Recibe Aleteia gratis directamente por email
¡Alimenta tu espíritu! ¡Recibe las noticias de Aleteia cada día!
¡Inscríbete!

¿No estas preparado para donar?

Aún así hay otras 5 maneras como puedes ayudar a Aleteia

  1. Reza por nuestro equipo y por el éxito de nuestra misión
  2. Habla de Aleteia en tu parroquia
  3. Comparte el contenido de Aleteia con tus amigos y tu familia
  4. Desactiva el bloqueo de publicidad cuando nos visites
  5. Suscríbete a nuestra newsletter gratuita y leenos a diario

¡Gracias!
El equipo de Aleteia

Suscríbete

Aleteia

Capitalismo sin reglas mata: Colin Crouch confirma al Papa Francisco

COLIN CROUCH
Comparte

Sociólogo inglés conocido por haber acuñado el concepto postdemocracia sostiene la tesis del Pontífice en tiempos de Brexit, nacionalismo y populismo. “El mercado crea valor, pero también descartados como dice el Papa, por eso sirve un Estado para reparar los daños”

El papa Francisco tiene las ideas claras de porque hoy tenemos que decir “no a una economía de la exclusión y la inequidad. Esa economía mata”.  Y no habla como un técnico, sino “según la doctrina social de la Iglesia, y esto no significa ser marxista”. Lo dijo en el libro: “Papa Francisco: Esta economía mata” (Planeta, 2015). Pero resulta que la sociología y la economía también fundamentan la doctrina social profesada por el pontífice latinoamericano. 

El sociólogo inglés, Colin Crouch, que acuñó en el año 2000 el concepto de postdemocracia asegura que “el capitalismo no mantuvo la promesa de bienestar generalizado. Y ahora el mundo está en una situación muy difícil”. El también politólogo explica que la crisis del capitalismo arrastra como consecuencia la Brexit en el Reino Unido, la elección de Donald Trump en Estados Unidos y el gobierno en Italia del partido nacionalista y xenófobo de la Liga en alianza con el Movimiento 5 Estrellas. 

“En los años triunfales de Reagan y Thatcher nos hemos olvidado de que el capitalismo necesita reglas, especialmente en las finanzas, como vimos en la crisis de 2008. Los mercados y la iniciativa empresarial crean valor, pero también daños, o “desechos” como el Papa Francisco los definió al hablar de las personas descartadas”, expresó Crouch en una entrevista a Il Corriere della Sera publicada este 27 de septiembre de 2018. 

“El capitalismo – continuó Crouch- produce excluidos para ser más eficiente, pero tenemos que hacer algo para limitarlos, necesitamos un estado que cree infraestructura y repare los daños. Y cuando hay más mercado, necesitamos más políticas sociales. En cambio, nada ha cambiado, hemos vuelto al modelo de deuda excesiva. Por lo tanto, siempre caminamos hacia una nueva crisis”.

El politólogo inglés insiste por un nuevo modelo:  “Para un nuevo capitalismo, se necesita colaboración internacional. Después de 2008 vimos una cooperación global extraordinaria que limitó los efectos de la crisis. Hoy necesitaríamos aún más colaboración. En cambio, con la extrema derecha, el nacionalismo y el racismo han regresado, a diferencia de la otra derecha neoliberal, que en cambio necesita de la globalización. 

Observamos tres culturas políticas: la socialdemocracia, ahora muy débil; la política neoliberal, incluso en crisis; y la posición xenófoba. Hay varias alianzas posibles. Cuando la socialdemocracia se fusiona con la derecha xenófoba, tenemos un fascismo social que funciona para sus ciudadanos; la tercera via planteada por Blair fue la alianza entre la socialdemocracia y la derecha neoliberal. Pero, como vemos en Suecia, las coaliciones hacen que todo sea más complicado”.

En este contexto, el Papa ha recordado recientemente que “detrás de cada actividad  (económica) hay una persona humana. La centralidad actual de la actividad financiera respecto a la economía real no es casual: detrás de esto se anida la decisión de alguien que piensa, equivocándose, que el dinero produce dinero. El dinero, el de verdad, se hace con el trabajo”, dijo el Papa a IL Sole 24 Ore, el primer periódico económico y financiero de Italia, el pasado 7 de septiembre de 2018 en Italia.

En esa entrevista, el papa Bergoglio cita a menudo la doctrina social de Pablo VI y considera necesario luchar para recuperar la centralidad de las familias y las personas.

“La distribución y la participación en la riqueza producida, el establecimiento de la empresa en un territorio, la responsabilidad social, el bienestar empresarial, la igualdad de trato en materia de retribución entre hombres y mujeres, la armonización de los tiempos dedicados al trabajo y a la vida, el respeto del medio ambiente, el reconocimiento de la importancia del hombre respecto a la máquina, el reconocimiento del salario justo y la capacidad de innovación son elementos importantes que mantienen viva la dimensión comunitaria de una empresa”.

El mensaje del Papa sienta mal en los salones donde la economía tiene un pedestal. Francisco denuncia que el desempleo afecta a varios países europeos como consecuencia “de un sistema económico que ya no es capaz de crear trabajo, porque en el centro colocó a un ídolo que se llama dinero”.

Asimismo afirma: “Creo que sea muy importante trabajar juntos para construir el bien común y un nuevo humanismo del trabajo, promover un trabajo que respete la dignidad de la persona, que no apuesta únicamente por el provecho o las exigencias productivas, sino que promueve una vida digna, sabiendo que el bien de las personas y el bien de la empresa van de la mano”.

Newsletter
Recibe gratis Aleteia.