¿No estas preparado para donar?

Aún así hay otras 5 maneras como puedes ayudar a Aleteia

  1. Reza por nuestro equipo y por el éxito de nuestra misión
  2. Habla de Aleteia en tu parroquia
  3. Comparte el contenido de Aleteia con tus amigos y tu familia
  4. Desactiva el bloqueo de publicidad cuando nos visites
  5. Suscríbete a nuestra newsletter gratuita y leenos a diario

¡Gracias!
El equipo de Aleteia

Suscríbete

Aleteia

¿América Latina seguirá siendo católica?

© SABRINA FUSCO/ALETEIA
Comparte

Ya no será “la joya” del catolicismo en 2030: África estará por encima de ella

La Iglesia Católica en Brasil, con 149.550.000 miembros y la Iglesia Católica en México con 111.000.233 son, históricamente, las “joyas” del catolicismo mundial. Y del latinoamericano en particular.

Su extensión y crecimiento hacían pensar que era imposible pensar en la región sin una sonrisa.  Ahí está el buen ejemplo de la semilla sembrada con amor desde el mismo año de 1492, cuando Colón topó con el nuevo mundo.

Sin embargo, las cosas han cambiado desde el inició de este siglo XXI.  Tanto así que en mayo de 2007, en Aparecida (Brasil), los obispos de todo el continente –encabezados por el cardenal de Buenos Aires, Jorge Mario Bergoglio—lanzaron un SOS: ya no hay de qué sonreir.  Hay que actuar, y pronto.

¿Por qué el Papa es argentino?

Quizá una de las principales razones por las cuales un latinoamericano fue elegido como el primer Papa del nuevo mundo en marzo de 2013, haya sido, justamente, ésa: la disminución constante del rebaño en la región más católica del mundo.

Basta recordar que en 1970, América Latina era 92 por ciento católica. Hoy, según la firma encuestadora de Chile Latinobarómetro, solamente es católica 59 por ciento de la población (aunque el Pew Research Center dice que es 69 por ciento).  Y ya no será “la joya” del catolicismo en 2030: África estará por encima de ella.

Europa se está perdiendo.  La cuna del catolicismo solamente suministra 22 por ciento del total de católicos del mundo.  Entonces, los cardenales electores, tras la renuncia de Benedicto XVI en febrero de 2013, dirigieron sus ojos a América Latina.  Era una forma de detener la hemorragia que estaba sufriendo el catolicismo.

 

© RODRIGO BUENDIA / AFP

¿Ha podido Francisco detener la salida?

La encuesta de Latinobarómetro es la primera en revelar que, casi cinco años después de iniciado su papado, el Pontífice argentino ha sido incapaz de detener la hemorragia de miles que abandonan –día a día—la fe católica.

En 2013, 67 por ciento de los latinoamericanos dijeron a los encuestadores chilenos que eran católicos. Por lo tanto, el porcentaje de

latinoamericanos que son católicos se ha reducido en ocho puntos desde que Francisco fue elegido.

El declive más dramático –no es necesario casi decirlo—ha sido Chile.  En los años que Francisco lleva gobernando la Barca de Pedro, Chile ha pasado de tener 56 de cada cien habitantes que se declaraban católicos en 2013, a 45 de cada cien en 2017.

JMJ Rio2013

Datos duros de la caída

Pero el declive de Chile, con ser extraordinario (y lo será más grave, después de la crisis abierta por el encubrimiento de casos de abuso sexual por parte de clérigos), no es el peor de todos.  Es más, Chile ocupaba, hasta 2017, el cuarto sitio, si tomamos como referencia el año de 1995 (como lo hace el Latinobarómetro).

El mayor declive de todos se ha producido en Honduras.  En 22 años (de 1995 a 2017) la población católica de este país centroamericano cayó de 76 a 37 por ciento.  Honduras es, por cierto, el primer país de la región en el que los protestantes superan en número a los católicos (39 a 37 por ciento de la población hondureña).

Uruguay, con solo 38 de cada cien habitantes que se nombran católicos, según Latinobarómetro; Guatemala (43 por ciento), El Salvador (40 por ciento), Honduras (37 por ciento) y Nicaragua (40 por ciento) ponen en entredicho que la región siga siendo una “esperanza”.

Newsletter
Recibe gratis Aleteia.
Los lectores como usted contribuyen a la misión de Aleteia

Desde nuestros inicios en 2012, los lectores de Aleteia han crecido rápidamente en todo el mundo. Nuestro equipo está comprometido con la misión de proporcionar artículos que enriquezcan, inspiren y nutran la vida católica. Por eso queremos que nuestros artículos sean de libre acceso para todos, pero necesitamos su ayuda para hacerlo. El periodismo de calidad tiene un costo (más de lo que la venta de publicidad en Aleteia puede cubrir). Por eso, los lectores como USTED son fundamentales, aunque donen incluso tan poco como 3$ al mes.