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Tu mamá estará contigo incluso cuando todos se hayan ido

MATKA Z CÓRKĄ
Shutterstock
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Un texto para compartir con tu mamá

Existen muchos tipos de mamá y no todas aciertan al ejercer ese papel. Existen la mamá tóxica que causa mucho dolor por su estilo de educación y por un apego mal entendido, o por una proyección de deseos frustrados en sus hijos e hijas.

Pero la mayoría de las mamás quiere el bien de sus hijos y cuida de ellos con una responsabilidad y entrega indescriptibles. Tu mamá estará ahí, incluso cuando todos se hayan ido. Hasta cuando tú mismo no sepas quién eres y estuvieras perdido en la vida.

Es necesario valorar el trabajo de las mamás, que está muy minimizado, no es reconocido y a veces e menospreciado. Para muchos, el mayor orgullo de nuestra vida es tener a nuestra madre con nosotros.

Las mamás que abren la mano

Las mamás renuncian a muchas más cosas de las que imaginamos para criarnos y hacernos felices. Hace algún tiempo renunciaban a prácticamente todo porque la sociedad no permitía ser madre, mujer y trabajadora al mismo tiempo.

Ahora la situación es otra. Hubo un cambio positivo en ese aspecto, pero aún hay un largo camino por delante hasta el día en que una mamá no necesite renunciar a nada por querer tener un hijo y criarlo sin sentirse culpada.

Aún así, las mamás abren la mano y en algunas ocasiones eso genera tristeza dentro de ella, pues otros sueños, también importantes, terminan siendo dejados de lado…

Las mamás son tan generosas y tienen tanto amor por sus hijos que, al verlo en sus brazos por primera vez, se quedan inseguras en relación al futuro y respecto a cómo ejercerán su papel de madre.

Serán madres como puedan, o si simplemente dejarán de importarse tanto porque ahora su hijo está junto a ellas.

“La mano que mece la cuna es la mano que gobierna el mundo”. (William Ross Wallace)

Para muchas mamás ha sido así: su vida, su proyecto. Nadie tiene el derecho de criticar o juzgar, porque ser mamá es asumir un papel sin entrenamiento ni formación, y se lleva adelante con mucho amor.

Las mamás que luchan para que la vida de sus hijos sea mejor que la suya

Muchas mamás curan por completo la herida de sus sueños frustrados y sus anhelos haciendo cualquier cosa por sus hijos para que un día puedan llegar a hacer en su vida lo que deseen.

Verlos felices es un éxito personal, el mayor premio por todo el trabajo silencioso que se realiza durante muchos años. Abrigándonos cuando tenemos frío, enseñándonos buenos valores, preocupándose por secar nuestras lágrimas después de momentos difíciles, apostando por nosotros cuando nadie más lo hace…

Ellas sufren en silencio cuando saben que estamos mal y tristes. Sus ojos se llenan de orgullo cuando alguien les dice que somos personas buenas y educadas. Se emocionaban cuando estábamos en la escuela y se siguen emocionando cuando somos adultos.

Cuando parece que no queda nada, tu mamás estará ahí

Ella nunca te abandonará, incluso cuando digas que no la necesitas…

Las mamás saben que, cuando los hijos dicen esas cosas, es más importante que nunca estar a su lado. Ellas se quedarán contigo, dando refugio en un hogar que es también tu propio hogar.

Las heridas de tu vida se curarán porque tu mamá, con su naturalidad y compañía, te da calma, abrigo y comprensión… Es a su lado que te das cuenta que no has perdido el norte, que el estrés y el convencionalismo se han quedado lejos, y puedes ser realmente tú mismo, con todos tus matices.

“Hay muchas maravillas en el universo, pero la obra prima de la creación es el corazón materno”. (Ernest Bersot)

Las mamás son nuestro refugio, nuestro norte, tienen nuestro corazón y no queremos ni imaginarnos lo que sucederá cuando ellas ya no estén. Es por eso que ahora, en la vida, es nuestro deber hacer felices a nuestras mamás y darles nuestro cariño.

Dedícale el tiempo que se merece y ten en mente que nadie te amará como ella. El amor entre madres e hijos es inigualable. Siempre hay tiempo para aprovecharlo, porque es el más sincero y maravilloso de nuestra existencia.

Cuando ellas nos avisan sobre algún camino que no es bueno, y luego descubrimos que realmente no lo es, volvemos y no hay reprobación de su parte.

Ellas se quedan felices por lo que hemos aprendido y por tenernos nuevamente cerca. Asumen que llegará el momento de crecimiento para nosotros. Sentirán en ese momento el nido vacío, pero el corazón lleno de vernos felices y libres.

Siempre dicen que las mamás quieren lo mejor para nosotros y es verdad. Es para eso que hacen una jornada intensiva de 24 horas de trabajo, ya que no nos descuidan ni siquiera un momento.

 

Por Resiliência Mag

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