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Aparecen nuevas líneas de Nasca

NASCA
LUIS JAIME CASTILLO/PALPA NASCA PROJECT
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Cuando la tecnología nos conecta con el pasado: Los drones ayudan a su descubrimiento

Imperceptibles por el ojo humano así aparecen los nuevos trazos sobre la superficie de Palpa provincia de Ica, al sur del Perú. Se trata de 50 nuevos geoglifos visibles solo a baja altura.

Armados con drones, arqueólogos peruanos se rindieron ante el nuevo descubrimiento. “Siempre estuvieron allí, podían ser vistos desde cierta distancia, pero con el tiempo fueron completamente borrados”, comentó para la revista National Geographic el co-descubridor de los nuevos glifos, Luis Castillo Butters.

Para el arqueólogo peruano la mayoría de estas figuras son de guerreros. Los dibujos de tierra aparecen en las laderas de los cerros y colinas que circundan los valles de Palpa, y no en zonas planas, como los que pertenecen a la cultura Nasca. Los misteriosos monumentos desérticos que se extienden por el suelo arenoso de Paracas, son visibles en los pueblos situados en la zona baja, muchas de estas figuras a diferencia de las líneas de Nasca, representan a los seres humanos.

Según las investigaciones algunas de las líneas recién descubiertas pertenecen a la cultura Nasca, que se desarrolló en la zona desde el año 200 A.C hasta el 700 D.C. Sin embargo, para los especialistas las culturas anteriores Paracas y Topará, tallaron muchas de las imágenes recién descubiertas entre los años 500 A.C y 200 D.C.

 

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LUIS JAIME CASTILLO/PALPA NASCA PROJECT

Trazos que preceden a la cultura Nasca

¿Cómo se ocultaron tantos geoglifos a la vista? Al parecer se trata de una tradición de más de mil años, que precede a los famosos geoglifos de la cultura Nasca. Siglos antes de que aparecieran las famosas líneas de Nasca, la gente en la región experimentaba con la fabricación de geoglifos masivos. Al parecer la cultura Topará marcó la transición entre los Paracas y los Nasca.

Los antiguos peruanos pasaban el tiempo creando geoglifos moviendo piedras para definir los bordes de las líneas y luego raspar la capa superior de tierra entre los bordes para revelar un suelo más claro debajo. Hasta ahora gracias a la inicativa GlobalXplorer, que capacita a ciudadanos científicos para analizar imágenes satelitales de sitios arqueológicos, además de signos de saqueos, los arqueólogos peruanos solo identificaron saqueos de décadas de antigüedad, así como invasiones de las mineras de oro ilegales de la región.

Pero cuando utilizaron los drones para fotografíar los sitios, descubrieron que las imágenes de alta resolución contenían indicios de docenas de geoglifos antiguos tallados en la corteza del desierto.

¿Cómo se descubren estas nuevas líneas?

Es la primera vez que se realiza el registro de geoglifos con drones, “solo a 20 o 30 metros la vista es espectacular”. Se trata de una de las documentaciones de geoglifos más grandes de los últimos años en Palpa, así lo dio a conocer el responsable del Sistema de Gestión para el Patrimonio Cultural de Nasca y Palpa, Johny Isla.

Los arqueólogos cuentan ahora con una mirada más intensiva de las figuras a diferencia de la captura que se lograba con satélites. El despliegue con los drones se realizó desde el mes de diciembre de 2017, hasta enero de 2018, sobre 70 sitios. Con los drones se consiguió un registro más detallado y sistemático de las zonas.

A partir de un hecho desafortunado nació para la ciencia este nuevo hallazgo. Cuando el arqueólogo peruano Isla se encontraba trabajando en el proyecto Arqueológico Nasca Palpa, los daños que causaron los activistas de Greenpeace en las Líneas de Nasca, lo condujeron a nuevas revelaciones. Designado como el responsable de la conservación y restauración de los geoglifos, las sospechas de que había más líneas empezaron a vislumbrase.

Resguardo al nuevo hallazgo

El mundo puede apreciar esta maravilla sin necesidad de hacer sobrevuelos. Y es que este nuevo punto de atracción para los turistas se puede observar desde el llano. El hallazgo abre las puertas a nuevas investigaciones, pues aún se desconoce el significado que podrían tener.

Antes de continuar develando nuevos geoglifos, el trabajo está en delimitar las medidas que se tomarán para la protección de estas figuras descubiertas. “Ahora sabemos quiénes las hicieron, pero debemos averiguar cuál es su trascendencia, y si es que fue desarrollado en el mismo sistema cosmológico de los Nasca, por ejemplo, comentó el arqueólogo al diario El Comercio de Perú.

Los trabajos y nuevos proyectos para la puesta en valor de estas figuras, que esperaron dos mil años para ser descubiertas, continuarán en los próximos meses.

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