Desde que existe la Iglesia católica, fundada por Cristo, han existido dudas y todo tipo de preguntas que se han respondido con los testimonios de quienes vivieron con Jesús y vieron de primera mano los acontecimientos de la salvación. Pero en la Biblia también encontramos las respuestas a esas interrogantes. Aquí ponemos algunas.
1¿Los apóstoles tenían a un Papa por dirigente?
Los apóstoles y la Iglesia primitiva tenían a san Pedro como dirigente (Mt 16, 18-19; Lc 22, 31-31; Jn 21, 15-17; Hch 1, 15-26; Hch 2, 14-41; Gál 1, 18; Gál 2, 1-10). De hecho, san Pedro fue el primer Papa, y los Papas son sucesores de Pedro.
La Iglesia sigue conservando la estructura que tenía en el siglo I, conformada por obispos, presbíteros y diáconos (1Tim 3, 1-7; 1Tim 3, 8-13; 1Tim 5, 17, 22; Tit 1, 5-9; Hch 20, 17); algo de lo que carecen muchos grupos proselitistas, que inventan su propio liderazgo.
Jesucristo estableció a Pedro y los demás Apóstoles como pastores de la Iglesia (Mt 18, 18; Mt 10, 40; Lc 10, 16; Hch 20, 28; 1Pe 5, 1-4) y ellos fueron estableciendo colaboradores, como se ve especialmente en 1Tim, 2Tim y Tit (Cfr. 2Tim 2,2; Tit 1, 5; Hb 13, 7.17).
La Iglesia cree firmemente en lo que dice Efesios 2, 20, que presenta a Cristo como la Piedra Angular y, junto a Él, a los Apóstoles, no en competencia entre sí, sino como continuadores de su tarea evangelizadora.
2 ¿Los apóstoles rezaban a María, a los santos o a los ángeles?
Los primeros cristianos pedían la intercesión de la Virgen María, de los ángeles y los santos. Interceder es pedir a Dios en favor de alguien (Cfr. Gn 18, 16-33). Podemos pedirle a alguien que ore y que ruegue por nosotros (Cfr. Hb 13, 18-19; 1Tes 5, 25; Col 4, 3).
La Virgen María intercedió por los jóvenes esposos en Caná de Galilea (Jn 2, 1-11) y ella estuvo en oración con los apóstoles y los primeros discípulos (Hch 1, 1-14).
Ella sigue acompañando a los discípulos de Jesús e intercede por ellos. Es también nuestra Madre (Ap, 12, 1-17).
De hecho, aunque no le llaman así, los hermanos separados también interceden unos por otros; es decir, oran y ruegan unos por otros.
3¿Los apóstoles veneraban algún tipo de imágenes?
Los apóstoles conocían las Escrituras y sabían distinguir entre una imagen y un ídolo. Estaban conscientes de que Dios permite las imágenes (Ex 25, 18; Nm 21, 8; 1Re 6, 23ss; 1Re 7, 25ss) y prohíbe los ídolos de los paganos (Ex 20, 3-5; Sal 115; Sal 135).
4¿Los apóstoles usaban ropas sacerdotales?
La Iglesia adoptó las vestiduras sacerdotales del Antiguo Testamento (Cfr. Ex 28; Ex 39), porque Jesús instituyó, en la Última Cena, a los Apóstoles como sacerdotes de la Nueva Alianza.
En la vida diaria Jesús y los apóstoles usaron las vestiduras de su época, con elementos similares a como visten los sacerdotes católicos durante la Santa Misa.
Hay grupos protestantes que utilizan y adaptan las vestiduras de los sacerdotes católicos, particularmente en el ámbito cultual en sus templos.
5 ¿Los apóstoles recibían confesión de pecados?
Los primeros cristianos se confesaban con un sacerdote, primero como judíos (Lv 5, 1-13; Nm 5, 5-10), después como cristianos, es decir, como discípulos de Cristo, pues sabían que Jesús dio a los apóstoles el poder de perdonar los pecados (Jn 20, 21-23); confesar los pecados era una práctica de la Iglesia primitiva (Hch 19, 18; Stgo 5, 16).
Sabían que a los apóstoles y sus colaboradores y sucesores les fue encomendado el ministerio de la reconciliación (2Cor 5, 18-20).
Judas Iscariote no se confesó con los sacerdotes judíos de la manera prescrita por la Ley (Mt 27, 3-10; Cfr. Lv 5, 1-13; Nm 5, 5-10); él fue a pedir que liberaran a Jesús.
Además, su suicidio no se debió a reconocer su falta delante de los sacerdotes sino por desesperar y no confiar en la misericordia de Dios.
Espera la segunda parte de este artículo donde resolveremos más dudas.










