Recibe Aleteia gratis directamente por email

¿No estas preparado para donar?

Aún así hay otras 5 maneras como puedes ayudar a Aleteia

  1. Reza por nuestro equipo y por el éxito de nuestra misión
  2. Habla de Aleteia en tu parroquia
  3. Comparte el contenido de Aleteia con tus amigos y tu familia
  4. Desactiva el bloqueo de publicidad cuando nos visites
  5. Suscríbete a nuestra newsletter gratuita y leenos a diario

¡Gracias!
El equipo de Aleteia

Suscríbete

Aleteia

La Caravana de Migrantes podría acabar en Canadá

CARAVAN
PEDRO PARDO - AFP-AI
Comparte

¿Y si Trudeau se convirtiera en el salvador de la caravana?

Haga click aquí para abrir el carrusel fotográfico

La crisis migratoria y las recientes manifestaciones en contra de la Caravana de Migrantes que se vive en la ciudad fronteriza de Tijuana (México), así como la decisión del gobierno de Estados Unidos de no permitir el paso de esta que llama el presidente Trump “invasión” centroamericana, han motivado que algunas organizaciones religiosas y civiles busquen una salida en otras latitudes que no sean ni las de México ni las de Estados Unidos.

Canadá se perfila como un país receptor de los migrantes que salieron de Honduras hace poco más de un mes, y que ahora suman cerca de 3.000 que se encuentran en Tijuana y en otras ciudades fronterizas de México. Pero especialmente en Tijuana, donde han recibido ayuda pero, también, repudio por parte de grupos sociales que se oponen a que permanezcan por meses, quizá por años esperando pasar al otro lado de la frontera de manera legal.

El día de ayer se informó que el arzobispo Leonardo Marín Saavedra había sido comisionado por la Iglesia Anglicana y organizaciones de Estados Unidos para gestionar, ante el gobierno de Canadá, un estatus especial para integrantes de la Caravana de Migrantes ha cruzado Guatemala y México y cuyo destino es vivir y trabajar en Estados Unidos. Muchos de los integrantes de la Caravana, vienen huyendo de la violencia en Honduras y Guatemala o El Salvador. Otros, simplemente de la pobreza.

En conferencia de prensa, según informa Patricia Ynestroza de Vatican News, el arzobispo primado de la Iglesia Anglicana Latinoamericana de Canadá y Estados Unidos, señaló que la intención es que el gobierno y el parlamento de Canadá creen un estatus migratorio para los centroamericanos de la Caravana. Señaló que los organismos de la sociedad civil estadunidenses y la Iglesia Anglicana Latinoamericana, le asignaron la tarea para que medie ante el primer ministro de Canadá, Justin Trudeau, y la Cámara de los Comunes, para la admisión de este nuevo estatus.

“No sabemos si Canadá diga que no, pero creo que Trudeau va a decir que sí. Es una idea, es un proyecto que puede prosperar, pero es parte de un proceso y ahora mismo no es una realidad”, apuntó el arzobispo en Tijuana. Monseñor Marín Saavedra, de origen colombiano, explicó que el plan que mandará en una semana al gobierno canadiense contempla “crear un puente aéreo México-Canadá, un traslado en barco hasta Vancouver o pedir permiso a Estados Unidos para cruzar vía terrestre en autobuses”.

“Estoy dispuesto a hacer esta sugerencia al gobierno de Canadá y sé que ellos ya conocen la iniciativa”, añadió el prelado anglicano en una rueda de prensa ante medios mexicanos y extranjeros que siguen las vicisitudes de esta verdadera diáspora centroamericana. Pidió a los migrantes que “no se desanimen”, “ser respetuosos” con el país que les ofrece hospedaje, en este caso México, “no hacer caso a expresiones de discriminación” y modificar “conductas y expresiones negativas. Además, les pidió “no hacerse ilusiones, pero si tener fe”.

De cuatro meses a mucho más tiempo

Por el momento –dice la investigación periodística de Ynestroza, citando a Marín– los migrantes tendrán que esperar en México al menos unos cuatro meses “porque las condiciones climáticas en Canadá por el invierno son muy severas”. Asimismo se debe saber qué personas quieren reiniciar su vida en Canadá, porque muchos tienen familia en Estados Unidos y su intención es reunirse con ellas. El arzobispo anglicano dijo que no se trata de “negociar con nadie”, sino de mostrar una realidad tanto al gobierno de Canadá como a los migrantes de que este éxodo de personas “es una emergencia en la cual pueden ayudar”.

La caravana está a la espera de reagruparse para formar nuevamente el grupo de 5.000 migrantes que entró a México el 19 de octubre para tomar una decisión sobre su futuro, si piden asilo político en Estados Unidos o refugio en México. Otros grupos permanecen disgregados por territorio mexicano en las ciudades de Mexicali, cercana a Tijuana, y Ciudad de México además de los que pidieron asilo en Tapachula, Chiapas.

Muchos de los casi 3.000 migrantes centroamericanos que han llegado a la frontera de México con California han dicho que “no se sienten bienvenidos” en la ciudad de Tijuana. La gran mayoría acamparon en un complejo deportivo de la ciudad mexicana, durmiendo en un campo de béisbol de tierra y bajo las gradas con vista a los muros de acero con alambre de púas en la cima en la recién reforzada frontera entre Estados Unidos y México.

La ciudad fronteriza –que en un tiempo acogió a varios cientos de haitianos que llegaron en las mismas condiciones que los hondureños– abrió el complejo después de que otros refugios se llenaron hasta el límite de su capacidad. Algunos grupos eclesiásticos proporcionaron duchas portátiles, sanitarios y lavabos, además de repartir café y donas. El gobierno federal calcula que pronto podría haber más de 10.000 migrantes en Tijuana.

La crisis migratoria está en su apogeo. Y la comunidad internacional, comenzando por los gobiernos involucrados de los países receptores, de tránsito y expulsores, parecen seguir en trance. Todo se va en declaraciones. Pero acciones como ésta que emprenderá el arzobispo anglicano son las necesarias para dar salida a los migrantes. Una salida digna, humana y sensata.

*Con información de Vatican News*

Newsletter
Recibe gratis Aleteia.