¿No estas preparado para donar?

Aún así hay otras 5 maneras como puedes ayudar a Aleteia

  1. Reza por nuestro equipo y por el éxito de nuestra misión
  2. Habla de Aleteia en tu parroquia
  3. Comparte el contenido de Aleteia con tus amigos y tu familia
  4. Desactiva el bloqueo de publicidad cuando nos visites
  5. Suscríbete a nuestra newsletter gratuita y leenos a diario

¡Gracias!
El equipo de Aleteia

Suscríbete

Aleteia

Los antiguos túneles ocupados por Daesh se transforman en una galería de arte

© Nadine Sayegh
Comparte

Los túneles de Jobar, al este de Damasco, la capital siria, fueron durante siete años sinónimo de pesadilla, muerte y morteros. Hoy transformados en museo, ahora son portadores de alegría, paz y esperanza. Reportaje

Haga click aquí para abrir el carrusel fotográfico

Situados a seis kilómetros de Damasco, bajo los escombros de una ciudad fantasma, los cerca de 32 kilómetros de túneles de Jobar han protegido durante mucho tiempo a los rebeldes Daesh. Ahora liberados, se han transformado en un magnífico museo de 80m2 repleto de esculturas. “La ubicación no es trivial. Esta parte subterránea era el frente de batalla desde donde, de día, se lanzaban proyectiles sobre los civiles y, durante la noche, se convertía en un lugar fantasma. El edificio situado en la parte superior fue una escuela antes de la guerra; durante siete años se transformó en prisión, un lugar de detención y tortura. Nosotros quisimos transformarlo en un lugar de vida y esperanza con nuestras esculturas”, cuenta a Aleteia Mouhanad Moualla, escultor aficionado y militar, que concibió la idea de este proyecto un tanto loco.

© Nadine Sayegh

“Durante las largas noches que pasé en estos túneles, esculpí dos pequeñas obras. Quería hacer agradable este espacio de pesadilla y mostrar hasta qué punto el arte es vida y que el soldado y el civil que soy podemos, codo con codo, construir la Siria del mañana”, confiesa con emoción. La idea de convertirlo en algo más importante nació luego con su profesor Anas Katramiz y algunos de los artistas aficionados del Instituto de escultura. “Queríamos cambiar el aspecto aterrador de Jobar, con un equipo multiconfesional que mostrara al mundo el verdadero significado de la identidad siria”, detalla Anas con vehemencia.

El escultor, testigo de su siglo

Un equipo de dieciséis artistas, de todas las religiones, aficionados y/o voluntarios, se hizo cargo del proyecto, en un ambiente de convivencia a pesar de las demoliciones que los rodeaban. Para ellos, el escultor debe ser el testigo de su siglo y debe contar la historia.

© Nadine Sayegh

Para Amina, una química en formación, es una manera de liberarse del estrés y del miedo engendrados por la guerra. “Cuando vi a Mouhanad, ese soldado incansable que esculpe durante sus horas de descanso, comprendí la importancia de mi trabajo”. Incluso Alaa, un joven comerciante dubitativo y temeroso ante la idea y el lugar elegido, se involucró rápidamente en el trabajo y pasó días enteros en los túneles.

En cuanto a Zouhair, abogado y amante de la escultura y la carpintería, agradeció especialmente el trabajo en equipo. “Todos contribuían en la misma escultura, nos complementábamos”, subraya. Tardaron un total de 25 días en completar este proyecto. ¡Una hazaña!

Una escultura en homenaje

Una gran escultura panorámica rinde homenaje a todos los que resultaron heridos o muertos para salvar el país. Es un homenaje a Siria, a su civilización. El visitante puede distinguir Malula, Ugarit, la madre del martirio, el árbol de la vida, la paloma, la media luna musulmana y a Cristo resucitado. 

“Este trabajo es una proeza para mí”, prosigue Anas. “Estos aficionados se han convertido en verdaderos profesionales y, juntos, hemos creado la asociación Aram, cuyo objetivo hoy en día es seguir ofreciendo a nuestro país algo hermoso y significativo; revivir el arte en los corazones de los jóvenes sirios y desarrollar su espíritu creativo y artístico”.

Para descubrir este sorprendente lugar, haz clic sobre la galería de imágenes:

 

Newsletter
Recibe gratis Aleteia.
Los lectores como usted contribuyen a la misión de Aleteia

Desde nuestros inicios en 2012, los lectores de Aleteia han crecido rápidamente en todo el mundo. Nuestro equipo está comprometido con la misión de proporcionar artículos que enriquezcan, inspiren y nutran la vida católica. Por eso queremos que nuestros artículos sean de libre acceso para todos, pero necesitamos su ayuda para hacerlo. El periodismo de calidad tiene un costo (más de lo que la venta de publicidad en Aleteia puede cubrir). Por eso, los lectores como USTED son fundamentales, aunque donen incluso tan poco como 3$ al mes.