Aleteia

Grupo de médicos: «El pobre Alfie no debe ser asesinado de esta manera»

Alfie e Kate
Alfie's Army
Comparte

Los padres de Alfie pierden la última baza legal que les quedaba para trasladar a su hijo a Roma

Dos días después de que se retirara el soporte vital, Alfie Evans continúa aferrándose a la vida, mientras sus padres hicieron un último intento infructuoso para permitir que fuera trasladado de un hospital de Liverpool a un hospital administrado por el Vaticano en Roma. El Tribunal Supremo denegó en la tarde del 25 de abril su apelación. 

Alfie padece una enfermedad neurológica no diagnosticada y ha sido hospitalizado desde 2016. Sus padres llevan semanas luchando contra la decisión del Hospital de retirarle los cuidados que le permiten seguir vivo.

El martes, un juez dictaminó que no se podía llevar al niño al hospital Bambino Gesù de Roma, en un momento dado arremetiendo contra el abogado de la familia, llamándolo un «joven fanático y engañado».

Mientras tanto, los médicos de la Federación Mundial de Asociaciones Médicas Católicas emitieron una declaración condenando el tratamiento de Alfie por el Hospital Alder Hey en Liverpool, y por el sistema judicial británico.

«El Tribunal Supremo decidió que era en el ‘interés superior’ de Alfie morir y, en consecuencia, autorizó la retirada del tratamiento. Como resultado, los padres están sufriendo una agonía mientras observan cómo el hospital toma las medidas que se espera que conduzcan a la muerte», se lee en el comunicado, que también acusa al hospital de administrar un sedante casi seguramente fatal al niño.

La declaración concluía pidiendo de que se permita a Alfie viajar a Roma:

«Acciones como estas han llevado al Hospital Alder Hey a la atención mundial y, por extensión, desprestigian toda nuestra profesión. La tiranía médica debe detenerse. El pobre Alfie no debe morir de esta manera.

Exigimos que las autoridades permitan a Alfie el paso seguro a Roma. Con respeto, insistimos en que, con efecto inmediato, el GMC investigue las acciones de los médicos que brindan su atención. Seguramente los doctores deberían negarse a implementar una decisión tan tiránica y permitir que Alfie vaya a Roma».

El profesor Dr. Nikolaus Haas, jefe de cardiología pediátrica en el hospital universitario de Munich, había testificado a favor de los padres de Alfie, y más tarde declaró a BBC Radio 4 que en este caso hay asuntos graves de ética médica.

Argumentando que se debe permitir que Alfie sea tratado en Roma, según The Guardian, dijo: «No se trata de si esto es médicamente correcto o incorrecto. La pregunta es qué es ético. En Alemania, hemos aprendido de nuestra historia que hay claramente algunas cosas que usted no puede hacer a los pacientes discapacitados».

Haas agregó: «He visto al niño y tengo mucha experiencia en cuidados intensivos pediátricos, así como en traslados de niños con ambulancia aérea en todo el mundo. Claramente, a Alfie no le perturbaría ninguna forma de transporte. La siguiente pregunta es a qué equipos les gustaría cuidar de él. Y hay equipos en todo el mundo, ¿por qué no se puede enviar a este niño a equipos que desean cuidarlo?»

Newsletter
Recibe gratis Aleteia.