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Colombia y Venezuela particularmente unidas  en Semana Santa en “Misa Crismal binacional”

© Carlos Zapata
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La crisis humanitaria ha traído dolor a tierras venezolanas, pero también la generosidad colombiana. Los separa un puente por el que miles pasan a diario en busca de ayuda, pero los une el amor a Dios que hace invisible cualquier frontera

La Misa Crismal de Cúcuta en Colombia la presidió el obispo de San Cristóbal, de la vecina Venezuela. En un hecho sin precedentes, el signo fraterno -por invitación colombiana- recordó que la Iglesia es: Una, Santa, Católica y Apostólica.

Por el mismo puente por donde a diario huyen de la crisis humanitaria venezolana más de 50 mil personas, pasó un grupo de sacerdotes junto al obispo Mario Moronta. En esta ocasión para celebrar –y presidir- la Misa en la que se bendijeron los santos óleos de la Semana Mayor.

Como venezolanos traemos un abrazo de “fraternidad y gratitud hacia todos ustedes. ¡Dios les pague con santidad y con los dones necesarios; estamos agradecidos con todo el servicio que han venido prestando a los hermanos venezolanos desde la Diócesis de Cúcuta, y estamos llenos de admiración por la fe que produce amor por los hermanos”, dijo el prelado.

Apenas un par días después, el sábado 24 de marzo, a la parroquia San Miguel Arcángel de Barrancas, acudió el Obispo de Cúcuta, Victor Manuel Ochoa Cadavid, por invitación expresa de la Iglesia en Venezuela, también en la Misa Crismal.

En su saludo a las autoridades, Moronta hizo una mención especial a este hecho, en el que resaltó la particular importancia de lo ocurrido y compartió su hermoso mensaje con los lectores de Aleteia:

“No por dejarlo de último es menos importante. Al contrario, lo hemos hecho ‘a posta’ (de manera intencional) para enfatizar en la importancia de su presencia fraterna en medio de nosotros”.

“Saludo con afecto de hermano y gratitud en la comunión al excelentísimo señor Victor Manuel Ochoa Cadavid, Obispo de Cúcuta, a los miembros de su presbiterio y laicos que le acompañan y que han venido a ratificar lo que el Papa nos ha pedido: ser una Iglesia sin frontera y madre de todos”.

“Hace dos días nos encontramos en Cúcuta para acompañarlos también en comunión en la Misa Crismal de su Diócesis. La generosidad sin medida y el espíritu de caridad de la Iglesia de Cúcuta (Colombia) ha permitido que muchos hermanos nuestros necesitados encuentren una acogida digna y sin condiciones”.

“Quiero destacar la comunión existente entre nuestras Iglesias hermanas, en comunión con toda la Iglesia Universal guiada por el Obispo de Roma, el Papa Francisco. Mientras las autoridades y los gobernantes, lejos de encontrarse para el servicio de la gente, mientras la dirigencia política, en vez de tender puentes hace crecer muros, mientras se ponen peros y dificultades para los así denominados canales humanitarios en beneficio de los más pobres, enfermos y necesitados, con humildad reconocemos que nuestra Iglesia es un signo de caridad y de unidad”.

“Para nosotros no existen líneas divisorias, ni trochas para contrabandear, ni condicionamientos para ayudar…** Sólo existe una cosa: la caridad de Cristo que nos urge”.

“Queremos seguir siendo servidores de los que más sufren. Por eso, animo a nuestros sacerdotes y laicos de nuestra frontera colombo-venezolana a que en comunión con sus pastores, no decaigamos en nuestra atención y acompañamiento a quienes más lo requieren. Lo hacemos en nombre de Cristo”.

“Mientras las instituciones internacionales hablan de ayudas a nuestros países para luego recuperarlas con altísimos intereses, la Iglesia sólo busca establecer puentes de encuentro y de servicio. Sí esperamos un interés, el más elevado de todos: el que Dios nos conceda su gracia para seguir siendo fieles y alcanzar la plenitud”.

“Víctor Manuel, tú y tus sacerdotes y laicos, están en su casa y Dios les siga pagando con la fuerza de su Espíritu todo lo que hacen por nuestros hermanos que lo requieren. La Madre de Dios les acompañe y el Cristo liberador brille en cada uno de ustedes. Amén”.

Este Jueves Santo el papa Francisco celebró la Misa Crismal, en la que pidió a los sacerdotes ser como Jesús: predicadores callejeros; al tiempo que destacó la importancia de la cercanía en la misión pastoral y en la labor sacerdotal.

La cercanía, dijo el Papa, “es una actitud que involucra a la persona entera, a su modo de vincularse, de estar a la vez en sí mismo y atento al otro”. Y pidió a la Virgen María que “que nos acerque entre nosotros”. Sin duda, entre Colombia y Venezuela ¡hoy más que nunca hay cercanía!

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