Recibe Aleteia gratis directamente por email
¡Alimenta tu espíritu! ¡Recibe las noticias de Aleteia cada día!
¡Inscríbete!

¿No estas preparado para donar?

Aún así hay otras 5 maneras como puedes ayudar a Aleteia

  1. Reza por nuestro equipo y por el éxito de nuestra misión
  2. Habla de Aleteia en tu parroquia
  3. Comparte el contenido de Aleteia con tus amigos y tu familia
  4. Desactiva el bloqueo de publicidad cuando nos visites
  5. Suscríbete a nuestra newsletter gratuita y leenos a diario

¡Gracias!
El equipo de Aleteia

Suscríbete

Aleteia

Los “10 mandamientos” para mantener la paz en el Día de los Trabajadores

Drew Angerer / GETTY IMAGES NORTH AMERICA / AFP
Comparte

El arzobispo de San Juan de Puerto Rico y un decálogo para quienes se manifiesten este 1 de mayo

Roberto González Nieves, arzobispo de San Juan de Puerto Rico, ha sido el creador de un particular decálogo para “mantener la paz” durante las manifestaciones previstas en su territorio para este 1 de mayo en el marco del Día Internacional de los Trabajadores.

Si bien la propuesta ha sido establecida en base a un contexto muy particular, el espíritu del decálogo representa un claro llamado, tal cual comenta el propio arzobispo, “a la paz, a la no violencia, al diálogo y a la serenidad” para los actos del 1 de mayo, aspectos que pueden ser también replicados más allá de Puerto Rico.

  1. Respetar al manifestante: Nadie debe arremeter contra quien se manifieste pacífica y ordenadamente. Un gobierno manifiesta sus valores y su tolerancia por la manera en que trata a sus ciudadanos que discrepan del mismo. De la misma manera que el manifestante exige respeto de las autoridades, de esa misma manera todo manifestante está llamado a respetar a las autoridades. El respeto debe ser el uniforme que distingue a manifestantes y autoridades. Un uniforme que cuando más perfectamente lo decoramos es con la tolerancia.
  2. Procurar la paz: “Para prevenir conflictos y violencias, es absolutamente necesario que la paz comience a vivirse como un valor en el interior de cada persona: así podrá extenderse a las familias y a las diversas formas de agregación social, hasta alcanzar a toda la comunidad política.” (Compendio Doctrina Social de la Iglesia, (495). No hagamos de la paz una meta o una pretensión, sino nuestro estilo característico de protestar y manifestarse, y gobernar.
  3. No dañarás a tu prójimo: el policía es el prójimo del que protesta; el que protesta es el prójimo del policía, empleados y patronos son prójimos entre sí; al igual que son prójimos gobierno y gobernados, legisladores y constituyentes. Protestar es luchar por unos derechos y no luchar contra los demás; el prójimo es tu hermano. Como a Caín, Dios nos reclama por la sangre del hermano.
  4. No dañar la propiedad pública ni privada: No solo esto constituye un delito, sino que desmerece los reclamos. La protesta construye, el daño destruye.
  5. No bloquear vías públicas, ni accesos de entradas o de salidas de otros ciudadanos y ciudadanas: estas acciones pueden causar contratiempos y daños al prójimo. Pueden ocasionar que ambulancias no puedan llegar a tiempo a los hospitales para salvar vidas, que personas no puedan llegar a sus trabajos, pierdan vuelos, citas médicas, repito, que reciban servicios médicos que salven sus vidas.
  6. No agredir al prójimo: Las agresiones no forman parte de las protestas, las agresiones las desfiguran. En las protestas y manifestaciones lo que queremos es que corran las ideas y los reclamos, no la sangre. Las agresiones hacen más daño a quien las hace y a las causas que dice defender que a quien las sufre.
  7. No afectar servicios esenciales para la seguridad, la salud, la educación y la vida: Nunca se puede justificar en aras de reclamar unos derechos, atentar contra los servicios esenciales para la vida humana como lo son su acceso al agua, a la salud y a los servicios eléctricos. Quien sobrepone sus reclamos a estos servicios esenciales se convierte en enemigo del bien común y la seguridad humana y social.
  8. No utilizar la fuerza policiaca contra manifestantes que lo hagan pacífica y legalmente. Si en algún momento las democracias se pueden poner a prueba es en las manifestaciones y las protestas de sus ciudadanos. En una democracia no puede haber lugar para la criminalización de los manifestantes, para su carpeteo y mucho menos para la reprensión. No obstante, cuando se entienda justo y necesario para los fines de la justicia, todo uso de fuerza debe ser proporcionado, dentro del marco legal y jurídico.
  9. Rechazar la violencia en todas sus manifestaciones: la violencia es un cáncer y un espiral. La violencia es una negación de la dignidad del otro. La violencia en las protestas le inflige una grave herida al corazón afligido de nuestra patria. La violencia deslegitimiza toda acción. Si la violencia viene de los manifestantes, habrán desprestigiado su causa y se convierte en un crimen; si viene del gobierno, han convertido su autoridad en un burdo abuso y también en un crimen.
  10. No nos matemos los unos a los otros. “No matar no necesariamente significa quitarle la vida física al otro. La falta de amor, de caridad, de solidaridad y sacrificio también nos mata como sociedad. Quien protesta es mi hermano, quien gobierna, es mi otro hermano. Somos todos hijos e hijas de esta tierra”.

Apoyo a la ley PROMESA

Estos “10 mandamientos”, explica el arzobispo a través de un comunicado, surgen como respuesta a las manifestaciones previstas en Puerto Rico contra “las medidas propuestas por la Junta de Supervisión Fiscal” y la “situación de incertidumbre laboral a nivel local”.

El origen de los inconvenientes se remonta a la aprobación de la “Ley para la Supervisión, Gerencia y Estabilidad Económica de Puerto Rico” (Puerto Rico Oversight, Management and Economic Stability Act)” -conocida como PROMESA por sus siglas en inglés- y que tiene que ver con la búsqueda de una respuesta a la situación generada por el impago de la deuda.

En aquel momento González Nieves expresó su apoyo a esta legislación, pero con el correr del tiempo la Junta, creada por PROMESA, “ha propuesto una serie de medidas que afectan los derechos de los trabajadores, estudiantes y del pueblo en general”.  Es en este escenario donde las inminentes manifestaciones han generado que el arzobispo de San Juan presentara este decálogo para mantener la paz durante el Día de los Trabajadores.

 

Ver decálogo y mensaje completo aquí

Boletín de Noticias
Recibe gratis Aleteia.
Los lectores como usted contribuyen a la misión de Aleteia

Desde nuestros inicios en 2012, los lectores de Aleteia han crecido rápidamente en todo el mundo. Nuestro equipo está comprometido con la misión de proporcionar artículos que enriquezcan, inspiren y nutran la vida católica. Por eso queremos que nuestros artículos sean de libre acceso para todos, pero necesitamos su ayuda para hacerlo. El periodismo de calidad tiene un costo (más de lo que la venta de publicidad en Aleteia puede cubrir). Por eso, los lectores como USTED son fundamentales, aunque donen incluso tan poco como 3$ al mes.