¿No estas preparado para donar?

Aún así hay otras 5 maneras como puedes ayudar a Aleteia

  1. Reza por nuestro equipo y por el éxito de nuestra misión
  2. Habla de Aleteia en tu parroquia
  3. Comparte el contenido de Aleteia con tus amigos y tu familia
  4. Desactiva el bloqueo de publicidad cuando nos visites
  5. Suscríbete a nuestra newsletter gratuita y leenos a diario

¡Gracias!
El equipo de Aleteia

Suscríbete a nuestra newsletter

Aleteia

Papa Francisco: Hablar mal de los demás es una actitud asesina

Shutterstock
Comparte este artículo para tener la oportunidad de ganar una peregrinación a Roma
Comparte
Has compartido
Total compartido

Homilía hoy en Casa Santa Marta

En la misa matutina en Casa Santa Marta, el papa Francisco invita a trabajar por la unidad verdadera, y advierte que en la unidad falsa se habla mal, se condena, y al final se divide.

Su homilía parte de estos dos tipos de unidad, de estos dos caminos, tomando pie de las lecturas del día: una de ellas es esa unidad verdadera de la que habla Jesús en el Evangelio (Jn 17,20-26), la que Él tiene con el Padre y a la que quiere llevarnos también a nosotros.

Se trata de “una unidad de salvación”, “que construye la Iglesia”, una unidad que va hacia la eternidad. “Cuando nosotros –subraya el Papa-  en la vida, en la Iglesia o en la sociedad civil, trabajamos por la unidad, estamos en el camino trazado por Jesús”.

Pero está también esa “unidad fingida”, como la de los acusadores de san Pablo en la Primera lectura (Hch 22,30; 23,6-11).

Al principio se presentan como un bloque único para acusarlo. Pero Pablo que era “despierto”, o sea, que tenía una sabiduría humana y también sabiduría del Espíritu Santo, tira “la piedra de la división” diciendo haber sido “juzgado por su esperanza en la resurrección de los muertos”.

Una parte de esta falsa unidad estaba compuesta por saduceos que afirmaban que “no existe la resurrección, ni ángeles ni espíritus”, mientras que los fariseos creían estas cosas.

Pablo logra destruir esta falsa unidad, que “no tenía consistencia”, porque estalla una discusión, y la asamblea que le acusaba se divide.

En otras persecuciones sufridas por san Pablo, se ve que el pueblo grita sin saber siquiera lo que está diciendo, y son los “dirigentes” los que le dicen lo que tienen que gritar.

Esta instrumentalización del pueblo es también un desprecio del pueblo, porque lo convierte en pueblo en masa. Es un elemento que se repite mucho, desde los primeros tiempos hasta ahora. Pensemos en ello. El domingo de Ramos es: todos lo aclaman, “bendito eres tú que vienes en nombre del Señor”. El viernes siguiente, la misma gente grita: “Crucifícalo”. ¿Qué ha pasado? Les han lavado el cerebro, y les han cambiado las cosas, y han convertido al pueblo en masa destructora.

Newsletter
Recibe gratis Aleteia.

Selecciona cómo te gustaría compartir.

Comparte
* El reconocimiento de los artículos compartidos solo se efectuará cuando el receptor haga clic en la URL de referencia única.
Pulsa aquí para más información sobre el Sorteo de Peregrinación a Roma de Aleteia.

Para participar en el sorteo, debes aceptar las siguientes condiciones


Lee los términos y condiciones