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En el peor momento de mi vida Dios estuvo a mi lado y volví a caminar

VIERA
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El arquero Washington Alexis Viera Barreto, campeón con equipos históricos de Uruguay como Peñarol y Nacional, perdió la movilidad de sus piernas tras un atraco

El 25 de agosto de 2015 la vida de este famoso futbolista cambió para siempre. Dos hombres armados con pistolas bajaron de una motocicleta, le apuntaron a él y a su esposa para que les entregaran el dinero que acababan de sacar de un banco.

Al oponerse al asalto y no entregar la plata, uno de los maleantes le disparó por la espalda y le causó heridas cerca de la columna vertebral y los pulmones.

Alexis fue llevado de urgencias a un hospital en donde, tras prolongadas cirugías, los médicos le dijeron que se había “salvado de milagro”, pero que debía pasar el resto de su vida en silla de ruedas; solo tenía el 1 % de posibilidades de volver a caminar.

“Yo no les creí nada y me propuse volver a caminar. Gracias a la fe y la disciplina que me dio el fútbol, después de trabajar durísimo, vencí a mi propia cabeza y a mi cuerpo. A los tres meses, contra todo pronóstico, estaba dando mis primeros pasos en la casa”, relató Viera Barreto a Aleteia.

Durante los primeros días de su recuperación, Alexis recordaba el momento fatídico del asalto, cuando se dio cuenta de que podía morir en el suelo, desangrado e inmóvil.

“Tenía miedo de morir y de no volver a ver a mis hijos, por eso le imploré a Dios que me diera la oportunidad de seguir viviendo. Y así fue cómo Él me hizo el milagro de conservar mi vida”, recuerda con emoción este hombre de 40 años que en el momento del asalto jugaba con el Depor F. C., un equipo de segunda división con sede en Cali.

El Pulpo, apodado así por su gran destreza para moverse bajo los tres palos y el área grande como si tuviera muchos brazos, no duda en reconocer que su asombrosa recuperación —en la cual no creían neurólogos ni ortopedistas— se la debe a Dios y a la Virgen María.

“Antes era una persona que solamente me dedicaba a jugar al fútbol y decía que Jesús, María y los santos estaban en mi vida, pero eso no era cierto, tan solo estaban en mi boca, mas no en mi corazón”, señala con convicción.

Desde Cali, donde dirige una escuela de fútbol para niños, reitera que gracias a su fe, hoy es un hombre nuevo: “Me he convencido de que en el peor momento de mi vida, Dios estuvo a mi lado… y volví a caminar. Él hizo que todo lo sucedido o por suceder se hiciera más fácil”.

También comenta con humor que en medio de la tragedia hizo suya la expresión “se le apareció la Virgen”, una frase popular con la que muchos colombianos desean resaltar un hecho positivo en sus vidas.

PRISON
Instagram Alexis Viera

El exjugador de Nacional, Peñarol, River Plate y Racing (Uruguay), América (Colombia) y Ñublense (Chile), tan pronto sus piernas volvieron a responder, se vinculó a grupos católicos de oración e hizo de la misa dominical una práctica de fe obligatoria.

Con frecuencia ora largamente en iglesias de las ciudades que visita, entre ellas, la basílica del Milagroso, en Buga, Colombia, y el santuario de la Virgen de Fátima, en Portugal, a donde, después de una dura travesía, llegó caminando solo.

Alexis es un invitado muy especial a conferencias y talleres en colegios, universidades y empresas en donde habla de la superación de su lesión medular, el perdón a quienes han hecho daño y su reencuentro con Dios.

De igual manera, ofrece su testimonio en los Retiros de Emaús, los reconocidos encuentros espirituales de fines de semana promovidos por laicos y apoyados por la Iglesia en toda Colombia.

“Ahora —enfatiza—estoy pegado a Dios y la Virgen y puedo decir que Jesús Dios está en mi corazón porque a través de la palabra y de esos retiros, puedo ayudar a los demás”.

VIERA
Pulpoviera - Twitter

El perdón

El Pulpo visitó dos veces en la cárcel de Jamundí, Valle del Cauca, occidente de Colombia, a Ánderson Lozano, el hombre de 22 años que a balazos frustró su carrera deportiva.

Su propósito no era cuestionarlo ni juzgarlo ni preguntarle por qué lo hizo, sino perdonarlo personalmente y no de palabra. 

“No fue fácil encontrarme con esa persona que me cambió la vida, pues hoy en día tengo complicaciones y dolores todo el día, pero a pesar de todo, encontrarme con él me liberó de lo que pasó y me ayudó a perdonar, porque perdonar, es liberar y hoy me siento libre de cualquier odio o resentimiento”, relató en su entrevista con Aleteia el deportista.

El día de su visita, Alexis abrazó a un Ánderson reacio y prevenido que le dio la impresión de no haber admitido su culpa y de sentirse ofendido por su víctima.

En la segunda —recordó el exarquero— estuvo más abierto e incluso aceptó que le leyera algunos pasajes de una Biblia que él le regaló.

Ese día el uruguayo le ofreció a su agresor que cuando cumpliera la condena de doce años impuesta por un juez de Cali, él estaba dispuesto a darle trabajo en su academia de fútbol.

VIERA
Pulpoviera - Twitter

Washington Alexis Viera Barreto recibió la nacionalidad colombiana. Todos los días va a su escuela deportiva, practica algunos de los ejercicios tradicionales en el trajín de los porteros, añora no haber vestido los colores de la celeste uruguaya y, a pesar del drama vivido en Colombia, guarda profundo afecto por Cali y los colombianos. 

El 1 % que le pronosticaron los médicos hace tres años, hoy en día es más del 60 % de lo que puede hacer una persona con idénticas lesiones.

Aunque camina con unos bastones canadienses especialmente diseñados para pacientes como él, el Pulpo dice que su nuevo caminar físico y espiritual no hubiera sido posible sin la fe y la bendición de ese Dios que lo acompañó en el peor momento de su vida.   

     

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