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Estudio demuestra que el estrés laboral puede aumentar un 50% el riesgo de sufrir un infarto

WORK STRESS
Kaspars Grinvalds - Shutterstock
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El estrés es considerado un nuevo factor de riesgo de enfermedad cardiovascular.  Para prevenirlo es necesario llevar una calidad de vida saludable.

Los cambios en estilo de vida de la población, cada vez más exigentes puede provocar graves problemas a la salud si no hacemos una pausa.

Una de ellas son las enfermedades cardiovasculares que siguen siendo la primera causa de muerte en el mundo. Además, diversos estudios demuestran que uno de los nuevos disparadores que potencian otros factores de riesgo cardiovascular, la hipertensión y arritmias es el estrés laboral.

Pero ¿Cómo algo saludable, como el trabajar puede provocar una enfermedad? El trabajo es una prioridad humana y cristiana que debe hacerse siempre con dignidad, respeto, y amor. 

Pero lamentablemente, en ocasiones las condiciones laborales como la excesiva carga horaria y múltiples tareas, o el desempleo provoca nervios, descontento y estrés a los empleados. Todo esto junto a un menor tiempo de descanso trae como consecuencia un cambio en el estilo de vida, menos tiempo dedicado a la compra, elaboración de alimentos en el hogar, actividad física o deporte y un aumento en la selección de alimentos pre-elaborados y ultra procesados, algo muy poco saludable para nuestro cuerpo y el corazón. 

Estrés laboral

El término estrés proviene del griego “stringere”, que significa ‘provocar tensión’. Se define como la respuesta del organismo de índole física o emocional a toda demanda de cambio real o imaginario que produce adaptación y/o tensión.

Hay varios tipos de estrés, el personal, social, el físico, por ejemplo, cuando se realiza ejercicio físico que sobrepasa los límites del organismo, el emocional, y el laboral.

El estrés laboral aparece cuando las exigencias del trabajo no se ven igualadas por las capacidades, los recursos o las necesidades del trabajador.

Es a la que le atribuimos la mayoría de nuestros problemas. La Agencia Europea para la Seguridad y la Salud en el Trabajo publicó en el año 2000 las causas de estrés más comunes: falta de control sobre el trabajo que se realiza, monotonía, plazos ajustados, trabajo a alta velocidad, exposición a la violencia y peligrosidad o el trabajador recibe muy poca recompensa (principalmente económicos) en relación con el trabajo realizado.

Un estudio reciente llevado a cabo por investigadores de la Facultad de Salud y Bienestar de la Universidad de Jönköping (Suecia), muestra que las personas que padecen estrés laboral tienen un riesgo 50 % superior de padecer fibrilación auricular (una enfermedad caracterizada por latidos descoordinados de las aurículas del corazón, lo que provoca un ritmo cardiaco rápido e irregular), lo que lleva a una mayor probabilidad de sufrir un infarto o un ictus.

¿Cómo pueden ayudar las empresas y jefes a combatir el estrés laboral?

El buen empresario debe conocer a sus trabajadores, dialogar, trabajar junto a ellos, compartir las fatigas y las alegrías del trabajo, resolver problemas y crear algo juntos.

Reconocer las virtudes de los trabajadores y sus necesidades para que puedan realizar su trabajo bien, con dignidad.

Programar y respetar sus descansos y escuchar las propuestas de los empleados sobre cómo mejorar su trabajo y el entorno laboral. 

Si es posible disponer en la empresa de un espacio de esparcimiento o para hacer ejercicio y de un comedor.

WORK STRESS
Photographee.eu - Shutterstock

¿Cómo podemos combatirlo nosotros sin medicamentos?

El abordaje del estrés debe hacerse de forma multidimensional e interdisciplinar. El mismo incluye medidas farmacológicas en algún caso particular, pero sobre todo no farmacológicas. 

Para ello lo ideal es llevar una buena calidad de vida para así mantener bajos los niveles de estrés, aquí 5 consejos. 

  1. Realizar ejercicio físico, llevar una vida activa, ya que se conoce que las personas sedentarias sufren más eventos cardiovasculares. Se recomienda para individuos no entrenados, o que presenten factores de riesgo de enfermedad cardiovascular, un ejercicio físico dinámico o de fuerza, como son la natación, la bicicleta o caminar.
  2. Dieta equilibrada: en primer lugar, es fundamental que la dieta aporte todos los nutrientes necesarios (carbohidratos, proteínas, grasas, vitaminas y oligoelementos), debe ser equilibrada, rica en verduras, frutas y fibra, y baja en grasas y azúcares. En segundo lugar, limitar el consumo de tabaco, café y alcohol, ya que son sustancias potenciadoras de estrés. Por último, comer despacio, de forma regular y en un lugar adecuado.
  3. Dormir bien: el sueño debe durar al menos siete horas diarias. Si le resulta difícil conciliarlo hay distintas formas de ayudar como realizar ejercicios cortos antes de dormir o la lectura.
  4. Relajación, la respiración ha demostrado reducir el estrés y mejorar la presión arterial, la circulación y el sistema inmunológico. Un ejemplo de relajación es la respiración profunda. Consiste en recostarse sobre una superficie plana, colocarse una mano encima del ombligo y la otra sobre el pecho. A continuación, se inhala lentamente hasta que el estómago se alza. Finalmente, se exhala el aire y se deja que el estómago baje.
  5. Oración, este es el secreto del Papa Francisco para combatir el cansancio y el estrés. “la oración es una ayuda para mí, es estar con el Señor… después duermo bien: es una gracia del Señor esta.”  Palabras del Papa Francisco en una entrevista con TV2000 el 20 de noviembre de 2016. Ver en: https://www.youtube.com/watch?v=DVAqxbXdALg

Les dejo esta oración antigua para el trabajo, el “Veni, Sancte Spiritus”, que compartió el Papa Francisco en su visita a Génova el 27 de mayo de 2017, con los trabajadores y empresarios de la fábrica de acero ILVA. 

Ven, Espíritu Santo, manda tu luz desde el cielo.

Padre amoroso del pobre; don, en tus dones espléndido; luz que penetra las almas;

fuente del mayor consuelo.

Ven, dulce huésped del alma, descanso de nuestro esfuerzo, tregua en el duro trabajo.

Brisa en las horas de fuego, gozo que enjuga las lágrimas y reconforta en los duelos.

Entra hasta el fondo del alma, divina luz, y enriquécenos.

Mira el vacío del hombre, si tú le faltas por dentro; mira el poder del pecado, cuando no envías tu aliento.

Riega la tierra en sequía, sana el corazón enfermo, lava las manchas.

Infunde calor de vida en el hielo, doma el espíritu indómito, guía al que tuerce el sendero.

Reparte tus siete dones, según la fe de tus siervos.

Por tu bondad y tu gracia, dale al esfuerzo su mérito; salva al que busca salvarse y

danos tu gozo eterno. Amén.

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