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La obsesión del narcisista

FORGIVENESS
Shutterstock-fizkes
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La persona narcisista desde la lejanía puede parecernos encantadora, segura de sí misma y hasta atenta cuando tiene en mente un objetivo. Sin embargo, a pesar de estar siempre pensando su conducta, hay algo que casi nunca hace: pedir disculpas, asumir daños, reparar errores. 

En nuestras relaciones de amistad, pareja, entre compañeros de trabajo y familia son comunes los desacuerdos y las tensiones puntuales. Aún más, en ocasiones, y casi sin ser conscientes de ello, podemos ofenderles o causarles incluso algún daño. En estos casos no dudamos en pedir disculpas sinceras para reconstruir ese vínculo y aprender de lo sucedido. El objetivo será que no se vuelva a repetir.

Así, a mayor inteligencia social y emocional mayor es también la predisposición no solo a pedir disculpas, sino a hacerlo del modo más eficaz. En estos casos, la persona hábil en estas competencias hace uso de una clara apertura emocional, una gran sinceridad y deseo expreso de reparar lo sucedido. 

El tipo de perfil narcisista no siempre experimenta un sentimiento de culpa por las transgresiones cometidas. Esto provoca que, aunque “socialmente” se sienta presionado a dar el paso para reparar esa situación, el hecho de hacerlo le provoca contradicción, resistencia y hasta sufrimiento por vulnerar con ello su propio ego. 

¿Por qué no piden disculpas?

Este tipo de personalidad necesita construir y proteger la imagen de un “yo” claramente sobredimensionado. Con ello, logran proteger esa pieza interna tan débil y fracturada: la autoestima. Aspiran por tanto a dar una imagen de elevada eficacia, de perfección y endiosamiento. Por esto mismo pedir disculpas les provoca que entre en conflicto con esa imagen de perfección que se esfuerza en mantener.

¿Por qué no admiten contradicciones?

Prefiere ese tipo de relaciones donde la otra parte se limite a reflejar sus virtudes. Si en algún momento ese espejo se revela y le habla de sus faltas, errores y agravios, el narcisista difícilmente podrá pedir disculpas. En el caso del trastorno narcisista de la personalidad, es común que la empatia sea muy baja. Por tanto, no solo no entiende por qué la otra persona está dolida o preocupada.

El narcisista te hará creer que el error es tuyo

Este tipo de personalidad, aunque no lo creamos sufre mucho. Padecen de forma intensa porque siempre se sienten frustrados y amargados. Su baja autoestima los sitúa de forma continuada en ese campo de batalla donde intentar alzarse con la armadura más dorada y la corona más grande.

Ahora bien, algo que suele darse con gran frecuencia a nivel de pareja es que cuando la otra persona le exige pedir disculpas por una situación concreta, el narcisista le hará creer que la falta (el agravio) es suyo. No olvidemos que las personas con trastorno narcisista son hábiles manipuladores, por tanto es muy posible que sea el otro el que tenga que pedir perdón,

Recordemos que en muchos casos, y dependiendo siempre de cada subtipo de personalidad narcisista, pueden dar grandes avances y mejoras. No perdamos por tanto la esperanza. Si tenemos un familiar, pareja o amigo con este rasgo, hagamos que tome conciencia del impacto de su comportamiento y la necesidad de solicitar ayuda.

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