Recibe Aleteia gratis directamente por email
Estilo de vida, espiritualidad, noticias positivas... Recibe Aleteia por email
¡Suscríbete!

¿No estas preparado para donar?

Aún así hay otras 5 maneras como puedes ayudar a Aleteia

  1. Reza por nuestro equipo y por el éxito de nuestra misión
  2. Habla de Aleteia en tu parroquia
  3. Comparte el contenido de Aleteia con tus amigos y tu familia
  4. Desactiva el bloqueo de publicidad cuando nos visites
  5. Suscríbete a nuestra newsletter gratuita y leenos a diario

¡Gracias!
El equipo de Aleteia

Suscríbete

Aleteia

El mundialista que montó un negocio para ayudar a la reinserción de presos

MUSA
Comparte

Ahmed Musa no es indiferente a las necesidades de su país, Nigeria

Ahmed Musa, independientemente de como termine el andar de Nigeria en este Mundial, fue una de las figuras de la primera ronda. Por carisma, por velocidad, por convertirse en el primer nigeriano en marcar goles en dos mundiales, y por una trayectoria humana que salta a la luz y muestra que en el Mundial puede haber héroes más allá de lo que hacen en el campo de juego.

Nacido cuando las águilas negras comenzaban a sonar fuerte en el fútbol mundial, en 1992, Musa fue abandonado por su padre cuando tenía siete años, y se crio con su madre y siete hermanas. El fútbol fue su salida de la pobreza. Comenzó profesionalmente en el Kano Pillars de su país, luego saltó al VVV Venlo, de Holanda, al CSKA Moscú y pasó un tiempo por el Leicester inglés, antes de regresar al club moscovita, en el que milita actualmente.

Devoto de la religión islámica, y respetuoso del ramadán, nunca se ha quejado de su cumplimiento. Y consciente de las desigualdades y la crisis que padece su patria, pese a que hace alarde de algunos lujos, donó este año tres mil bolsas grandes de arroz para el período de ayuno, aclarando en la bolsa que no eran para vender. Un gesto necesario para un pueblo que en su gran mayoría vive en la miseria. Eso sí, plasmó su rostro en las bolsas.

El mismo guiño de autorreferencialidad lleva el emprendimiento que montó en su país para dar trabajo a sus amigos que vivían en la marginalidad. Montó para emplearlos gasolinerías que bautizó Myca, tal como se pronuncia su apellido, con el número de su dorsal, 7. No sólo eso, pagó la fianza de 40 jóvenes en prisión bajo la promesa de buena conducta y les dio trabajo en ellas.

En Nigeria, al menos 100 millones de personas viven en la pobreza, pese a que de él provienen algunos de los millonarios más acaudalados de África. Los índices de desigualdad se encuentran entre los más acentuados del mundo. En ese contexto, el 50% de los jóvenes, se estima, están subempleados o directamente en el paro. Y para colmo, la guerrilla Boko Haram hace estragos en la población.

Recientemente, Unicef dio cuenta que desde que estalló el conflicto de Boko Haram hace casi nueve años, más de 2000 maestros fueron asesinados y 1400 escuelas destruidas, entre otros estragos.

En ese contexto, la selección nigeriana, comandada en este mundial por Musa, pero antes por glorias del fútbol como Nwankwo Kanu o Jay-Jay Okocha, es esperanza e ilusión para un pueblo que en su abrumadora mayoría las ha perdido.

MUSA
ahmedmusa718 - Instagram
Boletín de Noticias
Recibe gratis Aleteia.
Los lectores como usted contribuyen a la misión de Aleteia

Desde nuestros inicios en 2012, los lectores de Aleteia han crecido rápidamente en todo el mundo. Nuestro equipo está comprometido con la misión de proporcionar artículos que enriquezcan, inspiren y nutran la vida católica. Por eso queremos que nuestros artículos sean de libre acceso para todos, pero necesitamos su ayuda para hacerlo. El periodismo de calidad tiene un costo (más de lo que la venta de publicidad en Aleteia puede cubrir). Por eso, los lectores como USTED son fundamentales, aunque donen incluso tan poco como 3$ al mes.