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Sarampión, difteria y paludismo, algunas de las “14 plagas” que sufren los venezolanos

VENEZUELA
Mauro PIMENTEL - AFP
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Las enfermedades se multiplican apagando las vidas de infantes en Venezuela. La mayoría de ellas permanecían en el olvido tras la aplicación sistemática de medidas de control, las cuales fueron suspendidas desde que se instauró la actual administración

Desde el 6 de abril y hasta el 13 de mayo se desarrollará en la nación sudamericana un “proceso de vacunación general con más de 11 millones de dosis”. Lo anunció como un logro el gobierno nacional, que sigue sin reconocer la existencia de una crisis humanitaria en Venezuela.

Durante el anuncio, el ministro de Salud, Luis López, informó que las dosis de vacunas irán destinadas a atacar “14 tipos de enfermedades” y dijo que están habilitando para ello “5.468 puntos fijos de vacunación, además de los itinerantes”.

Lo que olvidó mencionar el funcionario es que se trata de enfermedades que hace apenas un lustro figuraban en la lista de erradicadas y que la mayoría de ellas está vinculada con la inexistencia de políticas públicas, mínimas medidas de higiene y la falta de acceso a medicamentos básicos.

Pese a la censura epidemiológica oficial, por medio de diversos trabajos Aleteia constató que el paludismo – malaria diezmó en 2017 las poblaciones indígenas ubicadas en la Sierra de Perijá, en frontera con Colombia. Sólo en ese año, el país registró más de medio millón de infectados en todo el país y un número no preciso de muertes, principalmente en las regiones del oriente venezolano.

Yukpas y waraos muertos

Tras el caso de María Alejandra Polisse, una bebé de la etnia yukpa que falleció por falta de tratamiento, se recogieron testimonios de pacientes que mostraron cómo la vida de miles de venezolanos pasa a segundo plano mientras que la ilegal compra-venta de medicinas moviliza ingentes millones de dólares.

Una vez más son los niños los principales afectados –aunque no los únicos. Tan sólo en lo que va de 2018 se contabilizan más de 50 menores indígenas muertos. Esta vez por un brote de sarampión. Aunque hay vacuna segura y eficaz para prevenirlo, esta “plaga” sigue siendo una de las principales causas de muerte entre los infantes en el mundo.

En Venezuela, las víctimas más recientes tienen edades que van de los 2 a los 14 años. Todos de la etnia warao, cuyos principales asentamientos se ubican en el estado Delta Amacuro, cerca de las aguas del río Orinoco.

El brote más fuerte se registra desde enero. Mientras que la Organización Panamericana de la Salud (OPS) alertó en marzo sobre brotes de sarampión en las Américas, dejando claro que el mayor de ellos está en la alguna vez rica nación petrolera, con el vergonzoso récord de 886 casos desde el año 2017.

Casos exportados

Además, el éxodo masivo de venezolanos que huyen de la crisis ha llevado consigo los casos de sarampión hacia países como Brasil, Colombia y Ecuador. En el país de la samba se confirmaron en marzo al menos una quincena de los más de 50 casos sospechosos, todos de “venezolanos sin vacunar”.

La vecina tierra del café tampoco es ajena al problema, por el que ha pedido ayuda internacional: en Colombia llegaron al menos dos casos desde Venezuela; y Ecuador, que desde 2011 no presentaba reportes, informó el lunes sobre un niño de cinco años contagiado que llegó por vía terrestre, reseñó la agencia AFP.

El plan de vacunación activado apunta a frenar la difteria, el sarampión, la fiebre amarilla, el polio y otras “plagas” por medio de distintas vacunas: Bacillus de Calmette y Guérin (BCG), Hepatitis B, Polio IPV, Polio Oral Bivalente, Pentabalente, Antimalarica, Trivalente Viral, Sarampión, Rubeola y Toxoide Tetánico Diftérico.

Canal humanitario

En diciembre de 2017 tras reiterar su negativa de abrir un canal humanitario y gestionar el ingreso de las medicinas necesarias para frenar las muertes, el gobierno de Nicolás Maduro negó que existiera una crisis en el país.

Consultada en aquella ocasión con respecto a tal negativa, la presidente de Cáritas dijo a Aleteia respecto a la difteria y el sarampión: “Se controla con una inyección, o se hacen jornadas… con vacuna eso se controla; pero en el caso del paludismo, no; porque hay vectores”. En ambos casos, lamentó la inacción del Estado que le cuesta vidas humanas al país.

Tras hacer un repaso de las acciones realizadas y requeridas por el organismo de la Iglesia Católica, Janeth Márquez recordó que tales enfermedades “requieren una atención permanente que controle”. Más tarde, desde la misma institución se advirtió en enero de 2018: malaria, difteria y sarampión podrían “llevar a una emergencia sanitaria muy rápida”.

El sarampión es una de las principales causas de mortalidad infantil. La Organización Mundial de la Salud calcula que tan sólo en 2016 murieron 89 mil 780 personas por ese mal, la mayoría de ellas no superaba los 5 años de edad. En Venezuela, los niños mueren además por hambre, desnutrición, desidia y falta de amor…

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