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No quiero el amor de una noche

COUPLE LOVE
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Para ti que buscas un amor verdadero

Algunos se jactan de los amores pasajeros, esos que duran sólo una noche. Esos que queman pero luego se apagan con el primer soplo de viento. Que no resisten nunca a una tempestad.

No lo soportaría.

Admito que no he aún encontrado el tipo en cuestión. Noches no compartidas no significa necesariamente soledad. Significa tener confianza.

Esperar a alguien que no se desvanecerá y estará cada mañana. Confianza en el hecho que alguien querrá compartir sus momento de dolor y sufrimiento, sus lágrimas y explosiones de energía y felicidad, y no sólo el cuerpo.

Alguien que recuerde mi nombre o que mi color favorito es el azul. Un novio que me quiera conocer más que en la cama.

No quiero a alguien que me olvide con un sorbo de café a las seis de la mañana y me deje un teléfono falso en un papel con los recuerdos de otra.

No soy una chica para olvidar. No soy un momento para perder en pensamientos banales. Soy mucho más que esto.

Mucho más.

Y entonces esperaré. Esperaré que aparezca una persona especial. El mundo es grande, y se que está allá afuera en alguna parte, escondido detrás de algo que reconoceré.

No importa cuanto tiempo tome, no tengo prisa.

No tengo prisa por sentirme amada. No tengo prisa por compartir mis mejores y peores días, por soportar los arrebatos y reír hasta que me duela la panza. Por compartir un café, escoger un departamento, festejar la fiesta de los enamorados. Por conocer a alguien lo suficiente para saber que no es perfecto y que se puede también romper. Lo suficiente para no llorar más oculta en la almohada. Confiando el uno en el otro.

Mientras tanto vivo con calma, sin que mi condición de soltera me inquiete.

Si tengo que esperar treinta años más antes de encontrar «mi otra mitad» esperaré.

No estoy desesperada. No quiero amar a alguien una noche.

Quiero amar a alguien toda la vida.

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