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¿Deberías darle dinero a tu hijo?

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By Iakov Filimonov | Shutterstock
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¿Cómo educar a tu hijo en una relación apropiada con el dinero? Consejos Claude Guary, mediadora familiar

Educar a los hijos es anclarlos en la realidad. Y el dinero, aunque a veces siga siendo tema tabú dentro del núcleo familiar, forma parte de la vida real. Así que es nuestra responsabilidad de padres educar a nuestros hijos en el buen uso del dinero.

Según la medidadora familiar Claude Guary, eso no significa forzosamente dar una pequeña paga todos los meses, sino más bien la necesidad de hablar sin complejos y libremente para concienciar a nuestra progenie del coste de las cosas.

Una reflexión que hacer en pareja

Antes de querer educar a tu hijo sobre el dinero, es primordial, según Claude Guary, preguntarse cuál es tu relación con el dinero: ¿qué educación has tenido, qué experiencias y frustraciones tienes en este ámbito?

Según la experiencia de Guary, las dos fuentes de conflicto principales en la pareja son el dinero y la sexualidad. “En una pareja, cada uno llega con su propia forma de ser y sus hábitos, ¡y estas dos visiones colisionan! Por tanto, lo primero que hay que hacer y cuanto antes es ¡hablar con tu cónyuge!”. ¿Queremos imitar o, al contrario, despegarnos del modelo de nuestras familias de origen? ¿Funciona alguno de esos modelos? ¿Qué queremos implementar para nosotros?

“Poner cierta distancia en relación a las normas que nos han transmitido es necesario para construir las propias normas de la pareja”, subraya la consejera matrimonial. Y solamente una vez que la pareja haya aclarado las cuestiones relativas al dinero, entonces podrá preguntarse: ¿qué queremos transmitir a nuestros hijos?

¿Cómo educar en un buen uso del dinero?

Los padres tienen todas las competencias para transmitir sus convicciones sobre este tema, siempre y cuando hablen de ello con los hijos. Algunos pensarán que este discurso económico es más competencia del banquero que abra la primera cuenta del hijo ya adolescente. ¡Pero esta educación comienza mucho antes!

El ejemplo que damos a nuestros hijos desempeña un papel importante sobre la percepción que tienen del dinero:

  • ¿Consideramos el dinero como nuestro dueño o nuestro servidor?
  • ¿Un objetivo o una herramienta?
  • ¿Somos generosos?

También es importante, según Claude Guary, dedicar tiempo suficiente a hablar de ello, a responder a nuestro hijo por qué no le compramos sistemáticamente cualquier cosa que se le antoje, a explicarle por qué es caro ese pantalón que por sí solo vale cuatro compras del supermercado, a ayudarle, en definitiva, a vivir en el mundo real.

¿Hay que darles paga?

En general, comenta Claude Guary, “si queremos dar paga, podemos comenzar en torno a los 10 años, porque a esa edad los niños comienzan a tomar consciencia del valor de las cosas y son capaces de ahorrar, ¡aunque eso depende también mucho de su personalidad!”. No obstante, dar paga o no es una elección muy personal. Tiene sus ventajas –aprender a gestionar un presupuesto–, pero también inconvenientes que solo se pueden evitar con un seguimiento exigente.

Asignar una pequeña cantidad de dinero cada mes o semana a tu hijo es, sin duda, una práctica educativa. “Eso le enseña a gestionar sus recursos, a percibir el coste de las cosas, a tener sus propias experiencias y a renunciar a la satisfacción inmediata de su deseo cuando debe esperar al mes siguiente para comprar el objeto de sus sueños”, precisa la consejera.

Sin embargo, la posición de los padres es delicada: por un lado, el dinero se entrega al hijo y los padres ya no pueden intervenir ahí, pero por otro, es importante acompañar al niño en sus gastos. Esto puede hacerse a través de preguntas: ¿es útil comprarte un tercer pantalón rosa? ¿No prefieres ahorrar para tener una cosa de mejor calidad?

Según Claude Guary, dar paga es instructivo solamente si hay detrás una verdadera pedagogía. Es importante respetar unas reglas precisas: la paga es regular y es la misma suma, no se hace chantaje emocional (disminuir la paga si el niño ha sacado mala nota, por ejemplo), no se devalúa el concepto de servicio ofrecido gratuitamente en casa, no se utiliza el dinero de la paga como un medio de presión. Otra pregunta delicada es decidir cuánto dinero dar en cada paga…

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