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La única técnica de gestión del tiempo que necesitas

OFFICE DESK
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En lugar de cronogramas y estrategias, tiene que ver con enfrentar las grandes tareas

Finalmente terminé un audio libro. Llevo 2 años escuchando audio libros, ¡y nunca había terminado uno! Como lectora asidua, escuchar libros ha supuesto una una transición difícil para mí. Creo que no proceso bien la información cuando la oigo en lugar de leerla. La duración de mi atención es significativamente menor cuando no estoy leyendo activamente.

Pero, entre el trabajo y llevar a los niños a varios deportes y actividades, no tengo mucho tiempo para leer. Sin embargo paso horas a la semana frente al volante. Entonces, he decidido sacar el máximo provecho de este tiempo invertido y me he puesto a escuchar varios audio libros y podcats.

Nada me había atrapado hasta que me encontré con Esencialismo: Logra el máximo de resultados con el mínimo de esfuerzos, de Greg McKeown. Me devoré el libro. Era como agua fresca en un día de verano sofocante. No me había dado cuenta cuán desesperada estaba porque alguien me explicara lo bueno qué era hacer menos, pero mejor.

Todas esas técnicas de administración del tiempo y consejos y trucos de que estamos constantemente inundados son igualmente exhaustivas, porque apuntan a una verdad inevitable: estamos muy ocupados.

En parte es el ritmo de la vida moderna y la constante conectividad que se ha vuelto omnipresente por los smartphones y el Internet. Pero por otra, es el espíritu del trabajo que parece que interiorizamos de manera alarmante – la creencia de que el trabajo duro es lo mismo que el trabajo constante.

Ahora he intentado algo diferente. En lugar de agotarme con horarios detallados y trabajo constante, empiezo todos los días con una pregunta, que es más una oración: ¿Qué necesito hacer que me permita cuidar de mí misma para que pueda cuidar de mis hijos?

Normalmente, ese es el trabajo que necesita terminarse. Yo lo hago primero. Hago todo lo que se necesita hacer para que yo pueda concentrarme totalmente en mis hijos cuando ellos llegan a casa de la escuela. A veces no termino todo, pero ¿sabes algo? Si no termino algo que parece urgente antes de dormir, simplemente no lo terminaré.

De forma sorprendente, he descubierto que todas estas cosas “urgentes” no son tan urgentes, al final. Yo puedo hacer mucho menos de lo que pienso que necesito, y eso no significa que estoy asumiendo mis responsabilidades. Significa solo que estoy priorizando dónde paso mi tiempo.

Fue un cambio increíble para mí. Yo no estoy exhausta y frenética todo el tiempo, se lo que está sucediendo con mis hijos a nivel académico y social, estoy descansada y con más energía, y no me siento perdida en la carrera de la vida. El tiempo que paso en el trabajo es de una calidad mucho mayor, porque puedo concentrarme sin distraerme. Puedo estar trabajando incluso menos tiempo, pero estoy trabajando mucho mejor.

Sobre todo encontré una sensación de paz y equilibrio entre esa oración al principio de mi día y las oraciones nocturnas al final del día. Son como parámetros que me dan dirección y conexión con Dios, algo que había perdido en medio de las ocupaciones del pasado. Entonces, si te sientes sobrecargada, estresada y constantemente ocupada, recuerda enfrentar las grandes cosas primero.

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