¿No estas preparado para donar?

Aún así hay otras 5 maneras como puedes ayudar a Aleteia

  1. Reza por nuestro equipo y por el éxito de nuestra misión
  2. Habla de Aleteia en tu parroquia
  3. Comparte el contenido de Aleteia con tus amigos y tu familia
  4. Desactiva el bloqueo de publicidad cuando nos visites
  5. Suscríbete a nuestra newsletter gratuita y leenos a diario

¡Gracias!
El equipo de Aleteia

Suscríbete a nuestra newsletter

Por favor ayúdanos a mantener la luz.
COMPROMÉTETE AHORA
Aleteia

El escándalo que salpica a Facebook y la mirada del Papa

ZUCKERBERG
Facebook Mark Zuckerberg
Comparte

Las técnicas de Cambridge Analytica, quien hizo campaña para Donald Trump

Ante el escándalo mundial por la metodología de trabajo que la organización Cambridge Analytica llevó adelante, según denuncia un canal británico, en más de 200 países, cobra especial vigencia el mensaje que el Papa Francisco escribió para la Jornada Mundial de las Comunicaciones Sociales de este año.

 

¿Cómo trabaja Cambridge Analytica? La compañía denunciada se dedica a ejecutar campañas políticas. Según reconocieron sus responsables en una cámara oculta realizada por Channel 4 News, cuyo periodista se hizo pasar por alguien interesado en influir en las elecciones de Sri Lanka, la empresa ofrece identificar perfiles en redes sociales, lanzar noticias a esos perfiles, y eventualmente “dar un empujoncito”.

El director de Política Global Cambridge Analytica Mark Turnbull explicó: “Nosotros sólo ponemos información en el torrente sanguíneo de internet, y entonces vemos cómo crece, le damos un empujoncito cada tanto… como con un control remoto. Tiene que pasar sin que nadie piense, ‘eso es propaganda’, porque en el momento en que se piensa eso la siguiente pregunta es ‘¿quién la hizo?’”. Hasta allí, nada que no hagan otras empresas de publicidad, o lo mismo que puede hacer con menor o mayor especificidad e inteligencia de datos cualquier persona.

La gravedad del asunto emerge con la naturaleza de la información que distribuye la agencia, ya que en voz de su CEO Alexander Nix, la información “no tiene que ser verdad, sólo tiene que ser creíble”. “No sirve pelear una campaña con hechos, porque en realidad, todo es cuestión de emoción, todo es emoción”, confirma Turnbull.

El escándalo sale a la luz porque durante la campaña que llevó a la victoria de Donald Trump por sobre Hillary Clinton la compañía habría obtenido ilegalmente información de 50 millones de usuarios de Facebook, con los que habría elaborado un software predictivo para distribuir la propaganda. Según Cambridge Analytica, la información de la que dispusieron no es otra que la que ofrece Facebook a las compañías de Publicidad para segmentar sus anuncios.

Formalmente, el delito no sería mentir y querer influir desde la mentira, sino el uso indebido de esos datos para dirigir las mentiras. Pero indigna todo.

Independientemente de la cuestión legal, cobra vigencia ante este escándalo el mensaje del Papa para la*52 Jornada Mundial de las Comunicaciones Sociales: «La verdad os hará libres» *(Jn 8, 32). Fake news y periodismo de paz. En él, Francisco señala a las ‘Fake news’ como “informaciones infundadas, basadas en datos inexistentes o distorsionados, que tienen como finalidad engañar o incluso manipular al lector para alcanzar determinados objetivos, influenciar las decisiones políticas u obtener ganancias económicas”.

El análisis del Papa es clarividente, y se refleja claramente en el escándalo de Cambridge Analytica en Facebook: “La eficacia de las fake news se debe, en primer lugar, a su naturaleza mimética, es decir, a su capacidad de aparecer como plausibles. En segundo lugar, estas noticias, falsas pero verosímiles, son capciosas, en el sentido de que son hábiles para capturar la atención de los destinatarios poniendo el acento en estereotipos y prejuicios extendidos dentro de un tejido social, y se apoyan en emociones fáciles de suscitar, como el ansia, el desprecio, la rabia y la frustración. Su difusión puede contar con el uso manipulador de las redes sociales y de las lógicas que garantizan su funcionamiento. De este modo, los contenidos, a pesar de carecer de fundamento, obtienen una visibilidad tal que incluso los desmentidos oficiales difícilmente consiguen contener los daños que producen”.

El Papa escribe en su mensaje que nadie puede eximirse de la responsabilidad de hacer frente a las falsedades. Y señala como loables las iniciativas orientadas a la lectura y el uso crítico de la información en redes sociales, y las iniciativas institucionales y jurídicas que buscan frenar su difusión. Pero el mejor antídoto, sugiere, “no son las estrategias, sino las personas, personas que, libres de la codicia, están dispuestas a escuchar, y permiten que la verdad emerja a través de la fatiga de un diálogo sincero; personas que, atraídas por el bien, se responsabilizan en el uso del lenguaje”.

Newsletter
Recibe gratis Aleteia.

Millones de lectores en todo el mundo - incluyendo miles de cristianos de Oriente Medio - cuentan con Aleteia Árabe para informarse, obtener inspiración y aliento. Por favor considera la posibilidad de ayudar a esta edición con un pequeño donativo