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Seis consejos para manejarse con humor

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By nd3000 | Shutterstock
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¡Tómate el trabajo con buen humor!

Para unir a un equipo de trabajo, nada mejor que una buena dosis de humor de buena calidad.

En tono de broma, Guillaume Pepy, presidente de la empresa ferroviaria francesa SNCF, amenaza a sus colegas diciendo: “Si os aburrís, dimito”.

En 2012, una encuesta británica mostró que los empleados valoran más el humor de los jefes que la franqueza, la confianza y el respeto. Tres años más tarde, otra encuesta de Opinionway mostró que casi el 90% de los franceses consideran que el humor es “esencial” para la vida en sociedad, que hace la vida más agradable, que les permite ver las cosas con perspectiva y expresar cosas difíciles, especialmente las injusticias.

Buen y mal humor

Debido a que requiere talento y discernimiento, con frecuencia no se habla de humor en las empresas. Sin embargo, merece toda nuestra atención, vistas las virtudes positivas que se le atribuyen:

  • Es un respiro mental,
  • reexamina los comportamientos absurdos,
  • disminuye el estrés,
  • fomenta la complicidad en un equipo,
  • crea una sensación de bienestar,
  • desdramatiza las situaciones angustiosas,
  • permite tomar perspectiva,
  • despierta la comprensión mutua…

La lista de sus beneficios es larga.

Sin embargo, el humor no siempre es positivo:

  • puede herir,
  • devaluar a un colega,
  • crear enemistad,
  • evitar una respuesta franca presentando evasivas,
  • desconcentrar del objetivo.

El humor debe ser manejado con moderación y precisión. Y tú, ¿qué humor practicas?

El humor del jefe, es todo un arte:

  • Ser natural

Primero, conservar la naturalidad. No es necesario hacer reír a los demás para ser un buen jefe. Puedes contentarte con disfrutar riendo, siendo cálido o tener buena disposición para los momentos de relajación.

El humor es más efectivo cuando es natural. Reírse sinceramente es dejarse llevar, es demostrar que uno es capaz de sorprenderse de forma positiva. Inevitablemente, esto crea un vínculo.

  • Sin ironía

Preferir reírse de uno mismo a recurrir a una ironía hiriente. Napoleón dijo que “siempre debemos reservarnos el derecho de reírnos al día siguiente de nuestras ideas del día anterior”. El problema con la autoburla en un jefe es que puede quedarse en una devaluación consentida acompañada de una sonrisa.

Sin embargo, ante todo el jefe debe hacer piña, debe demostrar que no es prisionero de su propia imagen. Debe unir a su equipo en torno a la acción común.

Reírse de uno mismo no destruye la autoridad; por el contrario, la refuerza y sirve incluso a valorar las cualidades del trabajo en equipo.

  • Ver el lado bueno de las cosas

El trabajo más concentrado requiere momentos de respiración. El estrés necesita aliviarse.  Reír libera energía, creatividad, motivación y un sentido de desafío.

No es fácil usar el buen humor en cualquier contexto, pero siempre podemos decidir ver el lado positivo de las cosas. Puede encontrarse un elemento divertido en cualquier situación, incluso la más molesta o dramática.

Recordemos a Woody Allen: “Confiar la Tierra a los humanos es como confiar un wéstern a Woody Allen”.

  • Sin complejos

Hay humor para todos los gustos. El humor es eminentemente cultural, el humor inglés, el español, el mexicano o el colombiano tienen distintas características. Atreverse a contar una historia divertida en una reunión importante de trabajo y la respuesta es un silencio cruel, atrévete a hacer un segundo intento. Por ejemplo: “Lástima que no os haya parecido gracioso, era la única parte divertida de mi presentación”.

Así que, ¡suéltate y buena suerte!

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