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La túnica ensangrentada de Thomas Becket puede volver a la catedral de Canterbury

THOMAS BECKET
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Se estudia el prestar las reliquias del santo con motivo del 850 aniversario de su asesinato

Con ocasión del 850 aniversario del asesinato de Tomás Becket, el Vaticano enviará la túnica manchada de sangre del mártir a su original catedral de Canterbury.

Becket sirvió como arzobispo de Canterbury desde el año 1162 hasta su asesinato en 1170 a manos de seguidores del rey Enrique II de Inglaterra, tras una disputa sobre los derechos y privilegios de la Iglesia católica.

Aunque fueron amigos durante mucho tiempo, Enrique y Tomás riñeron por el tema de la independencia y autoridad de la Iglesia con respecto a la corona.

Según cuenta la tradición, Enrique dijo de la insistencia de Becket por la independencia de la Iglesia: “¿No habrá nadie capaz de librarme de este cura turbulento?”. El historiador Simon Schama sostiene que el biógrafo coetáneo de Becket registró bien la cita, ya que documentó que Enrique dijo: 

“¿Qué miserables zánganos y traidores he alimentado y educado en mi casa, que dejan que su señor sea tratado con tal vergonzoso desdén por parte de un clérigo de humilde cuna?”.

Becket fue asesinado el 29 de diciembre de 1170 y, poco después, ya era venerado como mártir por toda Europa. El papa Alejandro II lo canonizó solamente dos años después de su muerte. La catedral de Canterbury, donde fue asesinado, se convirtió luego en el hogar de su santuario, atrayendo a peregrinos de toda Inglaterra y Europa, hasta que Enrique VIII destruyó el santuario en 1538.

La popular devoción a Becket inspiró los Cuentos de Canterbury de Geoffrey Chaucer, obra estructurada como un concurso de relatos entre un grupo de peregrinos que viajan desde Londres para visitar el santuario de Becket en Canterbury.

La túnica de Becket logró sobrevivir a la Reforma y al consiguiente saqueo de los monasterios porque Enrique VII la había enviado como regalo al Papa 50 años antes.

Según el periódico The Guardian, la decisión de Roma de prestar la túnica a la Iglesia de Inglaterra es el resultado de años de negociaciones junto con el ministerio de Exteriores británico, la embajada británica ante la Santa Sede y el padre Robert McCulloch, procurador general de la Sociedad Misionera de San Columbano, que sugirió por primera vez que la túnica podría prestarse a modo de conmemoración del aniversario.

CHASUBLE,ST THOMAS BECKET

Unos científicos de Múnich han afirmado que la túnica manchada de sangre probablemente es auténtica, según informa The Guardian, que señala que se realizaron análisis en la túnica después de su redescubrimiento en 1992:

Según John Butler, autor del libro de 1995 The Quest for Becket’s Bones: the Mystery of the Relics of St Thomas Becket [La búsqueda de los huesos de Becket: el misterio de las reliquias de santo Tomás Becket], en 1992 se abrió en Santa Maria Maggiore un relicario o cofre que contenía un objeto sagrado. Se dijo que contenía la túnica de Becket salpicada de su sangre.

Jane Walker de la catedral de Canterbury dijo a The Guardian que el préstamo de la túnica de Becket todavía necesita la aprobación del ministro de cultura del Vaticano, el cardenal Gianfranco Ravasi.

“Estamos en la fase de planificación para nuestro homenaje a Becket en 2020. Es muy emocionante que la túnica venga desde Roma”, declaró Walker.

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