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¡Cuidado con el mal humor!

HEART ATTACK
Manusapon kasosod - Shutterstock
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El mal genio y el estrés puede perjudicar seriamente la salud

El mal genio puede aumentar el riesgo de sufrir un infarto o un accidente cerebrovascular, según expertos. De acuerdo con el estudio publicado en el European Heart Journal, las personas que ya tienen factores de riesgo, como antecedentes de enfermedades cardíacas, son particularmente susceptibles.

En los 120 minutos siguientes al golpe de ira, el riesgo de sufrir un infarto aumenta casi cinco veces y el de un ACV más de tres, según los datos de nueve estudios que involucró a miles de personas.

Investigadores de la Escuela de Salud Pública de Harvard evidencia que una explosión aislada de rabia representa un peligro relativamente bajo. Según sus cálculos, si se trata de un episodio de rabia al mes, una de cada 10.000 personas con poco riesgo cardiovascular tendría un infarto o ACV al año. Una estadística que aumenta si se trata de gente con alto riesgo cardiovascular, pues sería cuatro por cada 10.000 individuos.

Los infartos

Los infartos son la principal causa de muerte a nivel mundial, según la Organización Mundial de la Salud, y su frecuencia no deja de crecer; mientras que en 1990 explicaban el 12% de las muertes, en 2013 esta cifra se acercaba al 17%.

El infarto consiste en la muerte (o necrosis) de parte del tejido de un órgano. Generalmente la necrosis se produce como consecuencia de la obstrucción de la arteria que lo irriga.

Cuando el tejido necrótico se encuentra en la musculatura del corazón hablamos de infarto de miocardio. Los infartos pueden producirse también en otros órganos; además del corazón, los más habituales son el cerebro, los riñones y el intestino. Los infartos cerebrales se conocen como “accidentes cerebrovasculares” o “accidentes vasculares encefálicos”.

Entre los factores más relevantes que predisponen a la aparición de infartos se encuentran el consumo de tabaco y alcohol, la obesidad, el sedentarismo, la diabetes y los niveles elevados de colesterol. Asimismo se producen con más frecuencia en varones, en personas de más de 40 años y en las que tienen antecedentes familiares de trastorno cardiovascular.

Acumulación de estrés

El problema está en que el riesgo es acumulativo, lo que significa que las personas propensas a perder el temperamento tienen corren más peligro de sufrir un ataque tras una rabieta.

Cinco episodios de rabia al día puede resultar en unos 158 ataques al corazón extra por cada 10.000 personas de bajo riesgo bajo al año. Una cifra que aumenta a 657 si se trata de personas propensas a tener problemas cardiovasculares.

Lo que resulta evidente es que el estrés crónico puede contribuir a una enfermedad cardíaca, en parte porque puede aumentar la presión arterial y en parte porque las personas pueden hacerle frente al estrés de formas poco saludables, dos ejemplos de ello puede ser fumar y tomar mucho alcohol.

Prevenir con relajación

La práctica continuada de ejercicios de relajación física y cognitiva pueden ayudar a que el cuerpo deje de emitir respuestas de estrés en momentos inadecuados. La investigación científica da soporte particularmente a los procedimientos de relajación muscular progresiva y de respiración lenta y profunda.

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