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Aunque el ISIS haya sido vencido, los extremistas no dejan a los cristianos volver a sus casas

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FADEL SENNA / AFP
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Sólo 20 familias han podido hasta ahora volver a Mosul desde que la ciudad fue liberada

El arzobispo ortodoxo sirio Mar Nicodemo Daoud Sharaf lidera la archieparquía de Mosul, Kirkuk y la Iglesia ortodoxa siria. En esta entrevista, aborda las dificultades de los cristianos en el norte de Irak.

– ¿Cuál es la situación actual de la comunidad cristiana en la llanura de Nínive y en Mosul? ¿Cuántos cristianos han regresado a la región tras la expulsión de Daesh?

Para empezar, el número de familias que han regresado a Mosul ¡no supera las 20! Y estas familias lo han hecho porque sus hijos tenían que volver a la escuela y la universidad; algunos cabezas de familia son empleados del Estado y se han visto obligados a volver para permanecer en sus puestos de trabajo. No hay garantías para su seguridad ni para su futuro allí.

Necesitamos ayuda de las autoridades nacionales e internacionales para que las actividades criminales dirigidas contra cristianos antes de 2014 y de la invasión de Daesh no se reanuden. Un ejemplo concreto: cinco tiendas propiedad de nuestra Iglesia en Mosul fueron incautadas por un agente de aduanas para su beneficio personal. Se niega a devolvérnoslas, ¡diciendo que somos infieles! Varias conversaciones con las autoridades gubernamentales central y regional no nos han servido para nada. Esto confirma la presencia continuada del extremismo religioso y el retraso social.

– ¿Y qué hay de la llanura de Nínive?

Las cosas van un poco mejor en la llanura de Nínive, en comparación con la situación en Mosul. Unas 5.200 familias han regresado a Qaraqosh; casi 1.200 a Bartella; 350 a Karamles; 300 a Baishika y 156 a Bahzani; y más de 970 familias han regresado a Teleskuf. Todas estas cifras son aproximaciones, porque la situación en la zona sigue dispersa y en evolución.

– ¿Cuáles son los mayores desafíos a los que se enfrentan los cristianos de la región?

Hay una afluencia significativa de musulmanes chiíes en la región, lo cual está teniendo un gran impacto. Esto está relacionado con la función que las tropas y milicias chiíes desempeñaron en la liberación de nuestras localidades y su restauración en el control por el Gobierno iraquí. Sin embargo, esta lucha contra Daesh fue un deber patriótico: no significa que estos combatientes puedan invadir nuestro territorio ahora. Los cristianos tienen miedo y les falta confianza en su futuro, en parte debido a esta evidente avaricia.

El pueblo shabak, chií, se está volviendo contra nosotros, ¡diciendo que somos su enemigo! Nos están presionando para abandonar nuestra región y nuestras ciudades. Eso sería un desastre humanitario.

En Bartella, los shabak chiíes están completando un proyecto residencial de 25 acres; ¿quién va a vivir ahí? Claramente significa que existe un plan para traer a personas de fuera de la región. ¿No es eso una amenaza para la seguridad de la región y para las comunidades cristianas?

Somos muy pesimistas en cuanto a este proyecto y llamamos a todas las partes afectadas a que intervengan, porque amenaza con cambiar la demografía de la región.

– La semana pasada, se abrió una oficina del Partido Islámico Dawa en Bartella. ¿Qué relevancia tiene esto?

No sabemos cuáles son los motivos reales, pero todos los ciudadanos cristianos se preguntan por qué un partido islámico establece una sede en una región exclusivamente cristiana siria. Creo que la respuesta es clara; su propósito es causar inquietud y desestabilizar la situación de seguridad para expulsar a los cristianos que quedan y apropiarse de sus tierras. Eso es lo que pasó hace años en las provincias del sur de Irak y en las ciudades de Tikrit, Bagdad y Hilla.

Es un desarrollo muy peligroso. Se abrió el cuartel general en Bartella, con una ceremonia de inauguración en Qaraqosh, ¡lo cual confirma su intención de abrir otra sucursal allí!

Si no hubiera un plan para amenazar la presencia cristiana en la llanura de Nínive, ¿por qué habría de abrir sus puertas el partido en nuestra área, cuando hay unas 15 aldeas shabak musulmanas justo a nuestro lado? ¿Por qué no abrió la oficina del Partido Dawa allí?

Esto no hará sino atraer a otros partidos islámicos a nuestro territorio, amenazando nuestra destrucción.

– ¿Qué teme usted que suceda?

Si los partidos islámicos mantienen la presión para crear un cambio poblacional en las regiones y localidades cristianas; si hay una falta de recursos legales y de protección de los derechos de los cristianos, mucha de nuestra gente querrá abandonar el país; Irak perderá todos sus cristianos y, con ellos, nuestro compromiso de hermandad y coexistencia pacífica: el antiguo y auténtico legado de nuestra fe.

– ¿Qué debe hacerse?

Hacemos un llamamiento a la protección legal internacional y nacional para nuestro pueblo y nuestras localidades: es uno de los derechos humanos más fundamentales. También exigimos que el Estado iraquí ofrezca garantías concretas y se comprometa a limitar estos abusos y violaciones de los derechos humanos de los cristianos.

Además, apelamos a que el Gobierno de Bagdad establezca una presencia de seguridad en zonas no cristianas de la llanura de Nínive, para que las comunidades cristianas no tengamos que cargar con el peso de nuestra propia protección.

Solamente cuando se cumplan estas condiciones y exigencias, los cristianos podrán vivir con dignidad, paz y seguridad.

– ¿Qué mensaje tiene usted para Occidente?

El primer mensaje es para los cristianos. Que digan al mundo que los cristianos son un modelo de coexistencia pacífica, de amor y de paz. Que unan sus manos con nuestro pueblo cristiano en Irak. Por favor, escúchennos e insten a sus Gobiernos a ofrecernos apoyo para mantener viva nuestra esperanza y darnos la confianza en que seremos capaces de vivir a salvo en este país.

A los Gobiernos occidentales, les digo: ayúdennos, por el bien de la humanidad, no por beneficios materiales. Hagan todo lo que esté en su poder para ayudarnos y alentarnos a permanecer en nuestro país.

Por Ragheb Elias Karash. Este artículo fue publicado por Ayuda a la Iglesia Necesitada, una organización benéfica que “ayuda a llevar a Cristo por el mundo a través de la oración, la información y la acción”.

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