separateurCreated with Sketch.

Una sana autoestima: ¿cómo construirla verdaderamente?

Compasión
whatsappfacebooktwitter-xemailnative
Katarzyna Solka-Dabrowska - publicado el 30/08/18 - actualizado el 16/01/26
whatsappfacebooktwitter-xemailnative
Las dificultades y los fracasos nos afectan, pero si creemos sinceramente en nuestro propio valor, no nos destruirán; al contrario, nos dará una buena autoestima

Una autoestima sana se basa en la creencia de que somos lo suficientemente buenos tal y como somos. Si tienes autoestima, puedes evaluarte de manera realista —viendo tus dificultades, defectos, errores, etc.— al mismo tiempo que te aprecias y piensas bien de ti mismo.

Una persona con una autoestima sana no se cree mejor o peor que los demás. Está satisfecha consigo misma, pero también es humilde porque sabe cuánto le queda por aprender.

¿Cómo construir la autoestima?

Hombre pensando

Una autoestima sana nos da el valor para probar cosas difíciles y hacer todo lo posible para tener éxito. Y si fracasamos, cambiamos de estrategia, buscamos nuevas oportunidades y, confiando en nuestra propia fuerza, lo intentamos de nuevo.

La autoestima puede reconstruirse o fortalecerse en la adultez. Y vale la pena hacerlo, especialmente cuando pensamos que es demasiado tarde para cambiar... que no tiene sentido hacer nada... que no voy a ser capaz de hacerlo de todos modos... que no me apetece reciclarme.

Aquí tenéis unas cuantas maneras de conseguirlo:

1Pon un "recordatorio" y practica cada día

Puedes anotar tus logros cada día, modificar algunos de los puntos y adaptarte a las necesidades actuales. Comprueba cómo vas evolucionando, valora los efectos y esfuerzos que pones en tu trabajo sobre ti mismo o misma. Pregunta a familiares, amigos y conocidos si ven algún cambio.

2Trátate con cariño, como a un niño

Como a alguien a quien cuidas en todos los aspectos, a quien amas y valores, pero a quien al mismo tiempo pones límites y a quien ayudas a prepararse para el futuro.

3Cuídate

Sé paciente contigo mismo, conócete a ti mismo y date tiempo. No te apresures. Aprende a reconocer tus necesidades y emociones, aprende a satisfacerlas o a lidiar con ellas sin herir a los demás.

4Detén los pensamientos negativos,

Aleja los malos pensamientos y no permitas que te inunden. Si piensas: "No tengo remedio, todo ha vuelto a ir mal y a mi compañero de trabajo le va genial", etc., céntrate en lo positivo: "Me va estupendamente porque hice… Estoy contento porque… Me gusto a mí mismo porque…”, etc.

5Percibe tus fortalezas

Disfrútalas, no las minimices. Si te halagan por aluna cualidad tuya por ejemplo, en vez de simular modestia y responder: "Oh, no ha sido nada. Ha sido algo espontáneo", mejor di: "Gracias. Me he esforzado mucho y al final ha salido muy bien".

Puede parecer algo insignificante y trivial, pero valorarte continuamente a ti mismo puede hacerte sentir mejor y los demás (y tú mismo) pensarán y hablarán mejor de ti.

6Valora los buenos momentos

Disfruta de los éxitos, celebra el logro de cualquier meta, incluso la más pequeña. Disfruta de los regalos que recibes, haz regalos, agradece las pequeñas cosas. Ser agradecido y mostrar gratitud es tan importante como querer recibir gratitud. 

7Cuida tu cuerpo y tu mente

Nutrición adecuada, ejercicio físico, suficiente sueño, descanso después del trabajo, aspecto y todo lo que conlleva. No renuncies a los desafíos, incluso si requieren un esfuerzo mayor que ver un episodio de tu serie de televisión favorita.

9Cuida tu desarrollo espiritual

Oración, insistente, obsesión, Dios, Jesús

En 1999, una investigación sobre la conexión entre la satisfacción vital y la religiosidad y espiritualidad mostró que el nivel de cercanía con Dios tenía más relación con el nivel de satisfacción vital durante toda la vida.

La oración y la pertenencia a una iglesia, a un grupo o a una comunidad y la participación en la iglesia, en el grupo o en la comunidad fueron los siguientes en la lista.

8Sueña

Luego transforma tus sueños en planes realistas e impleméntalos teniendo los pies en el suelo. Empieza por poco; en lugar de decir que quieres un ascenso, pero que tendrías que hacer un postgrado, pasar un examen, etc.

11Conoce tu sistema de valores

Escríbelos, defínelos y cíñete a ellos sin importar las dificultades. Conociendo tu valía y tus valores, no dejarás impulsivamente que alguien te convenza para realizar actividades imprudentes. Aferrarte a tus valores te traerá una gran sensación de satisfacción.

¿Te ha gustado leer este artículo? ¿Deseas leer más?

Recibe Aleteia cada día.

Una sana autoestima, ¿Cómo construirla verdaderamente?