Un estudio de “Maternidad y trayectoria profesional” ha tomado nota de cómo ven las mujeres a sus cónyuges y al resto respecto a las tareas de casa.Algo hizo que te enamoraras de él. Y algo hizo que te comprometieras a amarlo por encima de todos los demás hombres. Y es que, además, los estudios aseguran que la mujer valora mejor a su pareja que a cualquier otro varón una vez se ha llegado a la convivencia y se le ha visto actuar en casa.
El más reciente, “Maternidad y Trayectoria profesional”, dirigido por la profesora Nuria Chinchilla, directora de I-WIL (Women in Leadership, IESE), revela que ellas creen que un buen número de hombres ha asumido que las tareas de la casa y el cuidado de los hijos son compartidas. En entrevistas a más de 8.000 personas, un 69% afirma que los cónyuges (varones) asumen las tareas del hogar como algo propio.
Ellos se han hecho más responsables de las cosas de casa
También responden en un 70% que los hombres tienden a no responsabilizarse de lo doméstico. Sin embargo, un 47% dice dice que su marido sí lo hace.
En otra pregunta, un 74% de las mujeres reflejan que los hombres en general tienen una situación de ventaja en el hogar. En cambio, un 60% dicen que su marido (o pareja) no tiene esa ventaja y ya vive en situación de igualdad respecto a ellas.
Un micromachismo como puede ser aprovecharse de las “capacidades femeninas de servicio” baja hasta el 53% de las encuestadas, que dicen notarlo en sus maridos, pero la cifra es positiva en relación con lo que notan a su alrededor entre el resto de hombres: afirma el 69% que el resto de hombres sí se aprovecha de estas “capacidades femeninas”, como atender a los enfermos, hacer la comida o limpiar la casa.
Los datos del estudio son realmente esperanzadores: por un lado, confirman que muchas mujeres supieron escoger a su media naranja y acertaron con un hombre que con sus actitudes en casa protege y fomenta la maternidad. Y, por otro lado, también puede ocurrir que, frente a la despreocupación del varón sobre cuestiones de la casa en general, en cuanto a éste se le sitúa en posición de cónyuge, sabe sacar lo mejor de sí mismo y crece en responsabilidad.
La profesora Chinchilla señaló ayer, en una jornada sobre Natalidad celebrada en Barcelona, que “debemos distinguir entre la actitud pública y privada que se da ante la mujer por el hecho de ser mujer y la que se da por ser madre. Interesa fomentar a todos los niveles que no solo se ayude a la mujer y punto, sino que se le facilite el que pueda desarrollarse como madre. Saber que el varón asume más las responsabilidades de la casa es un paso adelante para conseguirlo“.







