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Encerrar a los niños no es la solución al problema migratorio

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“Niños fuera de Nauru”, una campaña en Australia para celebrar el Día Internacional de los Derechos del Niño y el Adolescente

“La crisis mundial de refugiados es un problema complejo, pero encerrar a los niños nunca será la respuesta”…. Así piensan los organizadores de la campaña “Kids Off Nauru” (“Niños fuera de Nauru”), promovida por World Vision Australia con motivo de la celebración, hoy 20 de noviembre, del Día Internacional de los Derechos del Niño y el Adolescente.

La campaña, que logró juntar 166.000 firmas, exige al primer ministro Scott Morrison y al líder de la oposición Bill Shorten, líderes políticos de Australia, que liberen a los 27 niños atrapados en la isla de Nauru durante esta jornada en la que la ONU, a través de UNICEF, quiere llamar la atención sobre la situación “de los niños más desfavorecidos, dar a conocer los derechos de la infancia y concienciar a las personas de la importancia de trabajar día a día por su bienestar y desarrollo”.

Todavía hay 27 niños detenidos en Nauru que no pueden salir de esta pequeña isla de apenas 20 kilómetros cuadrados (el tamaño, por ejemplo, del aeropuerto de Melbourne, en Australia) que alberga un campo de refugiados donde los inmigrantes y solicitantes de asilo en Australia son trasladados y mantenidos en condiciones inhumanas después de ser rechazados.

Los niños detenidos en Nauru han sido testigos recientemente de la práctica de costura de los labios, autoinmolación y otros intentos de suicidio. Hay lugares muy limitados, inseguros y poco agradables para jugar debido a la roca de fosfato caliente. Además, hay pocos sitios con sombra. También prevalece el miedo a los perros salvajes que habitan en la isla.

En al menos tres casos en los últimos siete meses, los jueces australianos han ordenado que los niños pequeños sean llevados inmediatamente a Australia para recibir atención. Tres refugiados en Nauru han muerto por suicidio.

Un niño de diez años había intentado suicidarse tres veces en Nauru. Los médicos dijeron que estaba en grave riesgo de suicidarse, pero se requirió una orden de la Corte Federal para trasladarlo a Australia para un tratamiento urgente. “No se debe exigir que los jueces federales obliguen al gobierno a mantener a estos niños a salvo”, dice World Vision.

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Kids off Nauru | Facebook | Fair use

El mayor interés es el del niño

Los niños y sus familias están atrapados en la isla de Nauru en condiciones crueles e inhumanas sin opciones adecuadas de salud, educación o empleo. Para el Día Universal del Niño, exige la campaña, “debemos traerlos aquí y ofrecerles un reasentamiento en Australia o encontrar otro país adecuado que los reciba (…) para darles la oportunidad de disfrutar de la misma niñez normal y saludable que esperaríamos para nuestros hijos”.

Junto con World Visión, el Australian Catholic Social Justice Council, un organismo de la Conferencia Episcopal Australiana, junto con cerca de sesenta organizaciones firmó una carta inter confesional dirigida al Primer Ministro Morrison y al líder de la oposición Shorten, subrayando la gravedad de la situación y solicitándoles lo mismo: que se transfiera a los niños a Australia junto con sus familias.

Los presos de Nauru “están traumatizados, han sido alejados de sus hogares y protagonizan peligrosos viajes. No podemos aumentar su trauma, alejarlos o permanecer indiferentes. Ahora es el momento de dar a estos niños y a sus familias a la seguridad en Australia”, comentó el obispo de Parramatta, Vincent Long Van Nguyen, de origen vietnamita y presidente del Australian Catholic Social Justice Council.

Desde 2013, el gobierno conservador australiano ha adoptado la política del “No Way” (puede traducirse como “No hay manera”), basada en el cierre total de puertas hacia los migrantes: las costas están protegidas por un despliegue masivo de unidades navales y a los que llegan en barco no se les garantiza el derecho de asentarse legalmente en el país. Algunos inmigrantes son devueltos a sus países de origen, mientras que otros obtienen permisos válidos solo para Papúa Nueva Guinea o la isla de Nauru.

“El Parlamento australiano debe actuar para llevar a todos los niños y sus familias a Australia para el Día Universal del Niño, el 20 de noviembre. Deben ser reasentados en Australia o en otro país adecuado que los reciba. Los niños detenidos en alta mar no deben ser discriminados y se les debe dar una oportunidad justa de supervivencia y desarrollo”, escriben los organizadores en su justificación de campaña.

Y añaden algo que debería la forma de actuar en todos los ámbitos donde la migración involucra menores de edad: “Todas las decisiones que se tomen sobre la detención indefinida en alta mar deben, ante todo, considerar el mejor interés del niño. Esto es para asegurar que estos niños puedan enfrentar su futuro con certeza y finalmente comenzar a perseguir sus esperanzas y sueños. Sea cual sea la solución, encerrar a los niños no lo es”.

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