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Sí, todavía hay esclavos

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La esclavitud moderna: el reto, los responsables y las soluciones

A pesar de la abolición oficial de la esclavitud, la explotación de seres humanos todavía no ha terminado. Esta es la realidad a la que el mundo se enfrenta todavía en el año 2018 y así lo ha querido manifestar desde la Santa Sede el padre Michael Czerny S.J., subsecretario de la sección vaticana de Migrantes y Refugiados con el texto, Slavery Today: a view from Rome. Qué es la esclavitud hoy en día, quién es el responsable, cuál es la visión del Papa, y qué hacer contra esta realidad son las preguntas que la reciente publicación intenta responder.

En primer lugar, Czerny destaca que, no importa de qué era hablemos, la esclavitud es una deshumanización que trata las personas como objetos, que pueden ser comprados, vendidos, y explotados como fuerza de trabajo.

El autor, además, asegura que esta reflexión surge de un encuentro que el Papa Francisco tuvo el pasado mes de febrero con las religiosas de la organización “Thalika Kum” (que son las palabras escritas por Jesús a una niña que había fallecido y que significan “pequeña, levántate”), dedicadas a combatir el tráfico humano y la esclavitud. Ellas visitaron al Pontífice junto con algunos jóvenes inmigrantes que habían sido víctimas del tráfico humano.

¿Quién es el responsable?

Aunque no lo creamos, indirectamente, los responsables podemos ser todos. Para Czerny, hay un gran desconocimiento respecto al tema del tráfico humano y la esclavitud hoy en día. Según el autor, de hecho, a veces existe cierta resistencia a entenderlo, porque “toca de muy cerca nuestra consciencia y a nadie le gusta admitir que en su propia ciudad o barrio existen nuevas formas de esclavitud”. Pero es una realidad. Se trata de esclavitud relacionada con la producción de bienes y servicios a bajo coste, tráfico de órganos o esclavitud sexual.

En su reflexión, sin embargo, Czerny distingue tres tipos de responsables:
• Los gobiernos: es su responsabilidad garantizar que los ciudadanos cuenten con sus derechos básicos garantizados. Se debe recordar que las mafias encuentran rehenes entre las personas con menos recursos y menos esperanzas de futuro.
• Los cómplices o perpetradores: son aquellos que no ejercen la esclavitud de forma directa pero que se encuentran en la cadena de beneficiados por ésta y, por lo tanto, son cómplices o se consideran intermediarios.
• Clientes o usuarios finales: al final de la cadena de producción están las personas que compran los productos fabricados a través de tráfico y explotación de personas.

Esta realidad es una de las grandes preocupaciones del Pontífice. En múltiples ocasiones lo ha denunciado y el texto recoge algunas de las afirmaciones en las que el Papa ha declarado su posición de forma rotunda. “El tráfico humano es una forma moderna de esclavitud, que viola la dignidad que Dios ha dado al hombre y constituye un crimen contra las personas”, asegura Francisco.

Para el Papa, la principal causa de la esclavitud y el tráfico humano es el “egoísmo sin escrúpulos de muchos hipócritas de nuestro mundo”. Por lo tanto, cada uno debe ser consciente, por ejemplo, de hasta qué punto contribuye a esta realidad con, por ejemplo, el consumo de estos bienes y servicios a bajo coste.

Cabe añadir que uno de los objetivos de desarrollo Sostenible de las Naciones Unidas es precisamente vencer esta esclavitud. Para Czerny, se debe abordar de forma holística el problema para combatirlo desde cada uno de los niveles de responsabilidad.

De este modo, se debe impulsar un fuerte compromiso político para vencer esta realidad, tanto desde las políticas internas como externas, de forma coherente. Este compromiso debe garantizar también la protección de los derechos y la seguridad de aquellas personas que han sido víctimas del tráfico humano y de sus familias. Se deben elaborar además políticas y leyes para evitar que los perpetradores de esta realidad puedan seguir con su acción con total impunidad. “Nadie debe tener la última palabra sobre la vida de otra persona”, subraya el autor.

Con este documento, el objetivo es sensibilizar a la humanidad sobre esta realidad y advertir de ella, para que todo el mundo pueda contribuir a vencerla.

Más información en https://migrants-refugees.va

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