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Una luz de esperanza para una Nicaragua que termina la semana con más muerte y desolación

NICARAGUA
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La Mesa de Diálogo se reanudará

Se cumplen dos meses del inicio de la crisis de Nicaragua. Con casi dos centenares de muertes a cuestas, el día de mañana, lunes, se reanudaría la Mesa de Diálogo entre el Gobierno, que encabezan Daniel Ortega Saavedra y su esposa, la vicepresidenta de la nación, Rosario Murillo, con la oposición.

La Mesa de Diálogo se reanudará no porque haya cesado la violencia y la represión en las calles y en las plazas de las principales ciudades de este país centroamericano, sino porque se ha llegado al acuerdo de debatir las reformas jurídicas y electorales propuestas por la Conferencia del Episcopado Nicaragüense (CEN).

Volver a dialogar

El fin de semana, el presidente de la CEN y cardenal arzobispo de Managua, Leopoldo Brenes, confirmó a los medios locales que la reanudación de la Mesa de Diálogo también tiene como objetivo conformar una comisión de seguridad y verificación que habrá de presentar un plan para levantar las barricadas que mantienen los manifestantes en contra de Ortega en varios puntos del país.

El diálogo se había roto porque ni el Gobierno aceptaba negociar reformas jurídicas o electorales –entre ellas, adelantar las elecciones—ni la oposición aceptaba levantar las barricadas. Una huelga general convocada por la iniciativa privada el jueves 14 de junio vino a ser la última acción que decidió al Gobierno a volver a la Mesa Nacional.

La Iglesia católica había retirado su papel de intermediación el 31 de mayo, luego de la “Mascare del Día de las Madres”, en que fuerzas policiacas y paramilitares asesinaron a varias personas en una manifestación pacífica con motivo del Día de las Madres y en solidaridad con aquellas que habían perdido a sus hijos.

¿Habrá un acto de contrición?

Mañana se reúnen en mesas de trabajo tres representantes del Gobierno y tres de la oposición. El cardenal Brenes adelantó que el martes 19 será un día decisivo puesto que se votarán las propuestas de ambas partes, con la intermediación de la Iglesia, con lo que se espera avanzar hacia el fin de la peor crisis de violencia que enfrenta Nicaragua desde la caída de la dictadura de Anastasio Somoza.

Pero no todos ven posible una salida pronta de este laberinto de horror y sangre que ha devuelto a Nicaragua a su condición de país más pobre de América Central. El escritor y reciente Premio Cervantes Santiago Ramírez ha dicho que ve “muy confusa y muy poco probable” la salida del atolladero en que se ha metido el Gobierno sandinista.

“Escucho poca voluntad del Gobierno en el diálogo a reconocer, o por lo menos a hacer un acto de contrición de los crímenes y buscar solución”, dijo Ramírez en declaraciones a AFP. Sin embargo, si no es por voluntad, tendría que ser por conveniencia: la economía nicaragüense ha perdido 800 millones de dólares en estos dos meses, y se han perdido cerca de 90.000 empleos, según estimaciones del economista independiente Néstor Avendaño.

Imperativo: cesar la violencia

Un paso importante para el diálogo ha sido el permitir el ingreso “lo más pronto posible” a la Comisión Interamericana de Derechos Humanos, al Alto Comisionado de la ONU para los Derechos Humanos y a la Organización de Estados Americanos, para investigar los crímenes ocurridos durante la crisis en Nicaragua, y también prepararán un plan para desmontar los bloqueos y barricadas de la oposición, como respuesta al “ultimátum” de los obispos de la CEN a Ortega.

Sin embargo, la reanudación de la Mesa de Diálogo Nacional tendrá que superar el horror de que una familia del barrio Carlos Marx, en la zona oriental de Managua, muriera quemada el sábado 16 de junio, cuando -según testigos- civiles armados y policías habrían provocado un incendio. El incendio cegó la vida de tres niños y cuatro adultos.

“Con estupefacción y desgarro me entero de la muerte de unos niños en su casa esta mañana en el barrio Carlos Marx, Managua. Quemados vivos. No hay explicación ni justificación posible. ¿Hasta cuándo? Basta ya”, escribió Antonia Urrejola, comisionada de la CIDH en su cuenta de Twitter. Agregó que “es imperativo investigar y determinar responsables inmediatamente. Se debe cesar la violencia”.

“El asesinato de esta familia ha impactado de forma brutal a la sociedad en Nicaragua, pues aunque la crisis que comenzó el pasado 18 de abril ha cobrado la vida de más de 170 personas, es la primera vez que una familia muere en un solo crimen: quemados”, según ha dicho el Nuevo Diario de Nicaragua.

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