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¿Quién es el responsable del tiroteo en un periódico local en Maryland (EEUU)?

Alex Wroblewski / GETTY IMAGES NORTH AMERICA / AFP
Alex Wroblewski/Getty Images/AFP
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Varias víctimas mortales en el periódico Capital Gazette

El día de ayer, faltando veinte minutos para las tres de la tarde (hora local), un hombre blanco entró a las oficinas del periódico *Capital Gazette* en Annapolis (Maryland).

Según uno de los periodistas que estaba en ese momento en las oficinas, Phil Davis, el tipo llegó armado con una escopeta. Miró a través de la puerta de cristal de la redacción, y comenzó a disparar. El resultado es terrible: cinco personas muertas y bastantes más heridas de gravedad.

El lugar de los hechos, es la casa editorial de un par de periódicos, uno el más antiguo del país y el otro que sirve a la ciudad capital de Maryland durante 134 años.

La *Maryland Gazette* tiene sus orígenes en 1727 en Annapolis, cuando fue fundada por el periodista británico William Parks. Cuarenta años después, Anne Catharine Green se convirtió en la primera editorial femenina de periódicos en el país, según una historia en el sitio web del *Capital Gazette*.

El otro es el propio *Capital*, fundado en Annapolis en 1884 por William Abbott, ex juez de la corte de huérfanos del condado de Anne Arundel. Las dos gacetas se fusionaron en 1919.

Landmark Communications se convirtió en propietarios del *Capital Gazette *en 2007, y en 2014 vendió la compañía al Baltimore Sun Media Group. Los periodistas se mudaron a las oficinas actuales en el 888 de Bestgate Road ese año. Y es ahí donde ocurrió la masacre.

Capital Gazette Communications LLC también publica el semanario *Bowie Blade-News*, el semanario *Crofton-West County Gazette* y la revista trimestral *Capital Style*.

Todos los medios han destacado la rapidísima respuesta de la policía local, la estatal y organismos federales como el FBI. En menos de sesenta segundos estaban presentes en el 888 de Bestgate Road.

«Si no estuvieran allí tan rápido como lo fueron, podría haber sido mucho peor», dijo el alcalde de Annapolis, Gavin Buckley.

La policía dijo que el individuo, el cual fue inmediatamente neutralizado, utilizó un «arma larga» en el incidente. Los oficiales no intercambiaron disparos con el sospechoso. De hecho, Davis aseguró que nunca supo por qué el tirador había dejado de disparar. Él y otros colegas salvaron la vida escondiéndose debajo de sus escritorios de trabajo.

También habían recuperado lo que parecía ser un «artefacto explosivo» y habían «asegurado tácticamente» el edificio. Cerca de 170 personas estaban adentro del edificio en el momento del tiroteo, dijo la policía. En el lugar no solo estaban las oficinas del *Capital*, sino médicos, contadores, etcétera, quienes fueron evacuados.

Jimmy DeButts, editor del *Capital Gazette*, escribió en su cuenta de tuiter que estaba «devastado y con el corazón roto». He hizo lo mejor que puede hacer un editor de un periódico local: alabar a aquellos que trabajan en él.

«No hay semanas de 40 horas, ni grandes días de pago, solo una pasión por contar historias de nuestra comunidad», escribió DeButts.

Y luego, escribió un largo párrafo que pone en alto las noticias comunitarias, el llamado periodismo de cercanías que se niega a morir (y no morirá jamás) por el asedio de la información global, instantánea:

«Seguimos haciendo más con menos. Encontramos formas de cubrir los deportes de la escuela secundaria, noticias de última hora, aumentos de impuestos, presupuestos escolares y entretenimiento local. Estamos allí en tiempos de tragedia. Hacemos nuestro mejor esfuerzo para compartir las historias de las personas, aquellos que hacen que nuestra comunidad sea mejor (…) Tratamos de exponer la corrupción. Luchamos para tener acceso a los registros públicos y sacar a la luz el funcionamiento interno del gobierno a pesar de los grandes obstáculos que se interponen en nuestro camino. Los reporteros y los editores ponen todo de su parte para encontrar la verdad. Esa es nuestra misión. Siempre será”.

Tras el tiroteo en Annapolis, el Departamento de Policía de Nueva York, reforzó la seguridad en medios tan emblemáticos como *The New York Times*. Según un comunicado de las autoridades neoyorquinas, el despliegue especial “no está basado en ninguna amenaza específica”, sino que es una “práctica habitual” cuando suceden este tipo de ataques contra un blanco en específico, como lo fue el Capital Gazette.

La preguntas que laten detrás de este nuevo episodio de violencia en lugares públicos del país con mayor número de armas en manos de civiles del mundo son dos: ¿Quién? y ¿Por qué?

Identificado el sospechoso del ataque

En el transcurso de la noche en Annapolis, pudo saberse el nombre y el móvil del asesinato de cinco personas en la redacción de The Capital Gazette.

 Un hombre de Laurel con un resentimiento de larga data contra el periódico de Maryland está siendo considerado como el sospechoso del mortal tiroteo del jueves en el periódico Annapolis, según fuentes policiales.

Estas mismas fuentes señalan que el ataque no fue casual o tiene alguna conexión con grupos contrarios a la prensa, sino que se trató de un ataque “dirigido” en contra del personal que labora en el periódico.

El sospechoso responde al nombre de Jarrod W. Ramos, de 38 años.  En 2012, Ramos presentó una demanda por difamación contra el periódico y un columnista sobre un artículo de julio de 2011 en que se ventiló un cargo de acoso criminal en su contra.

Ramos –un ingeniero informático– presentó la demanda contra el entonces columnista Eric Hartley, nombrando a Capital Gazette Communications y a Thomas Marquardt, ex editor y editor del periódico, como acusados.

Marquardt dijo que no le sorprendió escuchar que Ramos fuera identificado como el presunto pistolero, diciendo que comenzó a acosar al periódico y a su personal poco después del artículo de 2011. El hostigamiento escaló durante años con amenazas en línea, dijo Marquardt.

«Me preocupaba seriamente que nos amenazara con violencia física», dijo Marquardt desde su casa de retiro en Florida. «Incluso le dije a mi esposa: ‘Tenemos que estar preocupados. Este tipo realmente podría hacernos daño».

Las víctimas de Ramos incluyen a Wendi Winters (crónicas de comunidad), Rebecca Smith (ventas), John McNamara (deportes), Gerald Fishman (articulista) y Rob Hiaasen (estilo).

Con información de The Capital Gazette y The Baltimore Sun

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