujeres eruditas en la corte de Isabel la Católica fue un breve pero brillante paréntesis en la historia de las mujeres. Fue obra de la reina Isabel y desapareció tras su muerte.

Tags:
culturaespañaisabelmonarquía
Apoye Aleteia

Usted está leyendo este artículo gracias a la generosidad suya o de otros muchos lectores como usted que hacen posible este maravilloso proyecto de evangelización, que se llama Aleteia.  Le presentamos Aleteia en números para darle una idea.

  • 20 millones de lectores en todo el mundo leen Aletiea.org cada día.
  • Aleteia hoy se publica diariamente en ocho idiomas: francés, inglés, árabe, italiano, español, portugués, polaco y esloveno.
  • Cada mes, nuestros lectores leen más de 45 millones de páginas.
  • Casi 4 millones de personas siguen las páginas de Aleteia en las redes sociales.
  • 600 mil personas reciben diariamente nuestra newsletter.
  • Cada mes publicamos 2.450 artículos y unos 40 vídeos.
  • Todo este trabajo es realizado por 60 personas a tiempo completo y unos 400 colaboradores (escritores, periodistas, traductores, fotógrafos…).

Como usted puede imaginar, detrás de estos números se esconde un esfuerzo muy grande. Necesitamos su apoyo para seguir ofreciendo este servicio de evangelización para cada persona, sin importar el país en el que viven o el dinero que tienen. Ofrecer su contribución, por más pequeña que sea, lleva solo un minuto.

Oración del día
Hoy celebramos a...





Top 10
COVID
Rodrigo Houdin
COVID-19: Murió aferrado a su rosario y con u...
READING
Gelsomino del Guercio
Las tres reglas fundamentales para los lector...
EMANUELLE CUETO RAMOS
Jesús V. Picón
Sacerdote con cáncer terminal: Pierde los ojo...
APOKALIPSA
Vatican Media
El Papa: Está acabando una civilización que s...
Philip Kosloski
Cuando sientas que todos conspiran contra ti,...
OLD WOMAN, WRITING
Cerith Gardiner
Carta de una mujer de 107 años para luchar co...
WEB2-IRAN-CAPTURE
Zoe Romanovsky
Cineasta de 20 años gana premio por la podero...
Ver más
Newsletter
Recibe gratis Aleteia.