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Una voz silenciosa: La amistad más allá de las palabras y la lógica

A SILENT VOICE
Shochiku
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Una conmovedora historia sobre el acoso, la necesidad de amor y redención

El manga es especial. Tiene su estética (ojos, cabello, cuerpo, cara, vestido) y su lenguaje. Casi siempre lo asociamos a cómics leídos a la inversa con mucho dinamismo, violencia y tinta china. Pero el manga no es solo eso. También es capaz de emocionar, de hacer saltar una lágrima y de remover al ser humano, de provocar la catarsis que te transforma. De ayudar a vivir. Vaya, de competir con lo mejor de la Pixar.

En este sentido, se habla incluso del anime solo para chicas. Que si este anime es un shonen, que si es un shojo… Da igual, el caso es que cada vez tenemos más manga abordando los problemas de nuestro mundo contemporáneo, como hizo ya en 2017 Fireworks. Una voz silenciosa hace lo mismo pero de modo distinto.

Estamos como casi siempre en tramas adolescentes, pero aquí la crítica no se ceba en los adultos, sino que se inscribe en el mundo adolescente, como símbolo de toda edad.

De este modo, se evitan maniqueísmos simplones, enfrentamientos o ganas de tener razón. Y es que en Una voz silenciosa la moraleja es clara: “Quiero amar a los humanos; incluso los monstruos tienen un corazón”.

La historia no es sencilla, sino más bien dolorosa y poco convencional. Precisamente por ello necesitaba un manga robusto, sin distracciones ni elementos naíf, como en la maravillosa Your Name (2016). Nuevos horizontes y retos para el anime.

A través de toda la estética manga, llena de detalles impresionistas (enfoques, desenfoques, color, etc.), matices visuales (esos fuegos artificiales del final…) y perfección en la animación, la directora Naoko Yamada nos acerca una historia que habla de complejos y de responsabilidades para aprender a vivir.

Shouko Nishimiya, una estudiante de primaria, es sorda; al llegar a su nueva escuela, los compañeros la reciben con bullying. Ishida Shôya, el malote de la clase, la desprecia y la odia hasta forzar el cambio de centro de la frágil niña.

Años después, un Shôya atormentado buscará la chica y la redención. No solo las víctimas sufren el daño; también los autores necesitan un camino de vuelta. ¿Habrá tiempo para el perdón?

La trama no es fácil: disminución física, acoso psicológico, riesgo personal, tormento por un pasado furioso, culpabilidad, falta de rostro, varios intentos de suicidio, necesidad de redención, el mundo como horizonte total… Un rompecabezas ambicioso con un metraje de dos horas (un poco excesivo) que se centra en el acosador; todo ello con dibujo y buscando la empatía del espectador. Reto difícil donde los haya.

Pero Una voz silenciosa lo consigue y su belleza acaba emocionando. Por algo Yamada es la directora de anime más interesante del momento. Y por ello planta cara al retirado Miyazaki…, aunque no llegue por el momento a algunos de sus máximos logros.

Dirigida con ritmo, Una voz silenciosa es capaz de reflejar un mundo interior interesante. La anécdota no acaba de estar suficientemente explicada como para dar verosimilitud a los complejos posteriores de víctima y verdugo. Sin embargo, esto da a entender que el bullying no es más que una excusa para hablar de la necesidad de aprender a vivir, de no escapar de las responsabilidades, de aprender a amar al otro distinto.

En este sentido, la falibilidad de los propios esquemas es lo que genera el tormento del protagonista hasta hacerle desear que la alteridad le ayude a descubrirse.

Esta es una de esas historias que quedan en el espectador. No se queden con la estética si no les gusta el manga, ni con la aparente historia de adolescentes. Estamos ante una cinta de redención, adecuadísima para nuestros días.

La prestigiosa escritora Reiko Yoshida adapta el manga de Yoshitoki Ōima, y su mano y la de la prestigiosa directora aportan sensibilidad y cuidado a una historia que podría estar preñada de tópicos o de sensacionalismos.

La cinta es absolutamente contemporánea: fragilidad, anomia y soledad son el día a día de nuestro mundo enfermo.

El aula del colegio no deja de ser una metáfora de la sociedad contemporánea, líquida, sin rostro, en la que los seres frágiles y necesitados no tienen voz.

Pero la propuesta es clara: no tiene voz quien no habla, sino quien utilizando la fuerza y el desprecio se queda sin razones, sin sentido para el vivir.

Un camino imaginativo, no estrictamente naturalista, desde el odio hacia el perdón; de la violencia a la misericordia. Nada de dualismos ni juicios superficiales. Necesidad de un lugar, de la regeneración del yo a partir del amor al otro. Un canto a la vida, silencioso, bello, frágil, pero valiente, profundo y tierno. Casi diríamos religioso.

Ficha Técnica

Año: 2016

País: Japón

Director: Naoko Yamada

Guión: Reiko Yoshida (manga: Yoshitoki Ōima)

Música: James Newton Howard

Fotografía: Kazuya Takao, Kōhei Funamoto

Género: Dibujos animados, drama

Duración: 130 min.

Clasificación: No recomendada para menores de 7 años

Tags:
cine
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