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Los profesores de la escuela católica…¿deben ser católicos?

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Polémica en EEUU: Una segunda consejera de una escuela secundaria católica ha denunciado que se la discrimina por estar unida civilmente con otra persona de su mismo sexo

La polémica se ha desatado en Indianápolis (Indiana, Estados Unidos) al darse a conocer que una segunda consejera de una escuela secundaria católica ha denunciado que se la discrimina por estar unida civilmente con otra persona de su mismo sexo.

Lynn Starkey presentó un cargo por discriminación la semana pasada en la Comisión de Igualdad de Oportunidades en el Empleo del Estado de Indiana contra la Indianápolis Roncalli High School. Su abogada, Kathleen DeLaney, dijo que Starkey es gay e ingresó en una unión civil con su cónyuge en 2015. DeLaney dice que Starkey reconoció la relación cuando el director de la escuela donde labora le preguntó sobre su relación.

La directiva de la Roncalli High School había colocado previamente a la consejera de orientación Shelly Fitzgerald en licencia administrativa remunerada porque se encuentra en un matrimonio en la misma circunstancia de Starkey, un matrimonio civil con otra mujer que no es válida a los ojos de la Iglesia

La arquidiócesis de Indianápolis –tras el caso de Fiitzgerald, en agosto pasado– emitió una carta firmada por el arzobispo Charles Thompson en la que señalaba que los maestros y consejeros son ministros de la fe que deben liderar con palabras y ejemplos y cuyas obligaciones «están claramente definidas en las descripciones y contratos de los ministerios escolares».

La escuela, a su vez, emitió una declaración subrayando que, como modelos a seguir para los estudiantes, la conducta personal de cada maestro, consejero, administrador y miembro del personal, tanto en la escuela como fuera de ella, deben transmitir y apoyar las enseñanzas de la Iglesia católica.

“Estas enseñanzas incluyen, entre otras, las siguientes: honrar la dignidad de cada vida humana desde la concepción hasta la muerte natural, cuidar la creación de Dios y creer que todas las personas están llamadas a respetar la sexualidad humana y su expresión en el Sacramento del matrimonio entre el hombre y la mujer como un signo del amor de Dios y la fidelidad a su Iglesia», según la declaración del arzobispo Thompson.

En su carta, el prelado estadounidense recordó que el tema relacionado con el empleo de Fitzgerald «no tiene que ver con la orientación sexual, sino con la enseñanza de la Iglesia de que el matrimonio es un pacto entre un hombre y una mujer, según lo establecido y revelado por Dios».

“Las escuelas católicas de la arquidiócesis son ministerios de la Iglesia. Los administradores escolares, los maestros y los consejeros escolares son ministros de la fe que son llamados a compartir la misión de la Iglesia”, escribió el arzobispo de Indianápolis.

Más adelante, el arzobispo Thompson resaltó que cuando una persona no cumple con sus obligaciones como ministro de la fe dentro de una escuela, la Iglesia y los líderes escolares abordan la situación trabajando con la persona para encontrar un camino de acompañamiento que conduzca a una resolución, de acuerdo con la enseñanza de la Iglesia.

Y agregó: «Nadie tiene derecho a un puesto ministerial, pero una vez que son llamados a desempeñar un papel ministerial, deben liderar con palabras y ejemplos. Como ministros, deben transmitir y apoyar las enseñanzas de la Iglesia Católica».

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