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Es tu vida: ¿cuánto tiempo quieres pasarla viendo tu celular?

Zivica Kerkez - Shutterstock
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"Cómo romper con tu teléfono: el plan de 30 días para regresar tu vida" ideado por Catherine Price.

Catherine Price, autora de “How to Break Up With Your Phone: The 30-Day Plan to Take Back Your Life” (“Cómo romper con tu teléfono: el plan de 30 días para regresar tu vida”), ha escrito una importante “novena” para dejar el celular a un lado, y tratar de recuperar lo que hasta hace pocos años, diez quizá, era una forma ordinaria de vivir: viendo a los otros y conviviendo con ellos cara a cara.

El artículo de Price fue reproducido en las páginas de The New York Times (NYT)  y parte de un hecho personal: “El momento en que me di cuenta de que necesitaba romper con mi celular llegó hace poco más de dos años. Había tenido una bebé hacía poco y la estaba amamantando en una habitación oscura mientras se acurrucaba sobre mi regazo. Era un momento íntimo y tierno… excepto por un detalle: ella me observaba, pero yo revisaba el catálogo de picaportes de la era victoriana en eBay”.

Según la autora del artículo de NYT, la relación de miles de personas con el celular no es lo que podría decirse “saludable”. De acuerdo con datos de Moment, una aplicación de seguimiento del tiempo con casi cinco millones de usuarios, la persona promedio pasa cuatro horas al día interactuando con su teléfono. Esa interacción crea adicción y, por lo tanto, carencia de control y de límites (como cualquiera otra adicción).

Tras estudiar hábitos, adicción, cambio de comportamiento, atención y neuroplasticidad, Price desarrolló una estrategia integral para saber cómo romper con mi celular. La meta no era dejar de usar el móvil para siempre, sino crear una relación sustentable que resultara saludable. “Dos años más tarde, sentí que lo había logrado. Aquí están algunas de las claves que aprendí acerca de cómo tener un rompimiento exitoso y crear una mejor relación con tu teléfono”.

  • Replantea lo que piensas sobre él. El tiempo que gastas con el teléfono celular “es el que no inviertes haciendo otras actividades placenteras, como pasar el rato con un amigo o practicar un pasatiempo. Quitarse el celular no es la salida, sino el pasar “más tiempo con tu vida”.
  • Pregúntate a qué quieres ponerle atención. La industria de las aplicaciones para los móviles quiere la atención permanente del usuario, para ganar dinero. En lugar de a estos comerciantes, mejor sería poner atención en nuestra vida. Finalmente, somos nosotros los que debemos decidir cómo queremos pasar nuestro tiempo.
  • Disponte a lograrlo. La tarea no es imposible: “crea detonadores que te recuerden tus metas y haz que sea más fácil apegarte a ellos. Si quieres pasar más tiempo leyendo, pon un libro en tu mesita de noche…”. Hay que evitar “detonadores” que nos predispongan al fracaso. Hacer reglas: por ejemplo, no utilizar el móvil cuando se sienten a comer en la mesa.
  • Ponte obstáculos. Evitar lo que Price llama los “vistazos zombi”, es decir, ocupar el celular “solo para revisar” lo que hemos recibido y quedarnos clavados en él por otros 20 minutos. Hay que poner obstáculos, “pequeñas trabas que te obliguen a desacelerar y asegurarte de que, cuando veas tu celular, se trate de una decisión consciente”.
  • Ponle atención a tu cuerpo. “Cuando te das cuenta de que estás en medio de un ciclo vicioso con tu celular, pregúntate cómo es tu postura, cómo estás respirando, ¿lo que estás viendo en tu teléfono te hace sentir bien?, ¿quieres usarlo en este momento? Cuanto más consciente estés de tus propias experiencias en el momento, más fácil será que cambies tu comportamiento”, dice Price en este quinto punto.
  • Practica con separaciones de prueba. Hay que ir, gradualmente, quitándonos de encima al móvil, por ejemplo, dejarlo en casa cuando se sale a dar un paseo; ver el paisaje en lugar de revisar el correo… “Al principio, podría sorprenderte el poder con que anhelas tu celular”. Pero ese anhelo desaparece pronto.
  • Usa la tecnología para protegerte de ella. Hay muchas aplicaciones que miden el tiempo que pasas frente a la pantalla; otras que te bloquean la pantalla para que tomes un descanso; otras evitan, con respuestas automatizadas, el ser molestado o un temporizador de pantalla, para que vayas midiendo el tiempo que permaneciste desconectado…
  • Observa a otras personas mientras usan su celular como recordatorio de tus propias intenciones. Existe, en todos nosotros, un impulso de reflejo que cuando –por ejemplo en el elevador—alguien saca su teléfono, nosotros lo hacemos también. Esa puede ser una señal, dice Price, para establecer un nuevo hábito más saludable. Inhalar y relajarse, puede ser un mejor respuesta.
  • Adopta una actitud existencial al respecto. Si todo lo demás falla, considera tu propia mortalidad. ¿Cuántas personas en sus lechos de muerte crees que dirán: ‘Desearía haber pasado más tiempo en Facebook’? Sigue preguntándote lo mismo una y otra vez. Es tu vida. ¿Cuánto tiempo quieres pasar en tu celular?”, termina diciendo Catherine Price.
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