Recibe Aleteia gratis directamente por email

¿No estas preparado para donar?

Aún así hay otras 5 maneras como puedes ayudar a Aleteia

  1. Reza por nuestro equipo y por el éxito de nuestra misión
  2. Habla de Aleteia en tu parroquia
  3. Comparte el contenido de Aleteia con tus amigos y tu familia
  4. Desactiva el bloqueo de publicidad cuando nos visites
  5. Suscríbete a nuestra newsletter gratuita y leenos a diario

¡Gracias!
El equipo de Aleteia

Suscríbete

Aleteia

Una histórica firma que une a pueblos nativos con la Iglesia en California

LOS ANGELES
Cortesía Arquidiócesis de Los Angeles
Comparte

Son 17 protocolos que representan un verdadero ejemplo de unión

El pasado 28 de marzo, en el Kuruvungna Springs Cultural Center de Los Ángeles Oeste, se llevó a cabo la firma histórica de 17 protocolos que prometen un comienzo esperanzador para el próximo capítulo en la relación entre los “pueblos originarios” o “primeros pueblos” del sur de California y la Iglesia católica.

La firma se llevó a cabo entre el arzobispo de Los Ángeles, José H. Gómez, y cuatro líderes de etnias nativas del territorio que actualmente cubre la arquidiócesis angelina.  El arzobispo Gómez estuvo acompañado por cuatro obispos auxiliares en esta ceremonia, en donde incluso Anthony Morales, jefe de los Indios Misioneros de Gabrielino Tongva, propuso fumar “la pipa de la paz”.

Según informó “Ángelus”, la plataforma digital de la Arquidiócesis de Los Ángeles, los 17 protocolos son un esfuerzo que tiene diez años de trabajo previo y servirán para “honrar las ricas contribuciones que los ‘primeros pueblos’ de la tierra han hecho a la Iglesia Católica desde el principio”, según dijo el arzobispo Gómez durante la ceremonia.

“En nombre de la Iglesia Católica, me comprometo a estar con ustedes”, dijo el arzobispo Gómez a los representantes de las naciones Chumash, Tataviam, Tongva y Acjachemen. “Como su hermano y como su amigo, prometo que defenderemos y alentaremos sus culturas e idiomas, sus tradiciones y su espiritualidad”.

Esfuerzo de integración

Hay que recordar que, durante el proceso de beatificación y canonización del “apóstol de las Californias”, el fraile franciscano san Junípero Serra, hubo una grande discusión en torno a la labor de evangelización de la Iglesia en el territorio de los pueblos originarios del suroeste de Estados Unidos en el siglo XVIII.

Aún en los tiempos modernos había habido quejas entre los nativos nativos sobre cómo eran recibidos y tratados en las misiones o en las parroquias.

Este acuerdo y los protocolos firmados, marcan un “nuevo inicio” en las relaciones Iglesia católica-pueblos originarios en donde la Iglesia, representada por el arzobispo de Los Ángeles garantiza que en sus diferentes instituciones e instalaciones se respeten y acepten las “perspectivas tradicionales indígenas”.

Los protocolos aceptan que en terrenos de la Iglesia se realicen ciertas ceremonias propias de los nativos tanto como el fomento y la participación de los nativos americanos en la planificación de liturgias y en las funciones educativas y culturales de temática indígena auspiciadas por la arquidiócesis.

“El acuerdo también permite a los nativos locales el acceso a los sitios ceremoniales tradicionales, especialmente las áreas de enterramiento en los terrenos de las misiones locales, que a su vez deberán acomodar a los miembros de la tribu que deseen celebrar allí los sacramentos”, según se desprende del reportaje realizado por “Ángelus”.

Futuro y esperanza

La idea de estos protocolos es reconocer “que nuestra historia compartida a menudo ha sido un largo rastro de lágrimas, marcado por promesas incumplidas, amargos malentendidos e injusticias dolorosas”, dijo el arzobispo Gómez antes de la firma.

También participaron las líderes Teresa Romero de los Acjachemen, Elise Tripp, quien firmó los protocolos en nombre de los Chumash de Santa Ynez, y el presidente de la tribu de Fernandeño Tataviam, Rudy Ortega.

Todos coincidieron en señalar que tenían sentimientos encontrados pero que, por ejemplo, la garantía de libre acceso a los cementerios de nativos americanos en terrenos propiedad de la Iglesia es una señal de que “las puertas se abren para nosotros”.

Finalmente, el arzobispo Gómez, quien se hizo la foto oficial con la representación de los primeros pueblos del sur de California, resumió el sentido de la ceremonia afirmando que estos protocolos son una promesa de trabajar juntos “para que nuestro futuro sea más esperanzador que nuestro pasado”.

(Por su interés en otros ámbitos donde Iglesia y pueblos nativos conviven estrechamente, los 17 Protocolos pueden leerse en inglés aquí)

Con información de Ángelus

Newsletter
Recibe gratis Aleteia.