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El ex nuncio Viganó al ex cardenal McCarrick: “Se le está acabando el tiempo”

CARLO MARIA VIGANÒ
©EMANUELA DE MEO/CPP
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Una nueva carta de Viganó pide a McCarrick que se arrepienta públicamente

Una nueva carta abierta del arzobispo y ex nuncio en Estados Unidos, Carlo Maria Viganò, dirigida al ex cardenal y ex arzobispo de Washington, Theodore McCarrick, invita a éste último a arrepentirse públicamente de los abusos sexuales a menores, los abusos de poder sobre seminaristas y la mala conducta de que ha sido acusado.

Viganò, cuya primera carta abierta pedía, ni más ni menos, la renuncia del Papa Francisco, a quien acusaba de conocer “el caso McCarrick” y no haberlo suspendido a tiempo, ahora dirige sus baterías al ex cardenal de 88 años –quien vive recluido en un convento franciscano en el Estado de Kansas—para pedirle que le haga “un bien a la Iglesia” mediante un *mea culpa* sincero y cabal.

“Un arrepentimiento público de su parte traerá una medida significativa de curación a una Iglesia gravemente herida y sufriente”, le dice Viganò a McCarrick. Y le pregunta: “¿Está dispuesto a ofrecerle ese regalo? Más adelante, recuerda que Cristo murió por todos nosotros cuando aún éramos pecadores. “Él solo nos pide que respondamos arrepintiéndonos y haciendo el bien que se nos ha dado para hacer”.

La carta abierta, fechada el 13 de enero, día en que la Iglesia conmemoró el bautismo de Jesús, recuerda que si bien McCarrick está sujeto a un proceso administrativo canónico supervisado por la Congregación para la Doctrina de la Fe del Vaticano y podría ser reducido al estado laical, eso no es lo que verdaderamente importa.

“No importa la decisión que tome la autoridad suprema de la Iglesia en su caso; lo que realmente importa y lo que ha entristecido a quienes lo aman y oran por usted es el hecho de que a lo largo de estos meses (desde julio de 2018, cuando el Papa Francisco aceptó la renuncia de McCarrick al Colegio de Cardenales) no ha dado ninguna señal de arrepentimiento”.

“Estoy entre aquellos que están orando por su conversión, para que pueda arrepentirse y pedir perdón a sus víctimas y a la Iglesia”, escribió Viganò quien se ha convertido en este último semestre en un prolijo escritor de cartas abiertas en las que toca a altos dignatarios de la Iglesia católica en un afán moralizador, incluido, entre otros, al cardenal Marc Ouellet, prefecto de la Congregación para los Obispos del Vaticano.

“Te imploro, le dice en la carta Viganò a McCarrick, arrepiéntete públicamente de tus pecados (…) Se está acabando el tiempo, pero usted se puede confesar y arrepentirse de sus pecados, crímenes y sacrilegios, y hacerlo públicamente, ya que ellos mismos se han hecho públicos. Su salvación eterna está en juego”, concluye la carta.

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