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Papa Francisco: No te olvides nunca de dónde te sacó el Señor

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Homilía hoy en Casa Santa Marta

Mateo, el publicano era un corrupto “porque traicionaba a su patria por dinero. Un traidor a su pueblo: lo peor”.  Alguno puede pensar, dice Francisco, que Jesús “no tenía buen sentido para elegir a la gente”, porque además de Mateo, eligió a muchos otros sacándolos “del sitio más despreciado”. Así la Samaritana y tantos otros pecadores, y los constituyó apóstoles.

Y después, en la vida de la Iglesia, tantos cristianos, tantos santos que fueron elegidos de lo más abajo… elegidos de lo más abajo. Esta conciencia que nosotros cristianos deberíamos tener – de dónde he sido elegido, de dónde he sido elegida para ser cristiana – deve permanecer para toda la vida, quedarse allí y tener memoria de nuestros pecados, la memoria de que el Señor tuvo misericordia de mis pecados y me eligió para ser cristiano, para ser apóstol.

Mateo no olvidó sus orígenes

El Papa describe la reacción de Mateo a la llamada del Señor: no se vistió de lujo, observa, no empezó a decir a los demás: yo soy el príncipe de los Apóstoles, aquí mando yo. “¡No! Trabajó toda la vida por el Evangelio”.

Cuando el Apóstol olvida sus orígenes y empieza a hacer carrera, se aleja del Señor y se convierte en un funcionario; que hará tanto bien, quizás, pero no es Apóstol. Será incapaz de transmitir a Jesús; será un organizador de planes pastorales, de muchas cosas; pero al final, un hombre de negocios. Un hombre de negocios del Reino de Dios, pero olvidó de donde había sido elegido.

Por esto – prosigue Francisco – es importante la memoria de nuestros orígenes: “Esta memoria debe acompañar la vida del Apóstol y de todo cristiano”.

A nosotros nos falta la generosidad, al Señor no

En vez de mirarse a si mismos, sin embargo, tendemos a mirar a los demás, a sus pecados, a hablar mal de ellos. Una costumbre que hace estar mal. Es mejor acusarse a uno mismo, sugiere el Papa, y recordar de dónde nos ha elegido el Señor, trayéndonos hasta aquí. El Señor, dice Francisco, cuando elige. elige para algo grande. “Ser cristiano es algo grande, bello. Somos nosotros los que nos alejamos y queremos quedarnos a medio camino”. A nosotros nos falta la generosidad  y negociamos con el Señor, pero Él nos espera.

El escándalo de los doctores de la Ley

A la llamado, Mateo renuncia a su amor, al dinero, para seguir a Jesús. Y, dice el Papa, invita a los amigos de su grupo a comer con el para festejar al Maestro. Así que en esa mesa se sentaba “lo peor de lo peor de la sociedad de aquel tiempo. Y Jesús con ellos”.

Y los doctores de la Ley se escandalizaron. Llamaron a los discípulos y dijeron: “¿Pero cómo hace esto tu Maestro, con esta gente? ¡Pero, se vuelve impuro!”: comer con un impuro te contagia la impureza, no eres puro. Y Jesús toma la palabra y dice: “Vayan y aprendan lo que significa ‘misericordia quiero, y no sacrificios’”. La misericordia de Dios busca a todos, perdona a todos. Solo, te pide que digas: “Sí, ayúdame”. Solo eso.

El misterio de la misericordia es el corazón de Dios

A los que se escandalizan, Jesús les responde que no son los sanos los que necesitan al médico, sino los enfermos y: “Misericordia quiero, y no sacrificios”. “Comprender la misericordia del Señor – concluye Francisco – es un misterio; el misterio más grande, más bello, es el corazón de Dios. Si quieres llegar al corazón de Dios, toma el camino de la misericordia, y déjate tratar con misericordia”.

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