Recibe Aleteia gratis directamente por email

¿No estas preparado para donar?

Aún así hay otras 5 maneras como puedes ayudar a Aleteia

  1. Reza por nuestro equipo y por el éxito de nuestra misión
  2. Habla de Aleteia en tu parroquia
  3. Comparte el contenido de Aleteia con tus amigos y tu familia
  4. Desactiva el bloqueo de publicidad cuando nos visites
  5. Suscríbete a nuestra newsletter gratuita y leenos a diario

¡Gracias!
El equipo de Aleteia

Suscríbete

Aleteia

¿Por qué este Cristo tiene la corona de espinas en el cuello?

CRISTO DE MAYO
Comparte

La historia del Cristo de Mayo, la única imagen que no resultó dañada durante un gran terremoto en Siglo XVII en Chile

El Cristo de Mayo o Señor de la Agonía es una imagen policromada en madera del año 1612 y que se encuentra en la Iglesia San Agustín en Santiago de Chile. ¿Qué tiene de especial este Cristo que podría ser uno más de los tantos que llegaron con los españoles?

La noche del 13 de mayo de 1647 un terremoto azotó la ciudad y grandes rocas cayeron desde el Cerro Santa Lucía, ubicado en el centro del Santiago colonial, derrumbando casi la totalidad de las construcciones y quedando en pie la Iglesia San Francisco y parte de la Iglesia de San Agustín.

La historia cuenta que los frailes agustinos comenzaron a revisar los daños en su Iglesia, y es en ese momento cuando se dan cuenta que el Cristo se encontraba en perfectas condiciones al igual que las antorchas que lo iluminaban durante el día y la noche. Sin embargo, la nave de la iglesia donde se ubicaba la imagen se encontraba totalmente en el suelo.

Pero lo anterior no era lo más asombroso, la corona de espinas del Señor de la Agonía, que siempre se había ajustado a la cabeza de la imagen, se encontraba en el cuello del Cristo.

Los frailes la tomaron para volver a ponerla en su lugar y en ese momento volvió a temblar con fuerza, una vez terminado el movimiento telúrico, el obispo agustino Gaspar de Villarroel y los otros frailes que se encontraban en el lugar volvieron a repetir la operación de volver a colocar la corona en su lugar, pero no pasaba por el cuello, lo intentaron con más fuerza y nuevamente volvió a temblar. El obispo decide no seguir intentándolo por temor a que se produzcan nuevos temblores.

Con los primeros rayos de sol del 14 de mayo, Santiago vivía un ambiente de reconciliación y de júbilo. Según relatan algunas crónicas de la época se celebraron más de doscientos matrimonios de parejas que hasta entonces eran convivientes; y los presos de la cárcel no escaparon a pesar de que habían desaparecido los guardianes y todos los muros. Ante estos hechos el obispo de Villarroel organizó una procesión para que la milagrosa imagen circulara por la ciudad totalmente destruida.

Cabe destacar que el Señor de la Agonía fue la única imagen que no resultó dañada durante el terremoto, hecho que fue considerado como un milagro y es por eso que nace la tradición del Cristo de Mayo, Señor de la Agonía y después del terremoto también es conocido como “el señor de los temblores”. 

En la actualidad la imagen se encuentra en la Iglesia de San Agustín, se le atribuyen varios milagros desde la mejoría de enfermedades hasta encontrar trabajo, en donde se puede ver que la corona de espinas continúa en el cuello del Cristo al igual que en 1647.

Newsletter
Recibe gratis Aleteia.