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Mi madre y mi suegra nos critican ante un nuevo embarazo

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Consejo para aquellos a los que sus seres queridos no la apoyan cuando anuncian la llegada de un nuevo bebé a la familia.

Querida Katrina:

Necesito una forma de responder a toda la negatividad que he estado recibiendo desde que anuncié nuestro cuarto embarazo. Cuando esperábamos a mis otros hijos, recibimos mucho más apoyo y entusiasmo de nuestra familia.

Mis padres son de hecho quienes actúan peor. Cuando dijimos a mi madre que yo estaba embarazada de nuevo, ella dijo que estaba muy decepcionada conmigo.

También dijo que cuatro nietos son demasiada carga para ella y mi padre y que ya son demasiados los regalos que se espera que ellos compren por cumpleaños y Navidad.

Me quedé tan consternada y alterada que no hemos vuelto a hablar mucho desde entonces. Los padres de mi marido tampoco están entusiasmados precisamente.

Sé que hay muchos estigmas y prejuicios contra las familias grandes, pero nunca pensé que recibiría esta desaprobación por parte de mi propia familia hacía mí y de esta manera. Estoy acostumbrada a los comentarios negativos de desconocidos, pero mi madre me hirió de verdad.

Firmado,

4 y contando

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Querida 4,

La dinámica entre padres e hijos es tan compleja que resulta difícil desenmarañarla en unos pocos párrafos, pero intentaré resumir algunos de los puntos más sutiles. Cuando me quedé embarazada a mis veintipocos, mi madre también fue muy crítica.

Podría decirse incluso que estaba decepcionada. Yo no había terminado la universidad, mi marido estaba buscando trabajo y vivíamos en un apartamento bastante deteriorado. Los padres solamente quieren lo que ellos consideran mejor para sus hijos y empezar una familia con un futuro tan inestable no es lo que mi madre tenía planeado para mí. Ella quería algo “mejor” para su hija. Como la mayoría de los padres.

Dicho esto, quizás los comentarios negativos de tu madre enmascaran su preocupación hacia ti. Quizás está preocupada por las responsabilidades económicas de una gran familia, preocupada porque enfermes al tener que cuidar de más bebés o porque cause estragos en tu matrimonio.

Sabes más de la historia de tu madre que yo, pero es importante tener en cuenta su perspectiva y experiencia como madre.

¿Era una de muchos hermanos en una familia con recursos ajustados? O quizás se sintió abandonada y tuvo que competir con sus hermanos por el efecto. O quizás fue una hija única, consentida y a la que no le faltó nada. Su educación configura su actitud hacia las familias.

Cuando pienso en mis propios abuelos y en los abuelos de mi hijo, todos tienen una cosa en común: mimar y consentir. Es una de las tareas y derechos de ser abuelo o abuela. De hecho, estoy deseando consentir a mis nietos tanto como pueda.

Quizás la inquietud de tu madre por no poder permitirse tantos regalos refleja el temor de no ser capaz de mimar tanto como imaginaba y esperaba a sus nietos.

Todas estas cosas hay que tenerlas en cuenta, no para justificar su comportamiento, sino para ayudarte a tratar con ella desde la amabilidad y la caridad.

Dices que las dos no habláis ahora mismo porque sus comentarios te hirieron: recomiendo poner remedio a eso. Invítala a ir a tomar un café (ir a un lugar público ayuda a mantener el civismo) y dale una oportunidad de explicar sus turbaciones.

Aborda sus preocupaciones transmitiéndole la tranquilidad de que tú y tu marido estáis preparados y entusiasmados por esta nueva llegada. Dile que no quieres ningún estrés o animosidad porque no es bueno durante el embarazo, y que si las cosas no pueden arreglarse ahora, quizás necesites tomar distancia de la familia hasta que nazca el pequeño Cuatro, y que no por el posible hecho de ese necesario paréntesis temporal lejos de todos dejarás de quererla.

En cuanto al resto de la familia, podrías aplicar fácilmente el mismo enfoque con la familia política o con cualquier otro.

Puedes recoger su negatividad y convertirla en una glacial lucha familiar, que no es buena para nadie, o entender sus comentarios como una preocupación encubierta hacia vosotros y vuestro bienestar.

En cualquier caso, tú y tu bebé deberíais ser la prioridad. Si tu familia se propone estresarte intencionadamente con su negatividad, insultos y falta de apoyo, entonces quizás harías bien en dar un paso atrás y retomar el contacto después del anuncio del nacimiento.

Apuesto a que una vez todo el mundo haya conocido al pequeño Cuatro, su actitud se ablandará.

Aunque estaría bien tener el apoyo de todo el mundo durante tu embarazo, existe la desafortunada posibilidad real de que ninguna charla sincera con un café de por medio cambie ciertas actitudes. Tienes que estar preparada para eso también.

Mientras tanto, haz saber a tu marido qué decisión tomas para que pueda apoyarte. Sin embargo, estoy segura de que al final tomarás la mejor decisión para ti, para tu familia y para tu salud mental.

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