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El aumento silencioso de la anorexia y la bulimia

EATING DISORDER
ESB professional - Shutterstock
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Las mujeres jóvenes son las más propensas a sufrir trastornos alimentarios

El intento por adaptarse a modelos culturales aceptados por la mayoría es uno de los principales detonantes del surgimiento de patologías como la anorexia y la bulimia entre los jóvenes. Ambos males han tenido un crecimiento alarmante en los últimos años.

Hace un par de décadas, los trastornos alimentarios eran tratados casi de forma exclusiva por nutricionistas. Sin embargo, el constante crecimiento de estos casos ha obligado a replantearse el tratamiento. Actualmente los pacientes son atendidos por un cuerpo multidisciplinar que integra a médicos internistas, psicólogos y psiquiatras.

Y es que el problema se ha hecho más complejo, pues al enfoque netamente nutricional se han tenido que sumar especialistas que analicen las aristas socioculturales, psicológicas e incluso genéticas que tienen estas enfermedades. Para la mayoría de los expertos la rigidez en los patrones estéticos de la sociedad moderna y la baja autoestima de quienes padecen estas patologías son los factores más importantes. 

Un dato importante es que estas enfermedades se presentan preferentemente en mujeres jóvenes (sólo el 10% son hombres). La bulimia suele también manifestarse al final de la adolescencia y en el comienzo de la vida adulta. 

Según el Departamento de Bromatología, Nutrición y Dietética de la Universidad de Concepción (Chile) el crecimiento de estas enfermedades entre la población joven es un tema preocupante. “Entre un 5 y un 10 por ciento de las personas padecen este problema, y es un número que va en aumento”

Las cifras por si solas son alarmantes y más aún si estudios recientes han planteado que estas patologías son trasversales. Estas enfermedades se presentan de igual forma en los distintos niveles socioeconómicos. Esto en clara oposición a quienes creen que estos males se dan principalmente en los segmentos más favorecidos.

Los anoréxicos son personas que no se conforman con su imagen, porque su ideal no se relaciona  nunca con lo que ven de sí mismos. Están obsesionados por alcanzar el peso que para ellos es el adecuado.

A los bulímicos, por su parte, les gusta comer, pero quieren ser delgados por los que, para eliminar lo que ingieren, se provocan vómitos o diarreas.

Estas prácticas, obviamente, repercuten de forma negativa en la salud, pudiendo provocar desbalances metabólicos por la carencia de vitaminas y minerales, problemas gastrointestinales, desgaste del esmalte dental y de las encías, desnutrición grave e incluso la muerte por paro cardiorrespiratorio en el caso de la anorexia. A eso se suman secuelas endocrinológicas, hematológicas, nerviosas y psiquiátricas. 

Es importante tener en cuenta que tanto la anorexia como la bulimia son patologías crónicas, es decir que las personas que las sufren pueden contralarlas, pero jamás podrán curarse. De ahí la importancia del trabajo preventivo que conviene tener presente en el contexto familiar para apoyar y sostener a quien da muestras de alguna de estas patologías tan peligrosas para la salud. La acción mas eficaz es acudir a los expertos en cuanto detectamos síntomas. 

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