Cuando el Padre Pío manifestó su deseo de ser sacerdote no había suficiente dinero en casa para pagar la matrícula, así que su padre tomó decisiones importantes para permitir la vocación de su hijo
El Padre Pío nació en una pobre familia campesina del pueblo de Pietrelcina, Italia. Tenían poco dinero y sus padres no sabían leer ni escribir. Sin embargo, los padres del pequeño Francesco (el nombre de nacimiento de padre Pío) eran muy dedicados en su trabajo y supieron multiplicar los bienes que tenían para lograr dar sustento a todos sus hijos. Siendo ambos muy creyentes, guardaban grandes esperanzas de que su hijo pudiera seguir un día su llamado al sacerdocio y, ante la dificultad económica, optaron por sacrificios importantes para apoyar la vocación del santo.














