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Solo, en un banco y con la foto de su boda

PICTURE
Instagram Maëlys Létondot
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La instagramer que no quiso violar la intimidad de un hombre en las calles de México

Mientras viaja por México, una joven francesa va captando imágenes de la vida que le envuelve. Le llamarán la atención los mojitos y los mariachis, pero hace pocos días Maëlys Létondot quedó impactada por algo poco frecuente.

Vio a un hombre de unos 50 años que se sentaba en un banco, a pocos metros del mercado, y sacaba de su chaqueta una fotografía familiar. Era el retrato de su boda. Maëlys fue incapaz de dirigirse a él, como si en aquel momento, a pesar de encontrarse en la calle, hubiera abierto la puerta de un templo y se viera llamada a respetar el silencio.

© Maelys Létondot

Del hombre poco más sabemos, tan solo que tomó entre sus manos una foto enmarcada, luego la dejó junto a sí en el banco y se quedó meditabundo.

¿Una historia de amor truncada? ¿La muerte prematura de la esposa? ¿Tal vez ella migró y lleva días sin poder conectar desde donde está?

© Maelys Létondot

En la época de Instagram, hay quien muestra la delicadeza de saber respetar la intimidad. Pese a que la imagen está tomada en la calle y no presenta problemas de publicación, no todo queda expuesto con la misma intensidad. Quién sabe si hubo alguna lágrima. La cámara prefirió que aquel hombre quedara a solas con sus pensamientos.

Es una imagen para la reflexión, que nos invita a empatizar con aquella nostalgia y a saber descubrir, al mismo tiempo, a las personas que estando cerca de nosotros tienen rasguños (quién sabe si heridas) en el alma.

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