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El “abuelito arcoíris” de Taiwán salvó su villa de la demolición

RAINBOW VILLAGE
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Y ahora es uno de los mayores atractivos turísticos de Taiwán

Hace unos siete años, Huang Yung-fu se propuso evitar que demolieran la villa donde él y otros veteranos habían vivido durante décadas. Lo logró a través de la pintura.

Él había servido en el ejército chino en 1946 para luchar contra los comunistas en la guerra civil. Ante el fracaso, muchos de los soldados (incluyéndolo) siguieron a su líder Chiang Kai-shek a Taiwán, donde les dieron casas temporales que con el tiempo se convirtieron en permanentes.

Hace unos siete años, Yung-fu recibió una carta que decía que el gobierno quería tumbar su casa y las de la villa donde vivía para construir algo nuevo. Si bien algunos aceptaron la compensación que les ofrecieron, él (con casi 90 años en aquel entonces) no quería mudarse del que había sido su hogar durante tantos años.

RAINBOW VILLAGE
彩虹村-彩虹爺爺 - 1949rainbow - Facebook

Quedaban solo 11 casas y pocos vecinos cuando él, aburrido porque ya no tenía casi con quien hablar, comenzó a pintar algunas figuras de animales dentro de su casa para distraerse. Él nunca había tomado clases de pintura pero su papá le había enseñado a dibujar desde los tres años.

RAINBOW VILLAGE
Steven R. Barringer (CC-BY-SA-4.0)

Con su propio dinero siguió comprando materiales y pintando… esta vez hasta el exterior de su casa. Fue entonces cuando estudiantes de la universidad local conocieron la historia de Yung-fu e hicieron toda una campaña para salvar su villa.

RAINBOW VILLAGE
Zairon (CC-BY-SA-4.0)

Él mientras tanto siguió pintando otras casas, convirtiendo el lugar en un verdadero museo al aire libre que cada vez era visitado por más y más personas. Ya no era sólo para entretenerse, sino también su manera de luchar.

RAINBOW VILLAGE
Asiastock - Shutterstock

Finalmente, pocos años después, el gobierno desistió de demoler la villa, alegando que no sólo lo hacía para preservar un sitio que se había vuelto cultural y turístico, sino también por respeto a los veteranos.

Hoy en día Huang Yung-fu tiene 96 años y sigue pintando, embelleciendo el lugar donde reside con su arte. Asegura que lo hará hasta el día que fallezca. También ha dicho que no sólo está feliz por haber podido conservar su casa y la de otras 11 familias, sino también porque ya nunca se sentirá solo, ya que ahora puede conversar con muchas personas de distintas partes del mundo que van a ver su trabajo. De hecho, se calcula que su villa recibe un millón de visitantes cada año aproximadamente.

RAINBOW VILLAGE
Zairon (CC-BY-SA-4.0)

Sin duda, es una muestra que no hay edad para luchar por lo que se quiere, sobre todo cuando se hace desde el corazón. En Taiwán lo conocen como el “abuelito arcoíris” y es que, sin duda, es un hombre que le imprime color a la vida.

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