Aleteia logoAleteia logo
Aleteia
sábado 31 julio |
San Ignacio de Loyola
home iconEstilo de vida
line break icon

¿Es posible un buen matrimonio sin amor?

COUPLE

Dean Drobot - Shutterstock

Orfa Astorga - publicado el 28/08/18

No amamos solo con una parte de nosotros, el amor nos convoca enteros. Tal como lo aprendieron  en esta historia de vida

Me casé por un equivocado convencionalismo según el cual ya sobrepasaba la edad casadera, por lo que sin sentir verdadera atracción, acepté como novio a alguien que era muy bien visto en mi entorno social por ser una buena persona, profesionista y de buenas familias.

Ciertamente era un buen partido, y nadie coartó mi libertad al tomar la decisión de acompañarlo al altar cuando me lo pidió, sin amarlo verdaderamente.

Sin embargo, era consciente de cierta frustración en mi interior, pues tenia la natural disposición al amor, es decir, yo no amaba a nadie, pero amaba amar y buscaba a quien amar… enamorándome.

Algún escrúpulo tuve sobre la condición de mis sentimientos y se lo expuse a mi madre que me dijo: -No te preocupes,si tienes la voluntad, estoy segura de que lo querrás mucho, él te conviene y sí se encuentra muy enamorado de ti.

Pensé que tenía razón.

-Bien… -Me dije a mi misma-: “porque será mi esposo lo amaré”, es cosa de voluntad.

Fue así que en la ceremonia me escuché decir: “prometo amarte y respetarte todos los días de mi vida”, un amor debido en justicia que debió partir desde un motivo profundamente distinto: “porque lo amo es que será mi esposo”.

Debió ser así, porque no es lo mismo el acto de contraer matrimonio, que el desarrollo de la vida matrimonial, en la que las pruebas de sus claroscuros iniciales cuentan con el previo enamoramiento, que luego se ha de convertir en el amor conyugal, como la crisálida que abandona su capullo convertida en mariposa.

Y no lo fue, porque me había perdido una primera y vital fase en el proceso amoroso para llegar al matrimonio:la que despierta la necesidad de estar juntos, la de que la separación se haga penosa e insoportable, de vivir con todos los sentidos la mutua atracción. De desear convertirnos “en uno” con un efecto transformador recíproco.

Saltarse esta etapa tan necesaria puede tener efectos penosísimos que luego se traducen en disfunciones, vacíos, dudas, frustraciones.

Tal verdad se puso en evidencia cuando, aun aplicando toda mi voluntad e inteligencia para ser lo que yo consideraba una buena esposa, no lograba una buena comunicación, ni la espontaneidad del íntimo abrazo, la alegría de compartir o el simple tomarnos de la mano amorosamente por la calle, como lo observábamos en otras parejas.

Solucionar la más de las veces es encontrar paliativos a un problema, mientras que resolver es atender las causas que lo originan. Yo había solucionado mi soltería, mas no había resuelto mi vocación al amor.

Aparentábamos por ello ser un matrimonio sin serlo verdaderamente, y comencé a comprender que aun cuando me había propuesto amarlo, en realidad no había obrado con rectitud de intención, y lo estaba haciendo sufrir mucho en su autoestima.

Lo mío,aun con la mejor de las intenciones, solo era un sucedáneo del auténtico amor.

Las oscuras nubes del rompimiento se cernían constantemente en nuestro horizonte, y sintiéndome responsable, me decidí a hablarle con la verdad y pedirle perdón, reconociendo mi falta de correspondencia,tan necesaria para que dos seres se entrelacen íntimamente.

Lo hice reconociendo que había antepuesto mi propio interés al bien de su persona, y no había valorado su amor desde un principio.

Sabía que me amaba, así que lo hice consciente de que la careta de la mentira solo desaparece ante quienes nos quieren de verdad.

Para mi gran fortuna, mi esposo siguió fiel a su compromiso haciéndome consciente de que nuestro matrimonio conservaba intacta su validez, por lo que no solo no me pidió la separación, sino que con gran calidad humana se esforzó en el principio: “pon amor donde no hay amor y recibirás amor”.

Y lo logró, a Dios gracias.

Ambos estuvimos seguros de nuestra correspondencia después de muchas experiencias que hicieron finalmente posible ese engendrarse entre dosuniéndose en su ser y en su obrar. Como en un doloroso parto en el que existe sangre, sudor y lágrimas.

Es usual oír que el amor es cosa del corazón y que este conoce mejor que la razón… o justamente al revés, lo que lleva al matrimonio más por conveniencia. O que es posible amar solo a golpes de voluntad, porque el corazón nada siente ni nuestras entrañas se conmueven.

La verdad y la lección aprendidaes que son necesarios tanto la inteligencia, como la voluntad y el corazón.

Es así, porque el amor conyugal por su naturaleza tiene una estructura y una dinámica por los que no es posible amar solo con una parte de nosotros, sino que nos convoca enteros. Es decir, en toda nuestra naturaleza humana integrando lo bioquímico, la pasión, los sentimientos, inteligencia y voluntad.

En una entrega plena y total.

Consúltanos: consultorio@aleteia.org

Tags:
amor de parejamatrimonio
Apoye Aleteia

Usted está leyendo este artículo gracias a la generosidad suya o de otros muchos lectores como usted que hacen posible este maravilloso proyecto de evangelización, que se llama Aleteia.  Le presentamos Aleteia en números para darle una idea.

  • 20 millones de lectores en todo el mundo leen Aletiea.org cada día.
  • Aleteia se publica a diario en siete idiomas: Inglés, Francés, Italiano, Español, Portugués, Polaco, y Esloveno
  • Cada mes, nuestros lectores leen más de 45 millones de páginas.
  • Casi 4 millones de personas siguen las páginas de Aleteia en las redes sociales.
  • 600 mil personas reciben diariamente nuestra newsletter.
  • Cada mes publicamos 2.450 artículos y unos 40 vídeos.
  • Todo este trabajo es realizado por 60 personas a tiempo completo y unos 400 colaboradores (escritores, periodistas, traductores, fotógrafos…).

Como usted puede imaginar, detrás de estos números se esconde un esfuerzo muy grande. Necesitamos su apoyo para seguir ofreciendo este servicio de evangelización para cada persona, sin importar el país en el que viven o el dinero que tienen. Ofrecer su contribución, por más pequeña que sea, lleva solo un minuto.

Oración del día
Hoy celebramos a...





Top 10
1
KEVIN CORDON
Pablo Cesio
Kevin Cordón, el deportista que entrenó en el salón de una iglesi...
2
Redacción de Aleteia
Un sacerdote católico acompañó a Lady Di la madrugada de su muert...
3
PRO LIFE FLAG PROJECT
Zelda Caldwell
Recién adoptada la bandera internacional pro-vida
4
HIDILYN DIAZ
Cerith Gardiner
Atleta filipina comparte con todo el mundo su Medalla Milagrosa t...
5
PRINCESS DIANA AND MOTHER TERESA
Mathilde De Robien
¿Sabías que la princesa Diana fue enterrada con un rosario?
6
NORWAY
Dolors Massot
La selección de balonmano playa de Noruega ya no quiere usar biki...
7
BECCIU
Ary Waldir Ramos Díaz
Comienza un juicio histórico por corrupción en el Vaticano
Ver más
Newsletter
Recibe gratis Aleteia.