Aleteia

Urge garantizar la “supervivencia de venezolanos”

UNHCR
Comparte

El cardenal Baltazar Porras respaldó las declaraciones del vicepresidente de EEUU, Mike Pence, quien acusó a Nicolás Maduro de ser el culpable de la grave crisis humanitaria de la nación sudamericana; así como de las muertes diarias que de ella derivan

“El momento ha llegado: hay que abrir a Venezuela a la asistencia humanitaria. ¡Por favor, hágalo ahora! Todos los días hombres y mujeres mueren de hambre y huyen de su país”. En esos términos se dirigió este lunes a Nicolás Maduro el vicepresidente de Estados Unidos, Mike Pence, desde la Organización de Estados Americanos (OEA).

Tras llamarlo “dictador” y pedir a los países vecinos redoblar los esfuerzos para aislarlo -en beneficio de todos los que sufren, exclamó desde la tribuna internacional: “Permítanme agradecer a todas las naciones que han dado albergue a los venezolanos”.

“Más que cualquiera, en Venezuela la tragedia de la tiranía tiene nombre: Nicolás Maduro (…) Casi 9 de cada 10 venezolanos vive en una opresora pobreza. Y cada vez es peor. No es posible obtener los alimentos básicos, ni las medicinas”. Les afecta “la mortalidad infantil y la mortalidad materna, que han llegado a niveles increíbles”, dijo Pence, en línea con la sistemática denuncia de la Iglesia católica en Venezuela y el mundo.

“Cada día unos 5 mil venezolanos huyen de su patria. Es el éxodo mas grande en la historia del hemisferio occidental”, agregó. Y dijo que en muchos casos se trata de personas que “habiendo defendido la libertad de su patria han decidido huir, pero han descrito cómo Maduro ha corrompido” a la nación.

“Debemos garantizar las vidas de las personas”

Consultado con respecto al pedido de Estados Unidos, el cardenal Baltazar Porras dijo en conversación exclusiva con Aleteia: “Creo que estamos ante una realidad y es la necesidad que existe en el país, tanto de alimentos, como ha señalado Cáritas con respecto al grave problema de la desnutrición, sobre todo en los niños de 0 a 5 años, como para (la adquisición de) los medicamentos”.

Recordó que ha habido “ofrecimientos que llegan de muchos sitios” y lamentó que no se atiendan con urgencia estos “problemas reales que hay que atacar”; mientras el Gobierno de Nicolás Maduro continúa “centrado sólo en un proceso electoral, pese a que los problemas reales son otros, y tienen que ver con la sobrevivencia y la calidad de vida de los venezolanos”.

“De tal manera que lo que está diciendo este señor (Mike Pence) es lo que la inmensa mayoría de los venezolanos y de todos los que tienen información real de lo que aquí pasa, señalan: hay hambre, hay desnutrición y se requiere ayuda”, agregó.

A propósito de los comicios presidenciales anunciados para el 20 de mayo, el vicepresidente de Estados Unidos reiteró que “no son mas que un fraude” y las calificó como “una vergüenza”. Dijo que la comunidad internacional no las reconocerá y lamentó el hecho de que “el régimen de Maduro ha llevado a sus propias personas a las cortes y estamentos del Gobierno y ha realizado mas de 12 mil detenciones de motivo político”.

Sostuvo que el mandatario “recurrirá a sus formas autoritarias buscando la intimidación y la violencia”, por lo que estimó que “en breve no habrá elecciones reales en Venezuela. El 20 de mayo y el mundo lo sabe, será una elección falsa con un resultado falso”.

No en vano, la Conferencia Episcopal Venezolana emitió el pasado 23 de abril un contundente comunicado en el que señalaba: “Ante problemas humanos de tal magnitud, se deslegitima la realización de las elecciones presidenciales, convocadas para el próximo 20 de mayo”.

“Tal como están concebidas, sin las suficientes garantías que identifican todo proceso electoral libre, confiable, transparente, con innumerables inhabilitaciones de posibles candidatos, lejos de aportar una solución a la crisis que vive el país, pueden agravarla y conducirlo a una catástrofe humanitaria sin precedentes”, señalaron los obispos en esa oportunidad.

Alarmados por aumento de la crisis

También advirtieron: “Comprobamos alarmados, cómo los males señalados en nuestra Exhortación Pastoral de enero de este año se han agravado: la hiperinflación ha acrecentado el empobrecimiento general de la población, con la descomposición de la calidad de vida de todos”.

“La carencia generalizada de los servicios públicos de Luz eléctrica, agua, gas, en todo el país que hace más difícil la vida. Todo ello ante la sorprendente indiferencia de los responsables gubernamentales de estas áreas para solventar estos problemas”, detallaron.

Dijeron además que “la emigración está tomando cada día mayores proporciones. Afecta a todos los niveles sociales. Se realiza en condiciones cada vez más precarias. Rompe los lazos familiares, trae consigo desolación y abandono de los mayores y de los niños. Las muertes, que ya comienzan a producirse de hermanos emigrantes, siembran mayor dolor en sus familias”.

Al tiempo que agradecieron “a los países que han acogido, a través de sus organizaciones de ayuda humanitaria, a los venezolanos que se han visto obligados a salir del país. De igual forma a las instituciones eclesiales que trabajan con migrantes, a las Cáritas, por la atención brindada a los hermanos venezolanos”.

Acción del Papa Francisco

El tema es una de las grandes preocupaciones del Papa Francisco, quien no sólo clamó en ayuda de los desplazados y migrantes del mundo el primero de enero de este año, sino que anunció la puesta en marcha de un plan internacional de atención y ayuda desde el Vaticano para los venezolanos en el mundo.

Al respecto, le dijo el cardenal Porras a Aleteia que se trata de “toda una campaña que ha pedido el Papa con base en las informaciones recogidas no sólo de quienes le informan desde Venezuela, sino también debido a la grave preocupación expresada desde los distintos episcopados y organizaciones de la Iglesia en unión con otra serie de organismos de la sociedad civil que también reflejan toda esa cantidad ingente de venezolanos que huyen”.

“Han salido -dijo el arzobispo venezolano- no por turismo ni por gusto, sino por una necesidad de una búsqueda de mejores condiciones de vida y supervivencia, ya que la ayuda humanitaria no llega”.

Coincidió con el vicepresidente Pence en que es el gobierno de Nicolás Maduro la razón de que “no dejan que entre la asistencia humanitaria al país”, por lo que “se ha iniciado este programa (con un fondo inicial del Vaticano de 400.000 euros) para poder dar una atención material, espiritual y sicológica a los que han tenido que abandonar al país en condiciones nada favorables”. Sin duda, ¡Dios sigue actuando ante el clamor por los venezolanos!

Newsletter
Recibe gratis Aleteia.